Oaxaqueña con sueños de altura

Publicado el Diciembre 7, 2011, Bajo Nacional, Noticias, Autor @gabriel_Mzuma.

Iflores/ Noticiasnetmx Oaxaca/ 07 diciembre 2011.

* De mediana estatura, tez morena, cinco lunares en la mejilla izquierda y cabello negro recortado, Andrea Cruz Hernández la primera mujer piloto de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), es el prototipo de la mujer oaxaqueña.

* En las entrevistas que ha ofrecido sus respuestas son cortas. Habla invariablemente de su orgullo de pertenecer a la FAM y el respeto que la prodigan sus compañeros, quienes la ven como una “hermanita”.

Ataviada con pantalón y camisola de color caqui, playera blanca, y gorra, o en uniforme de gala, la joven ha comentado que su sueño es pilotar un día un caza-bombardero F5, pero mientras se cumple su ilusión continuaba sus estudios de Licenciada en Ciencias Militares Piloto Aviador, donde es era alumna sobresaliente.

EL PRIMER VUELO

La “Venus”, como es reconocida entre sus compañeros, realizó su primer vuelo sola el 27 de enero del 2009, sobre las instalaciones de la Base Aérea Militar Número Cinco “Capitán Emilio Carranza R., en Zapopan, Jalisco.

A sus 19 años, hoy tiene 21, piloteó un avión Bonanza F33-C, matrícula Ecco Bravo Alfa 64-31. Antes su instructor del Colegio del Aire certificó que tras 40 horas de prácticas en simuladores y aeronaves biplaza, estaba preparada para volar por primera vez sola.

Su formación incluye instrucción en Aerodinámica, Física de Navegación y otros conocimientos técnicos para la correcta operación de la aeronave.

Ese día para continuar con la tradición, la cadete del Colegio del Aire desplegó una manta a un costado del ala de la aeronave: “Nacidos en la tierra, forjados en el cielo”, para después dedicar su proeza a sus padres y maestros.

En esa ocasión el director de la institución militar General de Ala Piloto Aviador José Luis Irineo Zaldívar, felicitó personalmente a la cadete oaxaqueña.

Dijo que ese era un paso importante de muchos que tiene por delante Cruz Hernández.

LA GRADUACIÓN

El pasado 30 de julio del 2011, la cadete Cruz Hernández se graduó con 168 oficiales más de sus estudios en el Colegio del Aire.

A través de un comunicado de prensa, la Secretaría de la Defensa Nacional informó que la joven, de 21 años, culminó su instrucción, por lo que recibió su certificado con el resto de sus compañeros, en una ceremonia que tuvo lugar en el plantel ubicado en Zapopan, Jalisco.

La dependencia federal dio a conocer que de los 169 oficiales graduados, 7 son mujeres. Andrea Cruz como la primera piloto aviador, otra como controladora de vuelo y las cinco restantes como aerologistas.

En la ceremonia el General de División Leonardo González García entregó su certificado de licenciatura a la joven oaxaqueña y la felicitó por su desempeño en la institución militar.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que todos los egresados se encuentran listos para desempeñarse en las distintas operaciones de la Fuerza Aérea y el Ejército Mexicano.

La ceremonia de graduación estuvo enmarcada por una exhibición aérea en la que participaron 27 aeronaves, entre aviones Pilatus PC-7, Aermacchi SF-260, Bonanza F-33C, Stearman PT-17 y helicópteros Bell 206.

Ella es la primera piloto militar de México.

COLEGIO DEL AIRE

En el 2007 se aprueba en México el acceso a las mujeres a tareas militares prohibidas hasta entonces para ellas, como el pilotear aviones.

En el 2008 Andrea Cruz Hernández ingresó al Colegio del Aire, siendo la primera mujer aceptada en la institución militar.

El 27 de enero de 2009 realiza su primer vuelo en sola por un lapso de 30 minutos.

El 14 de marzo de 2009 recibió sus medias alas en el Colegio del Aire en Zapopan.

El 30 de julio del 2011, la cadete Cruz Hernández se gradúa en el Colegio del Aire.

LA PRIMERA MUJER PILOTO DE GUERRA

La primera mujer mexicana en ser piloto de guerra fue Elsa Karmina Cortés, quien se graduó de piloto de guerra en abril de 1999 y dejó el servicio hace dos años. . Karmina había estudiado la carrera de dentista y después recibió el curso de piloto naval, pero no se graduó.

LA GENERACIÓN

La generación 2008-2011 del Colegio del Aire estuvo conformado por 74 hombres y una mujer, la joven originaria de la ciudad capital Andrea Cruz Hernández.

