#AMLO: López Obrador en Canal 2, las Razones de Televisa

Publicado el Noviembre 20, 2011, Bajo Columna de opinión, Autor MonaLisa.

*Lo que pasó después en Tercer Grado, la consulta de COFETEL sobre la licitación para 2 nuevas televisoras…


Por Jenaro Villamil el 19 noviembre 2011 a las 9:23 pm en Medios, Sociedad
López Obrador en entrevista con López Dóriga.

Cinco años después de no ser entrevistado en la pantalla de Televisa, tras acusar a la empresa de Emilio Azcárraga Jean de aplicar un “cerco informativo” en contra de su movimiento y de apoyar al ex gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto para impulsarlo a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador apareció la noche del miércoles 16 de noviembre en el principal noticiario de Canal 2 para reconciliarse con la principal empresa de comunicaciones del país, a quien ha considerado como parte de “la mafia del poder”.

El conductor Joaquín López Dóriga, visiblemente contenido y nervioso, dejó que López Obrador iniciara el encuentro de menos de 13 minutos aclarando que siempre fue crítico de Televisa por su apoyo a Peña Nieto, por la “cerrazón” de sus espacios informativos y que ahora acudía, en su calidad de candidato único de la izquierda partidista a la presidencia de la República, para “darnos el beneficio de la duda”.

El conductor de Televisa se quedó prácticamente sin habla.

No hubo preguntas incómodas, elogió su idea de “República amorosa” y destacó la moderación en el discurso de López Obrador. El ex jefe de Gobierno capitalino citó al filósofo español José Ortega y Gasset y al ensayista mexicano Alfonso Reyes para argumentar que las circunstancias son las que definen la actitud de un político y que es necesario sacar a México de la actual crisis.

“Lo mío no es la venganza sino la justicia”, reiteró López Obrador. Horas antes, en entrevista radiofónica vespertina con Jacobo Zabludovsky, ex conductor estelar de Televisa durante la época de Emilio Azcárraga Milmo, López Obrador recordó uno de los episodios más oscuros de su relación con la empresa que concentra el 60 por ciento de las concesiones de televisión abierta.

López Obrador recordó que dos días antes de las elecciones, Azcárraga Jean le entregó un “documento apócrifo” donde se planeaba la expropiación de Televisa en caso de que el perredista ganara la elección presidencial del 2006.

“Yo ni sabía cuántas empresas tenía Televisa, pero ahí aparecían las empresas bien señaladas y, al final, el acuerdo donde iba yo a expropiar Televisa. ¡Imagínese!… Hasta qué grado se llegó en el 2006”, abundó López Obrador.

Una hora después de la entrevista con López Dóriga, en el programa Tercer Grado, los conductores que participan en la emisión dejaron sus constantes críticas a López Obrador, a quien varias veces han dado por “muerto políticamente” y lo consideran irrespetuoso de las reglas democráticas, para destacar su cambio en el discurso, la forma en que logró acordar con el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, la definición de un frente único denominado Movimiento Progresista con el PRD, PT, Convergencia y el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), organización creada por el político tabasqueño en los últimos tres años.

Un singular consenso se generó entre esos conductores que tradicionalmente cambian sus puntos de vista en función de las coyunturas informativas y de los intereses de la propia empresa.

“López Obrador hace las paces con Televisa”, publicó el 17 de noviembre en su nota principal el periódico Milenio Diario, donde la empresa de Azcárraga Jean es accionista. Desplegaron la foto donde López Dóriga y López Obrador se dan la mano.

Las Razones del Monopolio

El acercamiento entre Televisa y López Obrador no es casual. Coincide no sólo con la victoria del ex jefe de Gobierno en las encuestas que realizaron las empresas Nodo y Covarrubias, cuyos resultados se dieron a conocer el lunes 14 de noviembre.

Ese mismo día, la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) inició una consulta pública hasta el y 7 de diciembre para “normar su criterio” en torno a la licitación de dos nuevas cadenas de televisión abierta, en señal digital.

Si bien la convocatoria lanzada por el organismo regulador de los medios electrónicos y de telecomunicaciones advierte que este ejercicio “no es vinculante” en la toma de decisiones, sí incluye una serie de preguntas y un documento de referencia que constituye una severa crítica a la concentración televisiva en México.

Sin mencionarla por su nombre, en el documento de referencia, la Cofetel define así la concentración de Televisa:

“En nuestro país existen 461 estaciones concesionadas de televisión abierta.

