Entrevista a Fernando Buen Abad Domínguez: El Apocalipsis es un Negocio para los Medios

Publicado el Junio 30, 2011, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.

Blog: Por Fernando Buen Abad

Las siguientes preguntas parten de un programa seriado que realiza actualmente History Channel, donde tocan temas espirituales, religiosos, místicos y apocalípticos insinuando que el fin del mundo está cerca y que estará antecedido por la llegada del tercer anticristo, el cual se viene haciendo desde hace varios meses.

El programa justifica la permanencia de las tropas invasoras en Irak. Compara a Nostradamus con Bruce Bueno de Mezquita. Analiza el hecho de que Irán esté desarrollando energía nuclear e insinúa que este hecho representa un peligro para el mundo.

1. ¿Desde el punto de vista de la investigación periodística, que aportes hace a la sociedad mundial este tipo de programas?

FBAD: History Chanel es una Gran Maquina de producir miedos. Una responsabilidad científica ineludible consiste en definir la “fuente de información”, (algún método recomendaría identificar quién dice qué, cómo lo dice, dónde lo dice, en qué contexto y bajo qué intereses…)

Yo agregaría que es preciso saber todo eso y, además, se requiere desmontar sus referentes teóricos, sus matrices ideológicas y su conducta concreta en el escenario actual de la “Guerra Mediática”, del “Terrorismo Mediático” y de la “Guerra de Cuarta Generación” en el gran marco histórico actual de la lucha de clases.

Esto último el History Chanel jamás lo haría. Hay que ver sus nexos con los monopolios mediáticos yanquis y el papel que juega su sede en Venezuela.

Los estudios sobre el miedo desde la literatura, la religión, la influencia mass media etc.- deben estar estrechamente ligados a la ideología de clase. El miedo no sólo constituye una parte de una realidad psíquica, también, refleja otros fenómenos, refracta otra realidad exterior a él.

Todo miedo posee significado: representa, figura o simboliza algo que está adentro y afuera. Objetiva y subjetiva porque es un signo. En los signos está la ideología.

El miedo significa porque coincide con una serie de imágenes encarnadas en él y originadas por un dato exterior también impregnado como producto ideológico.

El miedo se convierte en un signo porque es parte de la realidad social en nada inmune ala lucha de clases. Así tarde o temprano todo miedo refleja y refracta toda la realidad de una persona en condiciones históricas concretas.

Una estrategia narrativa cuyo fin es inocular miedos no sólo domina sobre una esfera psíquica determinada sino que influye como una aproximación, que no existe simplemente como una parte de la realidad, sino que puede distorsionar esa realidad desde un punto de vista parcial. Y eso produce aun más miedos.

Su “aporte” es parte de una ofensiva semiótica responsable de sembrar miedos como quien siembra bombas. Su alma mater es la “escuela” nazi-facista de propaganda que tenía como una de sus tareas principales el crear en la población un clima de sobreexcitación temerosa y pánico. Su negocio (para eso les pagan) consiste en plantar imaginarios sin futuro, desconfianza generalizada y resignación inmovilista ante un destino amenazante sobre el que nunca tendremos control porque el control lo tienen “otros”, siempre “otros”.

2. ¿Se trata de una metodología de la ideología hegemónica para obnubilar conciencias? ¿qué ganarían con esto? ¿cuál es el objetivo?

FBAD: “Ganan” desmovilizando a los pueblos. El miedo se volvió un gran negocio. En USA lo hicieron con las “Armas de Destrucción Masiva” y con ese miedo cercenaron, hasta la fecha, buena parte de los derechos civiles del pueblo norteamericano.

En Argentina hay agoreros apocalípticos de los “mass media predicen hoy que no habrá más carne, que no habrá trigo y que se derrumba el dólar con hiperinflación mientras la presidenta adelantará el final de su mandato ¿al estilo Honduras?.

En México una campaña histérica respecto al virus porcino, en pleno proceso electoral, encerró a las personas en sus casas y con la “alarma” de contagios la campaña amedrentadora logró que se prohibieran las manifestaciones públicas, los saludos y los besos…

Se trata de un laboratorio de manipulación mental controlado por “genios” asalariados, endógenos y exógenos, formados en las filas de escuelas muy diversas (unas publicísticas y otras militares) Su “maestría” consiste en inventar y experimentar agresiones simbólicas que repiten, en su mayoría, las enseñanzas “propagandísticas” de la escuela nazi-fascista. El efecto pernicioso de tales ofensivas contra la identidad y la cultura es invaluable.

