Asesinan a Facundo Cabral en Guatemala

Publicado el Julio 9, 2011, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


* El artista argentino estaba casi ciego, tenía cáncer y perdió a su familia en un accidente

MANUEL M. CASCANTE / CORRESPONSAL EN MÉXICO / ABC Internacional / 10/07/2011
Apenas han pasado dos semanas desde que los países centroamericanos demandaran ayuda internacional y unidad de esfuerzos para combatir el crimen organizado y el narcotráfico, que se enseñorean de sus gobiernos e instituciones. Vana ilusión. Ayer, a plena luz del día, en el céntrico bulevar Liberación de Ciudad de Guatemala, un comando asesinaba a tiros al cantautor argentino Facundo Cabral. Su representante, David Llanos, señaló que el artista recibió varios impactos de bala y murió en el acto.

Cabral no estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado. «Fue un atentado directo en su contra, perpetrado por sicarios que utilizaron fusiles de asalto», dijo el portavoz de la Presidencia, Ronaldo Robles. En plena precampaña electoral y con el departamento del Petén en estado de sitio por la presencia del cártel de Los Zetas, el presidente Álvaro Colom se manifestaba «consternado por este hecho cobarde» que ha conmovido a toda Iberoamérica. El mandatario conversó telefónicamente con la presidenta argentina, Cristina Fernández, para expresarle sus condolencias y confirmarle que el artista fue víctima de «una emboscada planificada, en la que participaron al menos tres autos».

«No soy de aquí, ni soy de allá», su pieza más popular, fue la última que interpretó la víspera en un recital en Quetzaltenango. Al filo del alba, Cabral, Llanos y el empresario Henry Fariña abandonaban el hotel Tikal Futura rumbo al aeropuerto de La Aurora para emprender vuelo a Nicaragua. El conductor de uno de los automóviles declaró que el ataque fue ejecutado desde varios vehículos: el coche de Cabral recibió al menos 25 disparos.

Una vida marcada

El cónsul argentino, Enrique Vaca, dijo que los investigadores tratan de determinar si el atentado era «contra él o contra el empresario que lo contrató. Quisieron buscar protección en una estación de bomberos, pero fue demasiado tarde». Horas después, la Policía Nacional Civil encontraba en la carretera a Muxbal, a unos 20 kilómetros del lugar del atentado, una camioneta azul con señales de disparos y chalecos antibalas y casquillos en su interior.

Facundo Cabral había nacido en 1937 en La Plata. Su infancia estuvo marcada por el abandono de su padre, por lo que madre e hijos se mudaron a Tierra del Fuego, en el extremo sur de Argentina. Con 8 años, ya en Tandil (Buenos Aires), tomó contacto con la música folclórica, una de las claves de un estilo que aunaba canción protesta y reflexión espiritual. La madre Teresa de Calcula le adoraba. El Indio Gasparino fue el nombre artístico que eligió para sus primeros discos, sin mucha repercusión, hasta que en 1970 graba «No soy de aquí, ni soy de allá», pieza que le daría fama internacional y la posibilidad de compartir micrófonos con Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas o Neil Diamond. En 1976, tras el golpe militar, se exilia en México. Ya consagrado como cantante, regresa en 1984 a su país.

Mientras, Guatemala vive al borde del colapso, con su mayor departamento —Petén, en la frontera con México— bajo control militar desde el pasado 16 de mayo, cuando una célula de Los Zetas asesinaba a 27 campesinos en una finca del municipio de La Libertad. Meses antes, y por idénticas razones, también era decretado el estado de sitio en el departamento de Alta Verapaz.

Tampoco las autoridades parecen poner mucho de su parte para la estabilidad democrática del país. A dos meses de los comicios, Guatemala padece una agitada precampaña electoral que se dirime en los tribunales, tras el teatral divorcio de Álvaro Colom y Sandra Torres con el único fin de burlar la Constitución y permitir la candidatura presidencial de la ya ex primera dama. Así, no sorprende que las encuestas las domine el general retirado Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, quien ofrece un programa resumido en la expresión «mano dura» contra la delincuencia.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: