Perfiles: Dime de qué presumes… – Lilia Arellano (@Lilia_Arellano1)

Publicado el Junio 24, 2013, Bajo Nacional, Noticias, Autor Pepe Garduño.

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A lo largo de nuestra existencia hemos visto como cobra vida el refrán “Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”. Empezó con nuestros amigos en la adolescencia, los que se creían galanes; resulta que al momento de tener que declararle su amor a la mujer deseada se hacían chiquitos, se sonrojaban, tartamudeaban y provocaban la desilusión.

Solamente por andar con el más guapo es que algunas se aguantaban un tiempo, después venía el cortón. Ni qué decir de los que presumían su machismo y repetían una y otra vez que eran “partemadres”; a la hora de los cocolazos eran los primeros que salían huyendo y después se deshacían en explicaciones sobre su cobarde actuación.

Ya en otra etapa nos encontramos a los que presumen en el teléfono de tener un sinnúmero de actividades, los que se quejan de sobrecargas de trabajo, los que hablan de lo bien que les va y les pagan.

Otros aseguran ser los mandamás del sitio donde los primeros se la pasan platicando, en el baño, comiendo tortas, quitándoles el tiempo a los otros con sus relatos que intentan tener comicidad pero que, como son mentiras, terminan en tragedia. Los que les siguen reciben sueldos de miseria y cada vez tienen mayores deudas, lo cual se conoce porque se la pasan pidiendo prestado y dando excusas para no pagar.

Cuando ya se tiene familia y se presentan reuniones entre matrimonios, las mujeres tienden a presumir de la fidelidad de sus maridos y de la entrega puntual del gasto, sin por ello dejar de lucir los regalos que aseguran les entregan permanentemente. Ni qué decir de lo que les entregaron cuando nacieron los hijos y de los desvelos en los que las acompañan.

Por si fuera poco hacen alarde de lo mucho que quieren a sus respectivas madres y de las buenas relaciones existentes. Los adoran por respetuosos, por entregados, por trabajadores, porque sólo viven para su familia y son los mejores padres.
Ellos por su parte presumen de la forma o, mejor dicho, de las formas en las que han logrado que sus respectivas mujeres crean a pie juntillas todas las mentiras que les dicen cuando las engañan, cuando llegan tarde oliendo a leña de otro hogar. Hablan de lo buena que es su vieja, quien no saben a ciencia cierta si algo se huele o es tal el amor que les profesan que prefieren quedarse calladas.

Otros muy sonrientes afirman que sus compañeras de vida son unas fieras, que se andan derechitos y cuando tienen alguna aventura la llevan al extremo del ocultamiento porque si los cachan, los matan.

Y en ambos sexos lo que se registra es una presunción sobre la carencia. Ellas saben que sus maridos no les son fieles y que cuando hay regalo éste es una justificación no dicha a un engaño orquestado; se quedan dormidos apenas concluye esa parte que se convierte hasta en obligación y a la que antes llamaron “hacer el amor”. De desvelarse ni hablan porque el señor al otro día tiene mucho trabajo. Ellos por su parte aguantan gritos por dejar la ropa tirada, por salpicar el WC y sin levantar la tapa; las advertencias están a la orden del día al igual que los calificativos hacia sus amigos que son alcahuetas completos y de 24 horas.

En Quintana Roo se tienen muchos ejemplos de este popular dicho y éstos se multiplican en lugares como Cancún o Playa del Carmen. Allá llegan quienes se compran en pagos autos último modelo, rentan residencias preferentemente ya amuebladas, presumen una riqueza con la pretenden sorprender a los parroquianos e insertarse en la clase alta rápidamente. Para lograr sus fines hasta a sus hijos utilizan enviándolos a las escuelas cuya referencia válida fue la costosa colegiatura. Se ve a las señoras reunidas con nuevas amigas en los cafés desde temprana hora hasta casi el mediodía, cuando envían al chofer o van ellas a recoger a sus vástagos del colegio.

Todo esto es un montaje en el que presumen de lo que carecen: educación, cultura, dinero. La Policía es también otro ejemplo. Los agentes están uniformados para hacer notar un respeto que no se les tiene. Se rentan para cuidar a los ciudadanos y los extorsionan, los muerden y se alían con las mafias. Los jefes que tienen, lejos de demandarles el cumplimiento de su deber les exigen la entrega de cuotas y les dan patrullas inservibles; lejos de armarlos para enfrentar a los delincuentes les vendes pistolas que ni saben manejar y hasta se les atoran.
Ahora que si nos vamos a los partidos políticos la desilusión que provocan, que han provocado, el daño hecho, es mucho mayor porque afecta nuestra diaria existencia, se refleja en lo que comemos o, mejor dicho, dejamos de comer. Habla su conducta de un desorden mental, de asociaciones entre distintos, de complicidades y del andar de rutas que se veían lejanas y que se han unido con un solo propósito: el poder. Y no precisamente para utilizarlo en beneficio de la sociedad sino para enriquecerse, para mandar, para violar, para hurtar.

