Este domingo, al Zócalo con AMLO

Publicado el Septiembre 8, 2012, Bajo Columna de opinión, Política, Autor Gloriamlo.

Columa de opinión: En Concreto
Laura Itzel Castillo J.

“Una Presidencia comprada es una Presidencia escriturada a intereses particulares o de grupo. Una Presidencia hipotecada nunca podrá ser una Presidencia al servicio de los intereses superiores de la nación”
Esta verdad forma parte del texto de un desplegado publicado el pasado lunes para reprobar la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al desechar la impugnación de la coalición del Movimiento Progresista.
Desde mediados de agosto, Emilio Gamboa, coordinador de PRI en el Senado de la República, anticipó la agenda neoliberal. Amenazó con trabajar para sacar adelante las tres reformas estructurales pendientes: la laboral, la hacendaria y la energética, incluso antes del arribo de Enrique Peña Nieto al poder.

Por eso, Felipe Calderón ha enviado al Congreso de la Unión la iniciativa de reforma laboral, dentro de la figura de “iniciativa preferente”, incorporada a partir de la consabida reforma política. Esta facultad constitucional (que rechazamos como diputados de Morena en la pasada legislatura) permite a la Presidencia presentar hasta dos iniciativas por periodo de sesiones, que deben ser votadas por ambas Cámaras en un plazo máximo de 30 días.
En los países donde existe este fundamento legal, también existe el voto de censura; es decir que, cuando el Parlamento llega a rechazar una iniciativa de carácter preferente, tiene como implicación inmediata la caída del régimen. Esto, mediante un procedimiento equiparable al de juicio político que existe en nuestro país.
Por ello desde la tribuna de la Cámara de Diputados insistimos en su momento en que no se debería incorporar a la Constitución la iniciativa preferente, sin considerar la procedencia de juicio político ante la posibilidad del rechazo.
Obviamente el PRIAN se opuso a nuestra propuesta, por lo que se debilitó aún más el papel del Poder Legislativo frente al Ejecutivo.
De tal forma que Felipe Calderón no sólo presentó la iniciativa preferente de reforma laboral en la Cámara de Diputados, también al Senado de la República mandó la modificación de la Ley sobre Contabilidad Gubernamental, bajo la misma modalidad.
Por su parte, Andrés Manuel López Obrador convocó al Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, con representantes de toda la República al Zócalo capitalino para el próximo domingo 9 de septiembre, a las 11 de la mañana.
Está claro: no se puede reconocer un poder ilegítimo, pues las elecciones fueron violatorias de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al no ser libres, limpias ni auténticas.
Pero menos se puede permitir la contrareforma laboral anunciada.
Ante la recurrente pregunta colectiva del ¿qué sigue?, sabemos que encontraremos una respuesta contundente para seguir luchando en contra de la privatización, el desempleo, los desalojos, la represión, el hambre, la miseria y la guerra.
“La desobediencia civil es un honroso deber cuando se aplica contra los ladrones de la esperanza y de la felicidad del pueblo”, ha dicho López Obrador.

Fuente: El Gráfico

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