Edo. Méx., Crónicas de la transformación pacífica: antes y después de MORENA

Publicado el Julio 8, 2013, Bajo Columna de opinión, Nacional, Noticias, Política, Autor Gloriamlo.

Un día antes de la elección. Zumpahuacán “lugar de sacrificados”

Aguila-MORENA
Sayul Espinal
I
El escenario no podía ser más ideal una semana atrás; una estructura de defensa del voto casi al 100% con una compañera responsable de mucha disciplina y muy ordenada con sus registros, esto en medio de un municipio con su complejidad. Es esta una región muy rural donde es “costumbre” que haya apagón en las comunidades justo a la hora del conteo, a nivel local siempre ha gobernado el PRI y todo mundo sabe, aunque nadie lo diga, que es “zona de trasiego”. Pero hoy a 24 horas de la elección todo el trabajo está en riesgo. En la coordinación regional nos informan que los nombramientos están extraviados y que la Junta Local del IFE apenas nos va a entregar las copias certificadas, para variar, esta se encuentra a tres horas en coche hasta el Nevado de Toluca.

II
Verónica, una compañera de las cada vez más lejanas luchas estudiantiles en la UNAM y las redes de apoyo al zapatismo, llega un poco escéptica del proceso electoral y muy cauta a la región. Le acompaña un joven de 15 años, casi un niño, inquieto e idealista que se asume como “Yosoy132”. El coordinador de la región fue claro y tajante; “los dejo en Villa Guerrero, se van a Tenancingo y ahí toman un colectivo a Zumpahuacán, la compañera Irene los espera enfrente de la escuela, no se pueden distraer pues allá falla la señal del celular”. La tarea de ambos es establecer el sistema de cómputo y captura de las actas de escrutinio en una zona con pocos o ningún servicio digital.

III
Sin darse cuenta cómo y en qué momento, la vorágine del movimiento los arrastra: “¿tú eres Verónica? Y tú debes ser Memo. Súbanse que llevamos prisa”, les dice Irene sin esperar la respuesta de ambos. Eran aproximadamente las nueve de la noche. Vero y Memo en la parte trasera de una camioneta, adelante don Rigo el compañero fiel de Irene, ella, una especie de versión contemporánea de La Rielera, La Cucaracha o cualquier Generala de la Revolución. Se adentran en la pequeña sierra del sur del Estado de México colindando con Morelos, a menos de doce horas de la elección entregan nombramientos para los representantes de casilla; “¿cómo está, doña Ofelia? la esperamos mañana en la casilla, no vaya a faltar, muchas gracias”, no más de 30 segundos, y siguen adentrándose en los montes. De pronto, al pasar por un pequeño paraje a pie de carretera, 3 ó 4 taxis estacionados y listos para arrancar, unas luces les empiezan a dar alcance por detrás; ‘¡nos están siguiendo!’”. La camioneta da un repentino jalón, don Rigo aumenta la velocidad, deja atrás al auto perseguidor y se mete entre unas veredas, apaga las luces y dice en voz baja; ”guarden silencio”. Un instante después pasa a toda velocidad el taxi que, seguramente asociado al PRI, tiene la encomienda de ubicar a la estructura de defensa del voto. La misma acción evasiva se repite en varias ocasiones, la tensión va en aumento cuando suena el celular de Vero. “¡Necesito las claves de capt…!”… la señal se pierde mientras siguen veredeando los montes, entra una y otra vez la misma llamada del coordinador distrital sin éxito. La señal es muy mala, llega un mensaje que recita “necesito las claves de captura, el sistema de cómputo se está cayendo, ¡me urge!”. No hay nada que hacer en medio de la corretiza de los priistas, al puro estilo de película de gángsters, sólo que aquí, en la vida real y con la señal de telefonía fallando, en realidad el problema mayúsculo es que “la mochila viene en la cajuela y ahí se encuentran las claves”.

IV
Al final los nombramientos se entregaron en su totalidad, las claves se obtuvieron por otros medios, el sistema de cómputo se logró establecer y los perseguidores al menos no dieron con toda la estructura de Morena. Ya con más calma, varios días después, Verónica y Memo le cuentan al coordinador sobre la travesía que vivieron en el lejano y mítico Zumpahuacán. Él, pensativo, sólo atina a decirles: “¿se dan cuenta? si esta es la vía para la transformación pacífica, ¿se imaginan la otra?”. Por cierto, en las calles de Zumpahuacán reina la alegría y un pequeño nicho de esperanza; se perdieron las elecciones federales pero hoy, por primera vez después de casi un siglo, las elecciones locales las perdió el PRI y no gobernará más el Ayuntamiento.

Fuente: http://regeneracionedomex.wordpress.com/

Post: Gloriamlo

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