Un mísero salario mínimo

Publicado el Diciembre 3, 2012, Bajo Columna de opinión, Noticias, Política, Autor @gabriel_Mzuma.

Fotografía - especial

• La forma en la que el salario mínimo es calculado en México no protege el poder adquisitivo, pues los trabajadores compran cada vez menos con esos 60 pesos al día

• El salario mínimo se creó con la finalidad de proteger a los empleados de posibles abusos de los patrones por la vía de explotación de trabajo con salarios por debajo del nivel de subsistencia.

• Esta medida no ha sido mejorada en el caso mexicano, por lo que se observa una falta de capacidad para lograr consumir los bienes básicos que permiten una vida sana. Además, no se ha logrado mejorar la desigualdad salarial, por la forma en la que se renueva el salario.

Eterno debate

El salario mínimo ha sido un particular punto de discusión entre economistas que abogan por el libre mercado y entre aquellos que prefieren una economía con mayor intervención gubernamental.

Aquellos que defienden una economía con menor regulación sostienen la idea de que el salario mínimo actúa como una barrera para los trabajadores con menores habilidades. Si se aumenta el precio del trabajo, pero la productividad no aumenta, los empresarios simplemente dejarían de contratar a estos trabajadores.

Por el otro lado, se tiene la visión de que las empresas pueden ejercer una especie de poder monopólico al momento de contratación, por lo que al establecer un salario mínimo se reduce el efecto negativo que recae en los trabajadores.

Ante un debate académico que expone la revista The Economist, se subrayan hallazgos de cómo el aumento al salario mínimo en Gran Bretaña ha reducido la desigualdad en los ingresos, incluso en mayor grado para las mujeres.

Se subraya también que antiguos bastiones en contra del salario mínimo, como la OCDE y el FMI, ya están apoyando esta medida.

¿Qué está pasando 
en México?

La semana pasada se aprobó un cambio en el nivel de salarios mínimos en términos de geografía.

A partir del 27 de noviembre se conforman solamente dos áreas geográficas, “A” con 62.33 pesos, y “B”, con 59.08. Las regiones se dividen por municipios según su ingreso, donde aquellos con mayores ingresos recaen en la zona de salario mínimo mayor.

La manera de incrementar el salario mínimo en el país es de acuerdo a la inflación. Ante cierta expectativa de inflación, se aumenta el salario mínimo para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores constante.

La forma en la que se instauró el nivel del salario mínimo hace décadas era de acuerdo a la canasta básica y luego simplemente se fue ajustando de acuerdo a la inflación. Esto ha causado retroceso y críticas por distintas razones.

En primera instancia, la inflación no es uniforme a lo largo del país en sus distintas regiones ni en los diferentes niveles socioeconómicos. Es decir, la gente que enfrente una inflación efectiva mayor a la calculada por el Banco de México tendrá una pérdida en el poder adquisitivo.

Según cálculos del INEGI, la población que ganaba ingresos de hasta un salario mínimo tuvo una caída en la variación porcentual real de 1.27 por ciento en la zona A, y 1.26 por ciento en la zona B y C.

Es decir, casi el 14 por ciento de la población económicamente activa sufrió una reducción en su ingreso real debido a la forma en la que el salario real es modificado. Lo peor del caso es que son aquellos trabajadores con los ingresos más bajos.

La canasta inalcanzable

Por otro lado, según el Centro de Análisis multidisciplinario de la UNAM, la canasta obrera indispensable, una serie de bienes calculados por el centro, en enero de 2006 era de 288.23 pesos al día. Esto contrastaba con el salario mínimo que se tenía en ese momento.

Esta tendencia aun puede ser observada, ya que el salario mínimo actual todavía está muy por debajo de la canasta obrera de hace seis años y los precios han ido en aumento.

El porcentaje de la población que gana hasta 3 salarios mínimos llega a un poco más del 37 por ciento de la población.

Si el salario mínimo existe para salvaguardar el ingreso de los asalariados, debería de ser calculado de manera más precisa. Expertos aseguran que debería estar en manos de tecnócratas y no de la fuerza política.

En México no se ha tomado el ejemplo de la experiencia internacional. Si en Inglaterra se han observado diversas mejorías por el manejo adecuado del salario mínimo, es porque se han usado métricas más modernas para su cálculo. Por ejemplo, optando porque este sea un 40 por ciento del salario mediano en el país.

En México se debería estudiar la posibilidad de imitar la experiencia inglesa y estadounidense, que calculan en términos parecidos el salario mínimo.

Sin embargo, en ningún lugar justifican el nivel del salario mínimo como tal, anclar su valor al indicador de la mediana del ingreso ayudaría a reducir la desigualdad salarial como lo han vivido los países mencionados.

Esto lograría que el salario mínimo se ajuste dependiendo a la distribución del ingreso, y ayuda a que la población de menores salarios no se vaya rezagando.

Con información de reporte índigo

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