CALDERÓN, EL ÚNICO RESPONSABLE, señala Vázquez Mota

Publicado el Julio 18, 2011, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


Josefina Vázquez Mota sale al paso de las críticas sobre su participación en los pactos oscuros de Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo

Álvaro Delgado, México, D.F. / Proceso -17 Julio 2011

Josefina Vázquez Mota sale al paso de las críticas sobre su participación en los pactos oscuros de Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, a raíz de las cuales la dirigente magisterial logró posiciones estratégicas aun dentro de la SEP, donde colocó a su yerno. La excoordinadora de la campaña calderonista asegura que los acuerdos los tomó su correligionario como parte de sus atribuciones, pues ella, contrario a lo que declaró el expresidente del PAN Manuel Espino la semana pasada a Proceso, no fue la principal operadora en ese contubernio que benefició ampliamente a la maestra.

“Tengo las manos limpias”, asegura Josefina Vázquez Mota, coordinadora de la campaña de Felipe Calderón en 2006, quien se deslinda del pacto con Elba Esther Gordillo, presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE): Acepta que negoció con ella de una manera “muy general” durante la campaña, pero de la cesión de puestos en el gobierno asegura no saber nada.

Aspirante a la candidatura presidencial del Partido Acción Nacional (PAN), Vázquez Mota dice que, como coordinadora de la campaña, participó en una primera etapa de negociaciones con Gordillo para cederle posiciones legislativas a cambio del apoyo electoral, que no se concretaron, pero aclara que el pacto establecido tras las elecciones es responsabilidad sólo de Calderón.

“Hubo una segunda fase en la que ya no participé directamente, porque ya mi papel en la transición fue otro.
En la definición de posiciones en particular o de definiciones muy puntuales no fui parte”, aclara la diputada federal, secretaria de Educación Pública en los primeros tres años de gobierno de Calderón.

–¿Usted nombró subsecretario a Fernando González, yerno de Gordillo?
–Los nombramientos, hay que recordar, son de orden presidencial, no son caprichos exclusivos del secretario o la secretaria en turno.

“Por eso hablo de dos momentos: Un primer momento de un acuerdo en términos muy amplios, muy generales; después hubo una fase de acuerdos mucho más puntuales que, dada la naturaleza del propio equipo –ya no de campaña, sino de transición– y el papel que ella jugaba en ese momento, yo ya no participé.

Insiste: “Lo digo con esta apertura y esta honestidad, porque así es esta historia.
Cuando yo llego a la Secretaría de Educación Pública, ya existía este acuerdo, este compromiso, y yo lo cumplo.
Y cumpliéndolo, me aboco inmediatamente a la construcción de la Alianza por la Calidad de la Educación que, me parece, no podemos desestimar”.

–¿Usted designó al subsecretario por el acuerdo que de Calderón con Elba Esther?
–Ajá.

–¿Solamente lo formalizó?
–Sí.

Vázquez Mota, a quien las encuestas más recientes colocan en primer lugar de preferencia de los panistas –por encima del senador Santiago Creel–, fue identificada por Manuel Espino, presidente del PAN en 2006, como la principal operadora de Calderón para entregarle a Gordillo más de 40 candidaturas de ese partido a diputados y senadores (Proceso 1810).

“En política lo único que nos valida es la palabra y honrar esa palabra.
Yo participé de esta primera etapa de una negociación mucho más amplia, mucho más global, pero no coincidiría que hubo este listado, este número de posiciones”, acota la legisladora.

–¿No pidió tantas posiciones?
–Fue una negociación mucho más amplia… Iba más en el orden legislativo, efectivamente, que en orden del Ejecutivo.
Todavía no se había ganado la campaña.

“Por supuesto, yo mantuve ese diálogo y esa interlocución.
En ese momento, en el equipo de campaña se consideró que era importante, y lo digo porque lo que yo haya acordado en ese momento no fue ilegal.

–¿Fue inmoral?
–No fue ilegal.