3. ¿Por qué utilizar un medio como la televisión para difundir este tipo de mensajes?

FBAD: Se usa la Televisión como un agente infiltrado. Las mafias bancarias, terratenientes y empresariales que soportan los púlpitos mediáticos burgueses entran al corazón de las casas a la hora en que se les antoja y hasta los rincones más íntimos.

Con la Televisión se puede fabricar y difundir mensajes que parecen “creíbles” porque exhiben imágenes y sonidos que perecen “tomados de la realidad”.

Uno sabe que la manipulación televisiva, ayudada por los mil efectos especiales de la tecnología que sólo algunos pueden pagar, produce efectos incalculables en los usuarios.

Pero la televisión al servicio del capitalismo se ha vuelto un frente mundial de agresiones simbólicas que con su don de “impresionar” y sus maravillas tecnológicas potencia tácticas propagandísticas de clase y logra sembrar confusiones a granel.

La lista de ejemplos en inmensa pero la metodología es sustancialmente la misma en todo el mundo porque son los mismos dueños monopólicos yanquis operando en todo el planeta. En Irak, en Irán, en Palestina, en Honduras, en Cuba… en Venezuela.

La televisión es una herramienta que (heredera del cine) aprendió a desarrollar capacidades narrativas muy poderosas. Desde luego que uno puede usar tales capacidades para someter a las personas o para contribuir a su emancipación.

Para narrar la Historia de la humanidad y para narrar especificidades de esa Historia, se han desarrollado estrategias didácticas muy convincentes.

Pero se trata de las estrategias burguesas que con su mirada e intereses, interpreta la Historia a su antojo y la muestra como lo conviene. History Chanel no es un referente de rigor metodológico, ni a la hora de investigar la historia ni a la hora de presentarla. Es muy probable que no aprobara un examen riguroso de la materia Historia en una escuela primeria o secundaria.

4. ¿Qué impacto tienen actualmente los medios sobre las sociedades?

FBAD: Depende de qué medios hablemos. Los medios de la burguesía están cada día más cuestionados en todas partes incluso en USA. Por su parte los medios impulsados por la voluntad democrática de los pueblos son proporcionalmente (incluso con todos sus faltantes) expresión del fermento revolucionario que, a estas horas, siente el mundo.

Pero no debemos confundirnos. Una cosa es hacer una bomba y otra cosa es ver si estalla y qué impacto produce su estallido. Es tan grave el “impacto” como la fabricación de la bomba.

Trato de poner énfasis en esto porque muchas veces la preocupación por el “impacto” nos distrae de la responsabilidad social que le compete al fabricante de los mensajes.

Que no es menor. Basta y sobra con que alguien, en solitario o en grupo, se dedique a idear mecanismos mediáticos para amedrentar a una población, para que ese (o esos fabricantes de mensajes) sean sometidos a las restricciones y sanciones democráticas votadas y sostenidas por la mayoría de pueblo. Independientemente de que la bomba estalle o no quien la fabrica y la financia son absolutamente responsables.

Ahí debe comenzar la valoración de los “impactos”, es decir en los contenidos tanto como en las formas y sus alcances. Y necesitamos capacitarnos para estas tareas con escuelas de cuadros, convenios internacionales y metodologías emancipadas de las hegemonías empiristas que reinan en muchas academias.

Por otra parte uno de los “impactos” (vistos integralmente) más perniciosos, está en la degeneración de las ideas, los valores y los modelos sociales. La propia palabra “Comunicación” ha sido degenerada hasta convertirla en sinónimo de negocio mediático. La palabra Historia, con todo su calibre, suele ser reducida a una noción tediosa y ahora resulta que para volverla “interesante” debe pasar por los cánones del “show bussines”.

El concepto “Economía” ha suido encarcelado tras las rejas burguesas y para que la clase trabajadora sienta que es un tema que no le pertenece. Así han secuestrado grandes logros de la humanidad y así resulta que la Democracia es pertenencia burguesa, que ellos tienen la patente y los derechos exclusivos y que la Cultura toda es campo de negocios del capitalismo.

Quien se atreva a liberarlas, quien se atreva a emanciparlas y democratizarlas es un enemigo de clase que será agredido inclementemente. La historia de las luchas revolucionarias lo sabe muy claramente.

5. ¿La difusión de un presunto fin del mundo en qué beneficiaría a la ideología hegemónica? ¿tendrá esto algo que ver con la crisis del capitalismo?

