JVM hace de todo para quitarse imagen de enfermiza

Publicado el Abril 4, 2012, Bajo Política, Autor MonaLisa.


Josefina Vázquez Mota la noche de ayer en Baja California. Foto: Octavio Gómez
Álvaro Delgado / Proceso / 4 de abril de 2012 •

TIJUANA, B.C. (apro).- Pese a que hoy vapuleó a sus adversarios Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, a quienes acusó respectivamente de autoritario y mesiánico, Josefina Vázquez Mota debió intensificar su estrategia para contrarrestar su imagen de candidata enfermiza y frágil: aseguró que no padece anorexia ni bulimia, difundió fotografías de su rutina de ejercicio y desdeñó que la acompañe personal médico.

En el segundo y último día de campaña en Ensenada y Tijuana, que sumó cuatro reuniones con empresarios, mujeres y organizaciones ciudadanas en foros cerrados, así como un bullicioso mitin la noche de ayer, en la que bailó, se puso un casco y un chaleco, la aspirante presidencial panista se aferró a un discurso que plantea la disyuntiva que enfrentarán los ciudadanos el 1 de julio: fortalecer la democracia o refrendar el México autoritario sin ciudadanos.

A López Obrador, quien no hizo escarnio del mareo que la tuvo a punto del desmayo y que ha generado todo tipo de comentarios, le dio un raspón: no existen los salvadores y los mesías. Quien diga que puede resolver todos los problemas, miente.

Pero, sobre todo, la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) lanzó su embate contra Peña Nieto, a quien acusó, una y otra vez, de no haber cumplido con sus promesas en el Estado de México y de haberle dedicado su tesis de licenciatura al exgobernador Arturo Montiel o haber apoyado a Humberto Moreira, el exgobernador que, dijo, hipotecó el futuro de generaciones por el endeudamiento.

“Cualquiera que contrate deuda falsificando documentos no puede andar viajando”, manifestó en referencia a Moreira, quien no ha sido requerido por las autoridades judiciales por la falsificación de documentos para contratar parte de los 34 mil millones de pesos de deuda de Coahuila y por lo que es preciso revisar el federalismo vigente.

“En México ya no tenemos Tlatoani, y qué bueno, el problema es que tenemos más de 30”, agregó, aunque no hizo alusión al incremento de casi 500% de la deuda de Guanajuato en la gestión de Juan Manuel Oliva, su flamante estratega electoral.

Pero con quien fue reiteradamente elogiosa, como ayer, fue con Ernesto Ruffo, el primer gobernador panista de esta entidad y del país. “La ruffomanía está de regreso”, clamó desde su primera reunión de hoy, un desayuno con empresarios y profesionistas de Ensenada y luego, ya en Tijuana, con mujeres.

Justo al llegar al hotel Camino Real de Tijuana, hasta donde llegó de Ensenada en un vehículo custodiado por dos camionetas Suburban del Estado Mayor Presidencial, dos patrullas de la Policía Federal y dos camionetas de la Policía Estatal, la candidata panista fue interrogada sobre su salud, que de un día para otro ha pasado de gripe a presión baja y fatiga.

Aseguró que el mareo que sufrió el lunes es normal, y de inmediato hizo alusión a lo que al respecto declaró López Obrador: “Tengo entendido que uno de los candidatos dijo que a él ya le había sucedido en una ocasión y que era perfectamente normal”, dijo, y reiteró: “Mi estado de salud es perfecto.”

–¿No padece anorexia y bulimia?

–Absolutamente. No tengo afortunadamente ningún problema de salud. Si lo tuviese no tendría problema en decirlo, porque reconozco que hay quienes están padeciendo enfermedad de este tipo y merecen acompañamiento y ayuda.

“No lo tengo, no tengo ningún problema de salud afortunadamente, me siento fuerte, estoy completa y, tal como lo dijo otro de mis adversarios políticos, a él le ha pasado y es absolutamente, como lo dijo, comprensible. Estoy concentrada en mi trabajo”.

–¿La acompañará algún médico o enfermera?

–No, no hay ninguna necesidad.

Sin embargo, tan preocupante para ella y su equipo ha resultado el mareo del pasado lunes 2, previo a su gira por esta entidad, que hoy mismo autorizó a Milenio Televisión grabarla haciendo ejercicio en el gimnasio del hotel Coral, de Ensenada, poco antes de las 6 de la mañana, y luego hizo distribuir fotografías en su rutina de caminadora.

En medio de versiones de que habrá cambios en su equipo de campaña, debido también a las grillas internas, Vázquez Mota se mostró entusiasta en estos dos días de gira, en los que charló con reporteros para pedirles sus puntos de vista sobre el inicio de la campaña, de la misma manera que lo hizo el primer día en el autobús de los reporteros, camino a Teziutlán, Puebla.

De hecho, este municipio poblano ha sido citado constantemente por ser el origen de su familia y porque su abuela vendía comida en la plaza pública y para ejemplificar que alguien como ella, que dice no deberle nada a nadie en su carrera, puede llegar a la Presidencia de la República.

De hecho, hoy contó a mujeres de Tijuana que al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, le dijo que no sólo en ese país hay casos de éxito, como el de Barack Obama, porque ella va a ganar. Les dijo: “La nieta de una mujer que vendía comida en la plaza será, con la ayuda de ustedes, la presidenta de México”.

Más tarde, Vázquez Mota comió, en un salón contiguo, con empresarios y ciudadanos convocados por Ciudadanos por un México Posible, ante quienes reiteró sus planteamientos de campaña y les aseguró que está empeñada en hacer un gobierno ciudadano más allá del PAN.

Durante la gira sólo dio dos entrevistas a medios locales: A Televisa Tijuana y al semanario Zeta de la misma localidad.

Mañana jueves, Vázquez Mota tiene previsto repartir volantes en la caseta de la autopista México-Cuernavaca, descansará el viernes y el sábado irá al puerto de Veracruz.

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