EL CENTENARIO

A 100 años de la creación de la Fuerza Aérea Mexicana una mujer alcanzó el título de piloto militar.

CITA: “Quiero ser una profesionista fuera de lo común, ser piloto aviador sería algo que a mí me llenaría de orgullo”

Andrea Cruz Hernández primera mujer piloto de la Fuerza Aérea Mexicana FAM

Estamos en pleno siglo 21 y las mujeres merecen el mismo trato y respeto y las mismas facilidades

Roberto Goicochea Alonso, comandante de la Región Aérea del Centro de la Fuerza Aérea Mexicana

UN DÍA EN EL COLEGIO DEL AIRE

5:00 Ponerse en pie y aseo personal

6:00 Pase de lista y acudir al comedor

7:00 a 13:00 horas, aulas

13:00 a 14:00 comida

14:00 regreso a aulas

16:00 a 18:00 Educación física los lunes, miércoles y viernes

18:00 pase de la última lista del día y merienda

20:00 actividades en los dormitorios

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Antonio Guerra Arias  on Febrero 27, 2012

Se presenta en la XXXIII feria Internacional del Libro del palacio de Minería 2012 una reflexión sobre la destrucción del 2010 del espacio sagrado del Señor de la Lluvia de la comunidad mixteca de El Jicaral, Oaxaca.

MÉXICO D.F. – 27 FEB -2012: En la XXXIII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería 2012 se presentó el pasado jueves 23 de febrero, la antología de literatura comparada “Ficciones de la Otredad” fruto del seminario “Cultura, política y género” de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Estuvieron presentes frente a algunos de los autores y sus amigos, el filósofo Federico Patán, el médico-filósofo José Luis Díaz, la poeta Irene Artigas, y los compiladores Gabriel Weisz Carrington y Argentina Rodríguez. Esta antología, entre otros temas, toca dos culturas indígenas: Un trabajo sobre la “Fiesta del tambor” y la “Danza de nuestra madre Tierra”, ritos de paso y curación infantil de la comunidad huichol Guadalupe Ocotán, en el Estado de Nayarit y la fiesta de “Tata Patrón San Marcos” de la comunidad mixteca de Ñuu Ntiaxii, El Jicaral, Coicoyán de las Flores, Juxtlahuaca en el estado de Oaxaca.

El artículo “Apagando con aguardiente la ira de la lluvia” intenta mostrar el valor que tienen otras formas de percibir el mundo y nuestra ignorancia frente a los conocimientos indígenas en su relación con la naturaleza. Este escrito es un avance de la investigación que el artista beneficario de FONCA-CONACYT, realiza sobre dos representaciones étnicas mixtecas: la petición de lluvias y los ritos de curación de la comunidad.

Durante la presentación el médico por la UNAM José Luis Díaz, investigador de tiempo completo del Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la UNAM, comentó lo siguiente:

“El tema del simbolismo mítico y ritual es abordado por el penúltimo trabajo del libro, también de perfil antropológico, y que versa sobre las fiestas del Señor de la Lluvia que llevan a cabo las comunidades mixtecas de El Jicaral en los límites entre Oaxaca y Guerrero. Su autor, Antonio Guerra Arias, hace una descripción de las ceremonias que incluyen el sacrificio de un chivo y rituales densamente simbólicos como los analizados por Marina Anguiano y ampliamente documentados en las sociedades indígenas latinoamericanas. El autor se propone en este trabajo aplicar la teoría de la representación etnodramática de Gabriel Weisz para comprender mejor estos rituales mixtecos. La teoría aborda el rito indígena como una representación que para su comprensión requiere de ser analizada en sus elementos dramáticos de tiempo y espacio sagrados, los cuerpos físicos y mágicos del curandero y otros participantes, las actividades rituales vistas como técnicas corporales, los objetos y artefactos y su papel mágico y la música y la danza, para mencionar sólo los más salientes. Un punto de relevancia de esta teoría que Guerra retoma en su trabajo es la noción de un cerebro ritual propuesta por Weisz hace unos 25 años y que estaba en deuda con las nociones de la especialización hemisférica prevalentes en esa época que concedían al hemisferio derecho un papel predominante en las conductas rituales y la cognición analógica y musical. Guerra realiza un detallado recuento del ritual que se realiza a pesar de cambios dramáticos en los espacios sagrados y a pesar de una aculturación de varios cientos de años en el contexto de la teoría del etnodrama. El autor cierra con un intenso llamado a respetar la diversidad cultural y cognitiva que ha sobrevivido con pautas simbólicas de pensamiento por milenios y que corre el peligro de extinguirse o mejor dicho de ser aniquilada.”

Para más información:
Antonio Guerra Arias
tony_war@hotmail.com