FBAD: En boca de la televisión burguesa todo es sospechoso de mil cosas. Por una parte puede ser una estrategia de mercado para vender mercancías mediáticas de temporada disfrazadas de “augurios ancestrales”.

Puede ser una cortina de humo que esconda los crímenes que están en marcha contra pueblos y movimientos emancipadores en toe el mundo. (por ejemplo los asesinatos de inocentes en Afganistán) Puede ser la invención de un “apocalipsis” metafórico, inspirado en leyendas prehispánicas, ideado como laboratorio experimental de nuevas formas del miedo y sus efectos sociales.

Como en en experimento radiofónico de la “Guerra de los Mundos” de Orwel (aun insuficientemente estudiada en su relación con la CIA) Puede ser un intento de crear sicosis colectiva que ante un miedo de proporciones catastróficas los pueblos consideren el saqueo de petróleo, minería y cultivos; el saqueo de mano de obra regalada y la destrucción de los ecosistemas… como un asunto de no tanta importancia comparado con el “fin del mundo” televisivo. O puede ser todo junto.

Su idea es sembrar el mundo con caos y confusión y que eso que parezca un “paraíso” donde la violencia contra los pueblos sea activa y constante, déspota, corrupta… domine la falta total de principios, la muerte de la honradez y la honestidad que serán ridiculizadas, innecesarias y convertidas en causa de represión.

Mundo donde reina el descaro, la insolencia, el engaño y la mentira… la sangre todo lo envuelve, las degeneraciones sexuales se naturalizan con tufos de alcoholismo, drogadicción, miedo irracional, traición, fascismo y enemistad entre los pueblos, desconfianza entre las personas y sobre todo el reino del odio cultivado pertinazmente.

Nosotros no deberíamos errar en el método de análisis pero para eso necesitamos centros de investigación concentrados en valorar minuciosamente toda hipótesis para impulsar nuestras herramientas científicas propias y dejar de depender de especulaciones. Si sumamos lo que propaga History Chanel con todos las ofensivas semióticas planetarias la perspectiva es escandalosa.

Este es un asunto de seguridad Nacional, Regional, Continental y Mundial y así debe ser tratado por los jefes de estado.

6. ¿Cómo influye el pesimismo y el discurso desmoralizante presente en este programa en la propagación de la ideología hegemónica?

FBAD: Necesitaríamos hacer encuestas muy rigurosas para cuantificar científicamente la influencia del “pesimismo” la “desmoralización” y ese estudio no nos alcanzaría porque requerimos también una valoración cualitativa de tipo inter-multi y trans disciplinario. No contamos con recursos o instancias suficientes cuya responsabilidad sea ofrecernos respuestas científicas a estas preguntas y a estas necesidades sociales.

No obstante la experiencia revolucionaria de los pueblos es una gran escuela en la que hemos visto claramente lecciones al respecto. Hay condiciones óptimas en Latinoamérica para expandir y profundizar los movimientos revolucionarios y (entre otras razones) se explica que ese avance no se acelere por el hecho de que aún hay miles de personas atrapadas en el escepticismo, el pesimismo y la desmoralización, y viven encerradas en sus casas desconfiando hasta de su reflejo en el espejo.

No hay signos huérfanos. Por otra parte cierto tipo de discursos “pesimistas” y “desmoralizantes” tiene cabida en cierto tipo de usuarios de los mass media. Se requiere un conjunto de predisposiciones y carencias para que un discurso se asimile acríticamente y logre modelar conductas concretas.

Es preciso un entrenamiento largo y minucioso y es necesario que tal discurso y entrenamiento se acompañen con grupos afines. Y todo eso ha ocurrido en nuestras narices. Sólo en Latinoamérica los grupos y sectas dedicados a tesis apocalípticas suman fieles por millones. Comenzando con la iglesia católica.

En USA luego del episodio de las “Torres Gemelas” (por no remontarme a ejemplos como el del asesinato del anticubano presidente Kennedy) el discurso apocalíptico consiguió recluir al pueblo en sus casas y con ello cedió todo el poder a las versiones oficiales de Bush que levantó la bandera del miedo en la tesis de las “armas de destrucción masiva” y la campaña mediática mundial que eso implicó.

Todo lo contrario ocurrió en Venezuela que en el golpe de estado contra el presidente Chávez el pueblo no fue victimado por “pesimismos” ni “desmoralizaciones” burguesas. He ahí la escuela de la revolución en la Guerra Simbólica.

