Desempleo y crisis disparan suicidios

Publicado el Octubre 18, 2012, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


Rosy Zertuche Paz / http://conexiontotal.mx / 16 de Octubre, 2012

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El 22 de agosto José Isabel Saldaña Carrizales, un padre de familia de 36 años de edad, se suicidó ahorcándose en el patio de su casa por no tener 800 pesos para inscribir a su hijo en la escuela primaria.

Doce días antes César Montoya, de 37 años de edad, decidió quitarse la vida colgándose de un árbol. Sus familiares contaron que estaba desesperado por no encontrar empleo.

Lo anterior es visto por especialistas de la salud y el comportamiento humano como una de las causales del suicidio que, comienza a predominar como un impacto de la crisis económica, sin pasar por alto aspectos que contribuyen a impulsar a las personas a estos actos.

En el cuadro de suicidios por edad ocurridos en Tamaulipas, de acuerdo al último estudio realizado por el INEGI y al que se tuvo acceso, revela que la mayoría de las personas que se quitaron la vida por mano propia, tenían entre 35 a 34 años correspondiendo un total de 26, de los cuales 22 eran hombres y 4 mujeres. El rango que le sigue es el de 25 a 29 años y por sexo corresponden 17 hombres y 5 mujeres.
Luego el de 30 a 34 años con 19 hombres y 2 mujeres. En los extremos de la edad se registraron 6 suicidios, todos en varones en el rango de 85 años y más. Entre los infantes aparecen 4 suicidios entre los 10 a 14 años 2 en varones y 2 en niñas.

Los informes estadísticos a los que se tuvo acceso, revelan que esta causal del suicidio va en aumento, porque los mismos escenarios se conocen en Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo, algunos casos del municipio El Mante, Tampico, Victoria, Güémez.

Un entorno de miseria sin oportunidades de desarrollarse como persona, puede llevar al suicido, sobre todo a los hombres que, por cuestiones culturales, están obligados a llevar el sustento a sus familias y cuando esto no ocurre, se presentan marcadas tragedias como la del padre de familia que no pudo pagar la cuota escolar de su hija y escapó por la puerta falsa.

Los especialistas Mario Alejandro Hernández Díaz, Célica Edilia Nava y Eunice Maldonado Herrera, coinciden en que aún existen formas y mecanismos para poner un freno a esta causal del suicidio provocada por la desesperación de no tener el modo de resolver el costo de la vida, ya que por lo general el sujeto agobiado comienza a manifestar ideas sobre la muerte y esta es una señal inequívoca de que está anunciando que se va a quitar la vida.

No obstante, el psiquiatra Hernández Díaz, advierte que es muy raro que las familias o el propio sujeto acudan en busca de ayuda con un especialista, debido a que persiste el prejuicio de que si alguien va a la consulta por problemas nerviosos, es porque está loco, cuando en los hechos lo que estaría haciendo es salvar la vida y evitarle sufrimientos a quienes le rodean.

Dentro de los factores que predisponen a la persona a cometer suicidio son, el ser mayor de 40 años, estar desempleado y vivir solo, pero destaca el aspecto de carencia económica, donde “es más frecuente que se intente o se quite la vida por propia mano”, dice.

“Es raro que vayan a pedir ayuda, generalmente la gente tiene este prejuicio, cuando lo más natural es que todos en general deberían acudir a hacerse un chequeo mental por lo menos una vez al año, así como se hace de cualquier otro órgano del cuerpo humano”.

Recalca que es probable que las dificultades de la vida se agudicen en algunas temporadas, donde las personas se sientan muy presionadas por el entorno, sobre todo en lo económico y más cuando se trata de los hombres, quienes por imposición social y cultural llevan más cargas de manutención hacia la familia, sin embargo, subraya que lo importante es la salud emocional para encarar los retos que impone la realidad y por ello señala que la población debe hacer conciencia de las enfermedades emocionales para que se logre dar cuenta que también es necesario revisarse el cerebro, ya que este es el órgano que lo mantiene en contacto con los demás, es decir para saber cómo piensa y cómo se conduce.

“Esa revisión nos haría saber qué tan capaces somos de adaptarnos, pero el ser humano no le da importancia a eso y cree que es natural estarse enojando cada rato, que puede estar devaluando a los demás, cree que es normal enfrentarse frecuentemente a la gente de manera física o verbal, no dudan de lo que hacen y eso impide que el ser humano viva mentalmente sano porque no tiene conciencia de sí mismo”.

La directora del Centro Integral de Salud Mental de Victoria (CISAME), Célica Edilia Nava Grajeda, dice que en su experiencia como encargada de este centro, hasta ahora ningún paciente ha terminado en suicidio, y que los principales factores que están llevando a la población a pensar en morir son el desempleo, los problemas conyugales, así como por pertenecer a una familia disfuncional en el caso de los jóvenes, los que manifiestan su desazón bajando de calificaciones en la escuela y metiéndose en problemas con las figuras de autoridad constantemente.

“Hay personas que apenas tienen para medio comer al día, no tienen empleo o ya tienen meses buscando un empleo, eso les causa una depresión porque sus necesidades como ser humano, que se refieren a la alimentación, la vivienda, el vestido no están cubiertas, no tiene seguridad de nada, esto les provoca un desequilibrio que van deprimiéndose paulatinamente hasta llegar al suicidio”.

Eunice Maldonado Herrera, es especialista en Tanatología dice que una mayoría importante de los suicidios acontece durante una crisis depresiva en que la persona siente un dolor emocional insoportable que lo mantiene sin esperanza en nada ni nadie, siendo la muerte única salida que ve.

Refiere que aquí hay algo sumamente fuerte porque estas personas no quieren dejar de vivir, sino dejar de sufrir, pero su estado mental depresivo les impide pensar en otras soluciones, su pensamiento se ha anclado en todo lo negativo y no son capaces de compensarse con lo positivo simple y sencillamente porque no alcanzan a verlo.

Recomienda que exista un apoyo institucional y social más amplio, sobre todo en los momentos de crisis como la que se está viviendo, en que la incertidumbre económica se ha vuelto muy aguda y muchas personas no logran a veces ni darle a sus familias las tres comidas al día, o resolver el costo de una enfermedad que es algo muy vital para todo ser humano, y que si se conjuga con otros problemas emocionales, la carga se vuelve como una bola de nieve rodando cuesta abajo, que naturalmente se convertirá en un alud de mortales consecuencias.

Concluye que a lo largo de la vida las personas aprenden diversas formas de solucionar los problemas, y mientras unas cuentan con más recursos para hacerles frente, hay otras que van minando su fuerza, sin embargo hay remedio por medio de la psicoterapia o la visita al psiquiatra.

De acuerdo con el psiquiatra Mario Díaz Hernández, el suicidio ocurre más entre los hombres porque utilizan métodos letales como las armas de fuego y el ahorcamiento, mientras que las mujeres se quedan en intentos por utilizar medicamentos o algunas sustancias por vía oral para intoxicarse, cuyos efectos son menos destructivos y logran sobrevivir tras los auxilios médicos de urgencias.

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