La Raíz del Fraude Electoral en México

Publicado el Julio 7, 2012, Bajo Columna de opinión, Política, Autor Axiel.


Por: Ciudadano Kane

La raíz del fraude electoral no se expresa en la pluralidad de mecanismos y técnicas que el poder ha utilizado y de los cuales ya se ha escrito en demasía, denominándolas como mapachería electoral, mirar los efectos no implica interpretar la causa.

El fraude al mas viejo estilo priísta ahora modernizado con el impacto de la cibernética y la televisión, tiene de fondo una raíz que entreteje y cruza todas las capas de la sociedad mexicana.Esta raíz es, desde luego, la cultura política que el PRI forjó durante 73 años de autoritarismo; cultura política a la que el PAN no aportó nada, pues esta derecha ultraconservadora y pragmática pronto comprendió el horizonte de grandes negocios ilícitos y patrimoniales que da tener el poder institucional en México.

El PRI fue durante muchas décadas el totem político al calor del cual se forjó la cultura política de la violencia, miedo y domesticación de las personas. El PRI sigue siendo para muchos la imagen del Patriarca. Dicha imagen despierta obediencia ciega e irracional que solo es comprensible desde el horizonte filosófico del desamparo.

El desamparo es un sentimiento propio de nuestra cultura y que ha venido conformándose a través de nuestra historia.

Octavio Paz confundió soledad con desamparo.El solitario tiene la ventaja de vivirse en un monólogo permanente que le da cuenta de su condición humana; Sin embargo, el desamparado no tiene esa posibilidad, pues se sabe la criatura y pervive en él un sentimiento de deuda con su creador.

La soledad nos proyecta sobre el horizonte de la propia valoración.Misma que suele expresarse en nuestra primera expresión cartesiana-existencial: ¿Quien soy?, ¿Que hago aqui?. Este balbuceo sobre uno mismo es ya una campanada que nos mantiene en vigilia y al cuidado de nosotros mismos.

El desamparado solo puede pensarse en correlación con su creador pues se siente reflejo, sombra y criatura de un SER superior al cual requiere enaltecer y obedecer pues en esos actos va el sentido de su condición humana.En esa obediencia encuentra recompensa y valoración al ser tomado en cuenta.
El solitario engendra un espíritu libre; el desamparado solo puede ser engendro de un AMO.

La diserción filosófica anterior la plasmo con la intención de señalar que quienes recibieron despensas, dinero y favores del PRI se sintieron valorados desde la perspectiva de su desamparo. Esto contrasta con las expresiones de rebeldia cuya expresión visible son los integrantes del movimiento #YOSOY132 que son la imagen de la soledad -desde la perspectiva como la he tratado en este escrito-, lo cual nos habla de que en la sociedad mexicana se está viviendo una ruptura cultural inevitable pero todavía poco prometedora pues ese espíritu libertario está todavía muy ideologizado y es en mucho aún reactivo y frágil.

Ariesgando un poco mas en esta reflexión podría considerarse que la ruptura cultural esta generando un sismo en el gran edificio de representaciones que a manera de discursos y practicas politicas han sido el vínculo entre el Pratiarca y los desamparados. Un vínculo por demás enfermiso pues se basa en el auntoengaño y desemboca en la simulación y la complicidad.
Ese vinculo se está quebrando, lo cual da paso a un horizonte de cambio en donde solo lo novedoso puede parir una dinámica de profunda trasformación del país.

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