México: Diez bomberos bajo la tormenta y el atrevimiento de manifestarse Destacado

Publicado el Octubre 2, 2012, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


Compañeros en lucha

Si algo resulta claro en este proceso de lucha es que ante demandas laborales legítimas y legales, los funcionarios de las diversas instituciones involucradas actúan de manera corrupta, desde el líder sindical Ismael Figueroa Flores hasta el jefe de gobierno Marcelo Ebrard.

Por Heriberto Paredes Coronel / Fuente: Agencia SubVersiones / De: Kaos en la Red / Martes, 02 de Octubre de 2012 00:23

“Al gobierno le interesa tener el poder, no le interesan los trabajadores” afirma Manuel Escamilla, uno de los 10 bomberos que mantienen una huelga de hambre desde el 3 de septiembre de 2012.

Manuel, con 20 años de servicio, al igual que sus compañeros de lucha, se siente traicionado por las autoridades que dirigen la institución y sabe muy bien que lo que sucede al interior del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México (HCB) no es un proceso aislado, es, tristemente, una de las características de la forma de gobernar en esta ciudad (y en el resto del país): “El GDF tiene más de 2000 laudos perdidos de trabajadores que tiene que reinstalar y el gobierno no lo ha hecho, compañeros no sólo bomberos sino de todas las instancias, que le han ganado estos laudos.

El GDF que es un gobierno de izquierda es el que debería estar protegiendo a la base trabajadora por ser un gobierno de izquierda y es el que está aplicando las nuevas reformas laborales sin que en este momento estén autorizadas aún.

Se está adelantando, él ya los está aplicando, el DF tiene más trabajadores por honorarios que cualquier otro estado de la república. Cómo puede ser que nuestro gobierno de izquierda esté aplicando la subcontratación cuando sabe que los trabajadores trabajan más de 10 horas, llegan a trabajar hasta 14 horas al día, pagándoles una miseria sin pagarles servicios sociales” continua Manuel en su día 25 de huelga de hambre.

Desde el interior de una pequeña casa de campaña tres bomberos en huelga de hambre esperan que su esfuerzo tenga resultados favorables, que las autoridades que gobiernan esta ciudad y que por tanto son responsables también de esta institución, abandonen las prácticas represivas que hasta el momento han tenido para dar respuesta a las demandas más básicas de un cuerpo de bomberos: renovación del equipo de trabajo y condiciones laborales dignas. Ellos arriesgan la vida sin dudarlo y se les trata como delincuentes.

Fabián Corona Mendoza, un bombero de tez morena y estatura media que lleva 14 años trabajando para la institución, serio en su comportamiento, recuerda sin hacer un gesto en su rostro: “El desalojo sucedió el 13 de septiembre aproximadamente a las 2 y media de la mañana. Se abrió una primera mesa de negociación, la cual no fue así, esperaron a que unos compañeros subieran al edificio y otros nos quedamos afuera.

De ahí se dio el desalojo, se llevaron nuestras cosas, se las robaron y no las hemos recuperado del todo, unas computadoras, cosas que teníamos de logística y nosotros fuimos expulsados a empujones y a golpes por los granaderos. Después nos concentramos en el monumento a la Revolución, ahí la acampada 132 nos dio alojo”. Así contestan las autoridades de esta ciudad que se jacta de ser progresista en sus políticas e instituciones, por un lado da la mano y por otro golpea.

Lo que queremos nosotros es la reinstalación a nuestros centros de trabajo porque sabemos que nuestros despidos fueron de una forma injustificada. (Fabián)

El 25 de junio algunos bomberos de esta ciudad realizaron una protesta frente a las oficinas del gobierno del Distrito Federal, se trató de una protesta pacífica que manifestó la inconformidad por la situación en la que día con día el cuerpo de bomberos arriesga la vida injustificadamente y pone en riesgo la vida de la población al no contar con el equipo adecuado.

Explica Antonio Chávez Hernández, bombero que cuenta con 16 años de servicio: “hicimos una manifestación enfrente de las oficinas de gobierno, aquí en el Zócalo de la Ciudad de México, pidiendo mejoras de equipo, mejores condiciones laborales y lo que resultó fue que a los 15 días nos despiden. La demanda de despido fue totalmente injustificada, es por eso que tenemos hora la huelga de hambre”.

El viejo juego de fingir todo, de simular las respuestas, la actitud de parchar los problemas con engaños, como si las formas del viejo priísmo resurgieran en las “respuestas” que da este gobierno, como si estos mecanismos vivos aún fueran la confirmación de lo que muchos saben: el ejercicio de la política en los niveles de gobierno es una escuela de gángsters y esquiroles.

Antonio, un hombre muy alto que ha reducido su complexión luego de casi 30 días de haber comenzado esta huelga de hambre, me explica concretamente la razón de su lucha, con palabras sencillas comenta que el equipo que utilizan contra incendios “es el equipo personal, tenemos más de 5 años con el mismo equipo.

La razón principal de nuestras demandas es que poníamos en riesgo nuestras vidas y poníamos en riesgo a la ciudadanía, ya que la norma oficial internacional dice que máximo se tienen que usar tres años esos equipos y nosotros ya por más de cinco años los usamos”.

Para cada uno de los bomberos huelguistas esta manera de protestar es legítima y así lo hacen saber cuando amplían sus argumentos, cuando profundizan en la exposición de sus demandas. Pero la huelga continua y comienza a dejar estragos: cansancio, debilidad al hablar, dificultad para levantarse y mantenerse de pie, aquí en la principal plaza de este país, en el centro simbólico de muchas luchas sociales. Para ellos el Zócalo es el punto de inicio de una lucha en la cual están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias.

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