#AMLO: Presentan en la localidad de Ayoxuxtla el Plan de Ayala para el Siglo XXI

Publicado el Noviembre 29, 2011, Bajo Noticias, Política, Autor MonaLisa.

El virtual candidato a la presidencia de la República por la izquierda clausuró los trabajos en los que se constituyó el Frente Nacional de Organizaciones y Pueblos en Lucha, tras una larga asamblea celebrada en Ayoxuxtla / Foto José Castañares

Martín Hernández Alcántara / La Jornada de Oriente
Durante la promulgación del Plan de Ayala para el Siglo XXI, Andrés Manuel López Obrador prometió devolver al país la soberanía alimentaria, pues actualmente se destinan más de 20 mil millones de dólares de pesos a la compra de productos de la canasta básica en el extranjero como maíz, frijol, carne de res y leche, mientras se deja a los campesinos en la miseria.

El virtual candidato a la presidencia de la República por la izquierda clausuró los trabajos en los que se constituyó el Frente Nacional de Organizaciones y Pueblos en Lucha, tras una larga asamblea celebrada en Ayoxuxtla, localidad de La Mixteca poblana donde Emiliano Zapata y unos 3 mil labriegos revolucionarios del Ejército Libertador del Sur promulgaron hace un siglo el Plan de Ayala original.

Al acto de este lunes acudieron aproximadamente mil 200 personas, quienes demandaron en su documento rector reconocimiento e inclusión del campesinado y los indígenas como los sectores básicos del nuevo proyecto de nación.

También señalaron que es necesario terminar con las políticas clientelares y corporativas que tiene la sociedad rural con el Estado mexicano para promover su autogestión y autonomía.

Exigieron el fortalecimiento de la propiedad social de la tierra y de los recursos territoriales de ejidos, comunidades, pequeños propietarios y pueblos originarios, revirtiendo las reformas promovidas en el sexenio que presidió Carlos Salinas de Gortari.

“Se establecerá una moratoria a los megaproyectos en zonas campesinas e indígenas hasta en tanto sean consultados en el marco del interés público y del interés y el derecho de las propias comunidades y se revisarán todas las concesiones mineras otorgadas en la última década, a efecto de garantizar el cumplimiento de las leyes, la opinión de las comunidades, la afectación de medio ambiente y los ingresos públicos”, aseveraron.

Agregaron que “la soberanía alimentaria, el derecho a producir nuestros propios alimentos, al trabajo, a no migrar y el derecho humano a una alimentación sana, suficiente y culturalmente apropiada constituirán la nueva base de las políticas agroalimentarias y el desarrollo rural del país.

Advirtieron que también es necesario renegociar el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, a fin de acondicionarlo a las necesidades del país, amén de fomentar la producción agrícola a pequeña y mediana escala para lograr la autosuficiencia alimentaria.

Las organizaciones y pueblos que rubricaron el Plan de Ayala para el Siglo XXI, también establecieron que se promoverá como política de Estado la agroecología, el manejo sustentable de los recursos naturales y el cuidado de la biodiversidad.

Asimismo, pugnaron por la garantía de recursos públicos para el campo y particularmente para las mujeres y jóvenes rurales, con el propósito de hacer realidad la equidad.

“Se establecerá un gobierno progresista, nacionalista, social, garante de los derechos humanos y con fortaleza económica, es decir, un gobierno de izquierda, para impulsar otro sistema económico, político, agroalimentario, social y ambiental que responda a las necesidades del pueblo y de la nación, y sea capaz de regular los mercados, desmantelar los monopolios y las prácticas anticompetitivas”.

Tras escuchar la lectura del Plan de Ayala del siglo XII en voz de José Jacobo Femat, líder de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares (Cocyp), Andrés Manuel López Obrador afirmó que suscribe el documento y aseguró que su política alimentaria y para el campo se supeditará al mismo.

Explicó entonces que piensa rescatar al agro mediante dos acciones básicas: la devolución de la soberanía alimentaria y el combate a la pobreza.

Sobre la soberanía alimentaria externó que no sólo es conveniente volver a tenerla por seguridad del pueblo y por razones culturales, sino por motivos económicos, ya que los 22 mil millones de dólares anuales que se destinan a la compra de insumos en el extranjero, deben entregársele a los campesinos mexicanos.

Acerca de la pobreza manifestó que hay quienes han dicho que “hay que enseñarle a pescar a la gente en vez de darle un pescado” y manifestó que comparte ese criterio, que es aplicable en economías sanas, pero en México no hay empleo y en tanto se generan las condiciones para que lo haya, “hay que darle a la gente de comer”.

Se refirió a los perjuicios de la extrema pobreza, como la desnutrición infantil o la mortandad por enfermedades curables y prometió impulsar la cobertura universal de servicios sanitarios para la población rural, con medicinas gratuitas incluidas.

También se comprometió a que todos los hijos de campesinos tendrán garantizada la educación hasta el nivel superior, que habrá pensiones para todos los adultos mayores, a partir de los 68 años y comedores en zonas rurales, marginadas y colonias populares.

López Obrador recordó que hay quienes han cuestionado la viabilidad de sus propuestas, arguyendo que no hay dinero suficiente en las arcas públicas para llevarlas a cabo.

El tabasqueño respondió que ya ha manejado recursos públicos, y que el presupuesto del Estado es superior a los 3 billones de pesos, suficiente para sacar de la pobreza a los millones de marginados, pero se ha utilizado para pagar las deudas de potentados.

Además de las organizaciones sociales como la Tosepan Titataniske y la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, acompañaron ayer a López Obrador, el ex candidato izquierdista al gobierno del estado de México Alejandro Encinas; el investigador Armando Bartra; el diputado local del Partido Movimiento Ciudadano, José Juan Espinosa Torres, y el líder de la Unión Campesina Democrática, Mario Vélez Merino.