–¿Fue inmoral?
–Yo creo que esto estaría a juicio de cada cual.
No me gustaría calificarlo ni descalificarlo.
Era una interlocución, como en todas las campañas, en un momento muy importante de definiciones.
Y al igual que ésa, si replanteáramos, mantuve otras con sectores de izquierda relevantes… Pero en fin, fue una interlocución lo más amplia posible y la comparto tal cual se dio.

–En el contubernio Calderón-Elba Esther, entonces, ¿tiene usted las manos limpias?
–Yo considero que sí, que tengo las manos limpias, porque estoy diciendo de frente en qué parte del acuerdo participé, en qué términos se dio la construcción de este acuerdo, a cambio de qué se dio este acuerdo, y en este sentido he sido suficientemente clara y no tengo ninguna duda en compartirlo.

Elba Esther, panista

La entrevista con Vázquez Mota con el reportero, el viernes 15, se produce en el contexto de las revelaciones de Gordillo sobre el pacto electoral con Calderón en 2006 y el cruce de acusaciones de corrupción entre la dirigente magisterial y Miguel Ángel Yunes, antes aliados, así como el supuesto uso de recursos públicos para campañas electorales.

En este marco, la propia Gordillo confirmó que, sin ser militante del PAN, en 2005 se inmiscuyó en el proceso interno para ayudar a Calderón a ganar la candidatura presidencial, versión que publicó este semanario a fines de febrero de 2010.

Luego de revelar que el senador Creel se reunió con ella en el departamento del panista Francisco de la Vega, en San Diego, California –donde la dirigente magisterial pasa largas temporadas en una de sus 64 propiedades–, Gordillo dijo a Salvador Camarena, conductor de W Radio, el miércoles 13:
“Santiago tampoco olvida que cuando quiso ser presidente yo también estuve con Felipe Calderón y no con él, pero lo que es inmoral es querer pararse en ese discurso… ¿Para qué me invitó? ¿Para decirme que no quiere alianza conmigo?”.

Creel, quien aclaró que se reunió a solicitud de ella y que esto ocurrió hace un año, aludió a la participación de Gordillo en el proceso interno del PAN que hizo ganar a Calderón la candidatura presidencial: “Eso está muy grave, ¿eh? ¡Ojo! Ahí está ya consignado”.

En febrero de 2010, cuando buscaba ser candidato del PAN al gobierno de Veracruz, Yunes le confesó a Espino que las huestes de Gordillo habían apoyado a Calderón en el proceso interno de 2005, cuando se impuso a Creel:
“Reconoció que él apoyó a Calderón desde antes de 2006, ni siquiera cuando era candidato, sino que lo apoyó para ser candidato.
Fue después de una negociación que hubo entre Elba Esther y Calderón”, declaró Espino en aquella ocasión.

–¿Elba Esther, siendo priista aún, intervino en la vida interna del PAN? – le preguntó el reportero a Espino.

–Por supuesto.
A confesión de parte.
Me lo dijo Yunes el 18 de febrero en la sede del Comité Ejecutivo Nacional.
Entonces, me parece que se están haciendo acuerdos para privilegiar a grupos de poder ajenos al partido.

La postura de Calderón ha sido que los cargos en el gobierno federal que entregó a Gordillo son producto del pacto que ella estableció con Vicente Fox, su antecesor, y que él respetó, pero “en ningún momento hubo carta de impunidad para nadie, ni para la maestra ni para nadie, una licencia para saquear las arcas” (Proceso 1739).

El contubernio de Calderón con Gordillo lo detalló Espino a este semanario la semana pasada, porque pretendía concederle decenas de candidaturas de diputados y senadores, casi todas seguras de ganar:
“Quería 15 diputados federales de representación proporcional de los que le corresponde directamente designar al comité nacional; cinco senadores de lista, que también le corresponde designar al CEN; 20 candidaturas de mayoría en distritos en los que el PAN había tenido éxito en los últimos procesos electorales, distritos ganables, y dos o tres candidaturas de mayoría de senadores.
Eso es todo lo que pedía de candidaturas, pero esas tenían que autorizarlas el comité nacional.

Espino aseguró que propuso a Calderón ir él mismo al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) “a explicarle a sus integrantes por qué y a cambio de qué” pedía esas candidaturas para entregarlas a la lideresa sindical, pero se negó y designó a Vázquez Mota, quien no asistió.