“Un grupo de interés cuenta con 224 concesiones (poco más del 48 por ciento del total) y transmite su programación en otras 34 estaciones afiliadas (poco más del 7 por ciento del total). Es decir, tiene control del contenido que se transmite en 56 por ciento de las concesiones de televisión abierta en México. Debido a lo anterior, dicho grupo ha podido conformar tres cadenas nacionales, además de transmitir otra programación en veinte canales regionales o locales”.

Cofetel también se refiere a TV Azteca, televisora donde López Obrador estuvo también el 8 de noviembre, en entrevista con Javier Alatorre en el noticiario Hechos de la Noche:

“Por su parte, el único competidor a nivel nacional del principal grupo de interés, cuenta con 180 concesiones, incluyendo una concesión local y una empresa afiliada (alrededor del 39 por ciento del total de concesiones). Esta empresa ha logrado conformar dos cadenas nacionales.

“En conjunto, estas dos empresas tienen relación con el 95 por ciento del total de estaciones concesionadas de televisión del país”, refiere el análisis de Cofetel. En materia de concentración publicitaria afirma que el 99 por ciento de los 33 mil millones de pesos de inversión publicitaria en televisión “se concentra en las dos empresas principales del país”.

Asimismo, Televisa y TV Azteca captan el 58 por ciento de toda la inversión publicitaria del país, frente al 9 por ciento de la radio, 8 por ciento de los periódicos, 3.4 por ciento de las revistas, 6 por ciento de internet y 1.5 por ciento de cine.

Las preguntas de la consulta popular no le hacen ninguna gracia a Televisa ni a TV Azteca: “¿Considera que la oferta en México de televisión abierta es suficiente?”, “¿Considera que existe mercado publicitario suficiente para hacer rentable la operación de nuevas empresas de televisión abierta?”, “¿Considera pertinente la licitación de televisión abierta aún con la creciente oferta y penetración de servicios de televisión de paga y otros medios de distribución de contenidos?”.

Una de las preguntas que más molestia les ha ocasionado a los directivos de Televisa y TV Azteca es la siguiente: “¿Considera que la contraprestación económica que correspondería al ganador, pudiera aportarse en especie, mediante la instalación gratuita de decodificadores y antenas para televisión digital en su zona de cobertura?”.

Esto significa que los ganadores de la licitación de las dos posibles cadenas de televisión digital en señal abierta distribuirían entre los 26.8 millones de hogares mexicanos que cuentan con un aparato receptor de televisión un decodificador para captar la señal digital.

Esta disputa por el futuro de la televisión digital coincidió también con la resolución de los ministros de la Suprema Corte de Justicia que desestimó la anticonstitucionalidad del decreto presidencial de Felipe Calderón que adelanta el llamado “apagón analógico” del 2021 al 2015.

Al no reunirse los ocho votos necesarios para convalidar el proyecto de sentencia elaborado por la ministra Olga Sánchez Cordero, quien consideró que no le corresponde a Calderón regular en materia de radio y televisión, la Suprema Corte de Justicia avaló que el “apagón analógico” se adelante 6 años. Esto significa que tanto Televisa como TV Azteca deben devolverle al Estado los canales analógicos que ya no utilizarán para transmitir sus señales.

La oposicón de Televisa y TV Azteca en contra de abrir las licitaciones a nuevas cadenas de televisión y del ingreso de Telmex al mercado de la televisión restringida está ampliamente documentado, sobre todo, en este último año que se desató la “guerra de telecomunicaciones” entre el duopolio televisivo y las empresas de Carlos Slim.

Apenas el 24 de octubre pasado, Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas, regañó a Eduardo Pérez Motta, titular de la Comisión Federal de Competencia, quien defendió la necesidad de nuevas competidores en televisión abierta durante la Cumbre de Negocios, realizada en Querétaro.

“A mí no me van a platicar de competencia. Yo soy nato de la competencia, hoy tenemos tiendas, un banco, tenemos 12 millones de acreditados con microcréditos, yo de competencia si sé; (pero) me llama mucho la atención esta versión de que abrir la televisión es la panacea para que el país salga adelante”, afirmó Salinas Pliego.

Precisamente, en el seno de la Comisión Federal de Competencia está pendiente la autorización a la fusión entre Televisa y Iusacell, telefónica propiedad de Salinas Pliego, lo cual convertirá a las dos principales empresas televisivas en socias y no en competidoras.

(Continúa mañana)

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