7. En uno de los fragmentos del programa, se emite brevemente una imagen que muestra al presidente Hugo Chávez, junto con el presidente de Irán y Sadán Huseín, en el caso específico de la población venezolana, ¿qué consecuencias podría generar esto?

FBAD: Estamos en una Guerra Mediática sobre el escenario de la lucha de clases. Hoy se financia una campaña mundial contra el presidente Chávez y la Revolución Bolivariana. Se financia una ofensiva semiótica descomunal en la que la imagen de Chávez se asocia sistemáticamente a la de una malignidad de ultratumba, extraterrestre e infrahumana. Hay pruebas de esto en todas partes.

Y no importa si es breve o si es profusa la tara de la ofensiva es sembrar bombas de significado desmovilizador de todo calibre. Y eso merece lecturas disimiles en territorios diferentes. El efecto no es el mismo, hoy por hoy, en USA que en Venezuela. No es el mismo en México que en Bolivia… no es el mismo en Irán que en España… pero la intención es la misma siempre.

Es difícil calcular el número de imágenes (visuales, sonoras o literarias), que circulan por todas partes, para ridiculizar la jerarquía política, la autoridad moral y el aliento revolucionario del presidente de Venezuela.

Esta ofensiva obedece a los protocolos ideológicos más ortodoxos de la “Guerra de IV Generación”. Se trata de perpetrar un crimen que, al ridiculizar u ofender al presidente de la nación, atenta contra la voluntad democrática de un pueblo.

Y viceversa. Golpe bajo con las intenciones más perversas. Hay canallas “tecnificados” que usan computadoras, cámaras de video, fotografías… los hay que ponen cámaras escondidas, micrófonos y dispositivos para la intercepción de correos electrónicos.

No faltan los que espían los ordenadores e incluso los que espían e intervienen los “mail” y los “chats”. Muchos están altamente tecnificados y consiguen piezas cargadas con volúmenes inexpugnables de violencia psíquica.

Requerimos herramientas semióticas puestas al lado de las mejores luchas sociales para hacer visibles y transparentes todos los recursos que se despliegan para confundir, desmoralizar, desmovilizar y amedrentar.

Es inexcusable fortalecer tareas políticas, jurídicas y científicas para desarrollar frentes internacionales al servicio de la justicia mediática y la emancipación frente a los, cada día más organizados y más costosos, planes alienantes cuyos arietes son los mass media de las oligarquías. No bastan los análisis semióticos funcionalistas ni los estructuralistas, con sus purismos o sus inter-combinaciones.

Necesitamos una semiótica dispuesta a transformar el modo de producción capitalista en materia de semántica, sintáctica y pragmática burguesas. Necesitamos aprender a desmontar el discurso enajenante pero también necesitamos entrenarnos para impulsar los nuevos discursos emancipadores.

El escenario latinoamericano actual, que debate y repudia la instalación de más bases militares norteamericanas en nuestros territorios, tiene ante sí la llegada de arsenales mediáticos que son ya, desde hace no pocos episodios bélicos, armas avanzadas para la llamada “Guerra de IV Generación”, es decir, Guerra para invadir conciencias y derrotarnos psico-socialmente.

Esa ofensiva con su propagandismo bélico no respetarán a niños, ancianos, mujeres ni hombres. No respetarán los Derechos Humanos ni respetarán culturas, identidades ni diversidades. Se trata de una maraña, muy bien planeada, de signos ideológicos.

Su cualidad semiótica radica en romper el tejido social, desconfiar de él a cambio de una moral individualista. Emboscada semántica para sembrar un imaginario de miedo absolutamente reñido con la verdad.

Una de las tareas más importantes, y más complejas, frente a las estrategias “propagandísticas” desestabilizadoras, radica no sólo en el desmontaje semiótico de los discursos sino en hacer visibles, para cualquier persona, los resortes ocultos que diseñan ciertos especialistas en manipular conciencias.

Latinoamérica se ha convertido en laboratorio permanente para el ensayo de las estrategias “propagandísticas” más deleznables y peligrosas.

Chávez es un líder transformador y revolucionario… les inspira mayores odios. Su “Alma Mater” es el dinero y su fin último es desmovilizar al enemigo sin importar qué obscenidad haya que usar. Hay ejemplos a raudales y se gasta, en ello, millonadas monstruosas.

El objetivo es sembrar el caos, sustituir los valores, obligar a creer en lo falso. Representar una tragedia, la muerte, lo irreversible… y destruir la moral y la conciencia del otro. Especialmente si es socialista.

Héctor Escalante

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