Al respecto, la diputada Vázquez Mota dice que, efectivamente, “yo nunca me presenté ante el Comité Ejecutivo Nacional ni presenté una lista de posiciones plurinominales”, porque con Gordillo había sólo un acuerdo muy general.

–En las reuniones que tuvo usted, junto con Espino, ¿qué pedía Gordillo? –se le pregunta a Vázquez Mota.

–En esa fase eran estas posiciones de orden legislativo.
Esa fue la primera fase de negociación y acuerdo de operación.
En ese momento, más que hablar propiamente del sindicato, era un acuerdo con el partido Nueva Alianza.
No era un acuerdo con el sindicato, no recuerdo que hayamos hablado de sindicatos.

“En ese diálogo no se hablaba de sindicato, de lo que se hablaba era de una contraparte, de un partido político con sus propias redes, con su propia fuerza, con su propia estructura.
Entonces, de lo que se habló en esa primera fase fue de algunas posiciones en el Poder Legislativo a cambio de construir una alianza de orden electoral.

Sobre la negociación que Calderón y Gordillo hicieron con Emilio Azcárraga, presidente del Grupo Televisa, para que los senadores aprobaran la Ley Televisa, Vázquez Mota niega que haya habido un pacto.
“No sé que haya habido un acuerdo en específico”, subraya.

–Se ha documentado que, a cambio de aprobar la Ley Televisa, Calderón tuvo mayor presencia televisiva, y usted tuvo una interlocución con Azcárraga, quien fue su compañero.

–Claro que lo conozco porque fue compañero en el IPADE (Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa), pero yo no sé de ningún acuerdo puntual o que se haya negociado algo especial en el caso de esta ley.
Fueron momentos muy difíciles, porque para la campaña hubiésemos querido estar en otra circunstancia, seguir trabajando, recorrer el país y que se resolvieran esos temas, que no eran menores.

No le temo a Gordillo

Confrontada con Gordillo en la SEP, Vázquez Mota no quiere tener tratos con ella: “Yo, para ser presidenta de México, buscaría una gran alianza con las maestras y los maestros de México”, puntualiza.
“Yo buscaría, en primera instancia, a las maestras y los maestros”.
–¿Y en segunda instancia, a Elba Esther?
–Yo me quedaría con esta primera instancia, que es buscar el acompañamiento de muchísimas maestras y maestros.
En este caso, para mí, es lo más importante.

–Elba Esther se lo ha manifestado: la desprecia.

–Así lo ha manifestado en varios foros.

–¿Usted, qué siente por ella?
–Yo no tengo ningún sentimiento en particular.
He decidido que mi vida política con respecto a cualquier actor de la política es no escribir historias personales.
En mi paso por las dos secretarías hice una apuesta de orden institucional, que no es la más fácil, ¿eh?
“Hacer apuestas institucionales en el poder puede ser el camino más largo, más tortuoso, porque resulta más cómodo hacer apuestas de orden personal o coyuntural.
Pero cuando uno hace apuestas institucionales, está obligado a tomar definiciones que no siempre no son del agrado de sus interlocutores, no siempre logran complacer ciertas voluntades.

–¿Le teme a Gordillo?
–¡Uy! Si le hubiera temido, no hubiera logrado mantenerme en la secretaría ni un mes.
Me mantuve prácticamente tres años, y tres años con logros objetivos.
No, no, no… Si tú revisas la historia de algunos de mis antecesores, podrás entender que no sólo no hubo temor, sino definiciones claras.

“Las declaraciones que la profesora ha hecho sobre mi persona dan cuenta, sin duda, de que hubo una apuesta de fortaleza y de definiciones absolutamente institucionales.
Creo que mi paso por la SEP y mi comportamiento institucional, y hoy lo refrendo aquí, sencillamente te habla de que mi mirada está puesta en alianzas de otro orden y con otros actores políticos.

Rubrica: “Yo no me sometí a agendas personales, sólo me sometí a la agenda institucional de la SEP.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: