¿Quién quiere una república amorosa?

Publicado el Diciembre 8, 2011, Bajo Columna de opinión, Nacional, Autor @gabriel_Mzuma.

FabiánPulido/ Blog/ Milenio noticias/ 23 noviembre 2011/ posteado: 08 diciembre 2011.

Nadie en décadas y en tantas y tantas campañas electorales, ha pronunciado con ese significado tan puro y tan “lo que es” la palabra “amor” como lo ha hecho Andrés Manuel. A eso, pueden llamarle mercadotecnia política muy bien estructurada o la transformación de un hombre en un largo viaje de 6 años. Yo, quisiera llamarle “la clave”. Como dicen los Beatles, es todo lo que necesitamos: amor.

Video Subido por mcarceleni (Recordando a Lennon con nostalgia. RNR)

Tanto llanto. Tanta zozobra y tanto miedo. El aire en muchas ciudades de nuestro país se siente incluso grimoso.

Sí, estamos viviendo tiempos obscuros y toda la culpa se ha ido sobre el Presidente de México.

Claro, se dirá que es el responsable por ser la principal cabeza del Estado. Sin embargo, poco vemos para adentro y muy pocos todavía son los que se preguntan: “y yo, ¿qué tanto he hecho?”.

Nada allá afuera nos salvará de la pendiente en la que vamos todos. Y cuando digo todos, incluyo al resto de la humanidad que también comparte este sistema tan preocupado por el dinero. Sin embargo, me centraré en el país en el que vivimos. Al final, una mejor sociedad para el planeta empieza por las bases y cimientos cívicos de cada nación y, partiendo de allí, de cada estado, municipio y junta auxiliar.

No habrá un “nuevo candidato” que nos salve y mucho menos un partido político distinto (sobre todo si contamos con los que contamos). No habrá propuesta constitucional, reforma política o una Reforma del Estado por cierto, tan abandonada y tan utilizada para putear sin tener eco después de cada jornada electoral, que nos dé otro rumbo. Porque después de todo, quienes hagan uso de ellas seguirán siendo los mismos canallas de siempre, incluyéndonos.

Quizá por eso las palabras de López han causado tanto revuelo e interés en algunos sectores. Sobre todo en aquellos que nada tienen que ver con el PRD, con el propio Andrés Manuel y con MORENA. Y, sin que esto suene a “le creo” o “está diciendo la verdad”. Sin saber si lo que López pronuncia viene con una mano sobre el corazón o sobre La Silla; lo que ha dicho en días pasados y, particularmente en la entrevista con López-Dóriga, ha sido lo más fresco y de vanguardia que se haya escuchado en 80 años.

Nadie en décadas y en tantas y tantas campañas electorales, ha pronunciado con ese significado tan puro y tan “lo que es” la palabra “amor” como lo ha hecho Andrés Manuel. A eso, pueden llamarle mercadotecnia política muy bien estructurada o la transformación de un hombre en un largo viaje de 6 años. Yo, quisiera llamarle “la clave”. Como dicen los Beatles, es todo lo que necesitamos: amor.

Partiendo de este punto, todos podemos ser unos canallas o, los que menos, unos tibios. Porque sin escuchar la palabra clave de este siglo y entenderla, al momento en que viene una rabiosa o burlona descalificación a López, el bloqueo mental se acompaña en máxima representación expresiva con un “ese hombre está enfermo de poder y no entiende razones” o “cree que él sólo tiene la razón” para demostrar solamente una actitud tan cerrada y ciega como la del criticado en cuestión. No hay apertura. No hay ideologías de izquierda o de derecha involucradas. Sólo hay rabia y mezquindad. Sólo hay miedo. Justo todo lo que a López se le critica. Porque pensamos nada más en nuestro beneficio inmediato. En lo que YO necesito. Sin empezar el viaje a la transformación interna. A la búsqueda de nuestra propia reconciliación y con ello, al encuentro con la humildad, la sencillez y la bondad. Es decir, al encuentro con la experiencia del amor.

Todos se quejan del infierno en el que vivimos pero nadie escucha cuando se pronuncia la palabra amor. Y el que diga que dicha palabra no tiene validez cuando viene de boca de un hombre “enfermo de poder” se equivoca porque, si todos escucháramos la importancia de su significado en nuestras vidas, no existiría la crisis mundial en la que estamos inmersos.

Yo veo a muchas y a muchos que a lo largo de sus vidas han escuchado la palabra amor. Que la han oído incluso de boca de sus líderes religiosos y sin embargo cada día nos enteramos de fraudes realizados en empresas, de madres que descuidan a sus hijos, de empleados que le roban a sus patrones y de parejas que engañan a sus esposas, novias, novios o maridos… ¡Dónde quedó el amor! ¿O también de eso tiene culpa el Presidente Calderón o el que esté en turno?

Yo no sé si López habla con la verdad. Habrá que escucharlo en vivo y sentirlo. Cuando alguien habla con amor se siente. Cuando alguien entiende su sencillo significado lo recibe. Pero no pretendo ser con este texto un promotor más de Andrés Manuel; lo que quiero hacer es subrayar la palabra amor y la acción de amar. Y entender que ésa, es la única reforma estructural que necesitamos en nuestras vidas para corregir el camino.

Teniendo una “república amorosa”, partiendo de mexicanos y mexicanas que amamos y buscamos amar más, es como llegaremos a los hogares, negocios, escuelas y curules para hacer de manera correcta nuestro trabajo. Para servir y ser bondadosos sin preocuparnos por sistemas anticorrupción o campañas ecológicas. El que se ama, ama. El que ama cuida. El que ama, es feliz.

¿Quién quiere una república amorosa?

Nota en el refri. Decir más “te amo”.

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