La izquierda, en su mayor presencia representada por el PRD, nos resultó más falsa que una moneda de tres pesos o que una vieja nuez. Sus gobernantes no marcaron ningún cambio sino todo lo contrario. Esa honestidad que presumían quedó plasmada en los hurtos mucho mayores a los que realizaban los de otros partidos, el PAN o el PRI, porque como venían de una clase social mucho más baja en su mayoría, requerían de sumas mucho más elevadas para quedar al parejo siguiendo la premisa de “político pobre es un pobre político”.
Así vimos enriquecerse a los “chuchos”, hacerse de terrenos que les entregó Gregorio Sánchez a la dirigencia de ese partido; así contemplamos cómo tienen en el presente lujos que no soñaron o han logrado situarse en posiciones que los enrutan de nuevo hacia el poder con antecedentes familiares ligados a las mafias, a la droga, como sucede con Graciela Saldaña y el sobrino al que le extrajeron droga del interior del cuerpo. Hablan de los abusos de otros y no ven los que ellos han venido cometiendo en contra de quienes no comulgan con sus ideas; violan la ley que, reclaman, otros no respetan; se valen de la necesidad de la gente para convertirlos en invasores y a los que, incluso, les cobran renta y luego demandan viviendas.

Los panistas dan claras muestras de nepotismo, de caciquismo, del registro familiar en cargos de elección popular o en las funciones públicas de distinto orden y luego señalan con índice de fuego a sus opositores. Carecen estos partidos de honestidad y de democracia.
Una prueba en el caso de los de dizque izquierda es que no someten a ningún proceso interno la selección de quienes serán sus abanderados en las contiendas sino que es el dedazo lo que la define, con lo cual hablar de democracia es demagogia pura. Sus gobernadores: Amalia García, Leonel Cota Montaño, los Cárdenas, Marcelo Ebrard, han sido señalados por desórdenes financieros al por mayor. Y por la misma andan los que actualmente están en el poder: Graco Ramírez y Miguel Ángel Mancera. No han dudado ni un instante en aliarse con los que se sabía eran sus enemigos acérrimos, con el otro extremo, con esa derecha a la que acusan de ser la madre del neoliberalismo creador de hambrientos.

Por lo que respecta a la derecha se tiene que empezar por sus presidentes. Siendo tan cercanos a la Iglesia permitieron que su jefe máximo, Vicente Fox, se uniera en franco y abierto amasiato, en adulterio, con una mujer casada con hijos y les festinaron la anulación matrimonial y su boda religiosa. Farsa que si no fuera porque afecta el principio más primitivo en la sociedad causaría risa. El afán por las botellas de Calderón y su propia inestabilidad emocional unida a los cadáveres sembrados y a las riquezas acumuladas, hablan por sí solos de la carencia de todos esos elementos ligados a la honradez, a la dignidad, a las buenas y religiosas costumbres que demandaban fueran sello de los gobernantes.

Ahora que de sus gobernadores la lista también es abundante y pletórica de malos ejemplos: los de Baja California a partir de Ernesto Rufo Appel, quienes se han mantenido ocultos pese a la importancia de la entidad, que tiene la principal frontera con EU; Sergio Estrada Cajigal, acusado de narco con todo y su helicóptero del amor; Francisco Barrio, el iniciador de las “muertas de Juárez; Adame quien ha seguido los pasos de su antecesor y lo ligan con las mafias y la corrupción reinante en Morelos; Luis Armando Reynoso Femat, otro ejemplo del padre que comparte lo robado con la familia.

En Quintana Roo también los casos de estas presunciones y carencias, como mencionamos, abundan entre unos y otros. Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas saben muy bien de los abusos y las malas administraciones, de los desfalcos, de la desaparición de fondos públicos y ello en manos de otro mito, del que habla de una mayor honradez entre las féminas que entre los varones. Ahí se demostró que no hay nada de cierto en ello al ser manejados los Ayuntamientos por mujeres que han servido de ejemplo para vergüenza de sus congéneres. El hundimiento y la pobreza que se ha multiplicado en José María Morelos y en Felipe Carrillo Puerto se comparan con la riqueza con la que han abandonado los cargos sus presidentes municipales y la que rodea a los del presente.

Frente a este panorama muchos se explican los triunfos del PRI simplemente basados en otro refrán que advierte que “más vale malo por conocido que bueno por conocer”. Y en la cumbre de la vileza los cuatro últimos alcaldes perredistas de Benito Juárez que saquearon al Municipio turístico más rico y emblemático de México: Gregorio Sánchez, Jaime Hernández, Latifa Muza y Julián Ricalde. Y para muestra un video. La realidad supera todas las fantasías ¿o no?

Lo invitamos a visitar nuestra página www.liliaarellano.com  en donde podrá escuchar los programas radiofónicos de “Estado de los Estados”, que se transmiten por Radio 620 de la Cadena Rasa, así como presenciar los programas televisivos peninsulares “Estado de los Estados” y “Fuego Cruzado”, que se transmiten por canal 10 de Cancún y 100 en caja digital,  canal 29 de Mérida y 117 en caja digital, y canal 9 de Campeche del sistema de cable. Esperamos también sus comentarios en el correo lilia_arellano@yahoo.com; así también en Facebook con (Lilia Arellano) o twitter: @Lilia_arellano1.

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