Un Canal Ciudadano para el DF

Publicado el Julio 28, 2013, Bajo Noticias, Autor LluviadeCafe.

México, DF. La narración de cómo se ha formado -paso a paso y en acopio sedimentario- la necesidad de un Canal Ciudadano de TV para la Ciudad de México, exige un desglose que haga evidente su ajuste como pieza clave en la democratización del país, así como para dejar en claro las razones por las que se deduce perfectamente de todo un ciclo de lucha continua por abrir espacios ciudadanos en aspectos clave de la vida pública.

César Ruiz Galicia / La Jornada /27/07/2013

Sostengo que cada generación joven del México moderno ha buscado la forma para democratizar el país -atacando lo que percibía como la matriz del régimen autoritario- con el fin de desmontar la cohesión de un poder político que tiende a cerrarse sobre sí mismo. Transitamos así por la vía contracultural en los sesenta, la lucha guerrillera durante los setenta, la incorporación institucional en los años ochenta, la opción altermundista en la década de los noventa y el desencanto anulista que coronó el decenio pasado, también marcado por una conflictiva alternancia conservadora. Es en esta narrativa que se subraya la relevancia cultural y estratégica del #Yo Soy 132: el movimiento es la bisagra para abrir la ruta mediática en la democratización del país.

Para contener la presión social, el régimen de partido hegemónico encabezado por el PRI se valió por un tiempo de un mecanismo de autoclave, efectuando un proceso de liberalización política que facilitaba una apertura controlada, enfocada al pluralismo y la competencia electoral. De esa manera se flexibilizó en la concesión de derechos civiles y políticos, extendiendo el compás que delimita esas esferas.

Sin embargo, esta dinámica adaptativa ideada por el partido para mantenerse en el poder no otorgaba garantías reales a una cada vez más activa sociedad civil, que chocaba con criterios caprichosos respecto a los límites y posibilidades de las rendijas que había logrado despejar, por lo que se urgió a realizar un consenso formal. Allanado el camino por acumulación de crisis -como el conflicto electoral del 88, la irrupción del EZLN, el resquebrajamiento del poder unificado y la redistribución legislativa en 1997- fue posible alimentar sinergias democratizadoras y sustituir al partido en el poder, pero sin alternancia ideológica. Fue un cambio de piloto, pero no de ruta.

Tras 12 años con el PAN encabezando la conducción del gobierno federal, el PRI a vuelto al poder con la disposición de afirmar su sistema de cohesión mediante tres grandes maniobras: al interior, disciplinar a sus gobernadores en los Estados y fortalecer el peso del Ejecutivo en el partido, ensamblar institucionalmente los viejos pilares de su maquinaria -patrimonialismo, corporativismo y clientelismo-, así como implementar finalmente reformas estructurales en áreas estratégicas, instrumentadas mediante el Pacto por México, ese dispositivo auxiliar para intentar suplir temporalmente la necesidad de una transformación profunda del sistema político.

Respecto a la apuesta social, existe una diferencia crucial con las décadas previas: mientras que en otros momentos los esfuerzos se dirigían hacia modificar el régimen, ahora se atacan poderes que le son ajenos en términos formales, pero que resultan igualmente cruciales en la toma de decisiones. Para el caso de México, es el duopolio televisivo uno de los principales obstáculos para alcanzar una democracia satisfactoria, que sea capaz de procesar demandas sociales que se complejizan progresivamente.

La pluralidad mediática es por efecto una de las grandes batallas para contrarrestar a la voz hegemónica de ese duopolio, pero especialmente la de Televisa, que es el gran tótem a profanar. La digitalización -que ya inició con el Apagón Analógico de Tijuana que se llevó a cabo el pasado 18 de Julio- puede abrir nuevos espacios para las voces que han tenido que mantenerse al margen durante tantos años, sometidas a la dictadura informativa de una empresa. Si a ello sumamos la gradual universalización de internet, es previsible la migración de varias franjas de la “audiencia” hacia otras fuentes de información.

Y así llegamos al tuétano del tema. El cambio real del país pasa por el giro hacia un nuevo paradigama comunicativo en México. No se trata de aceitar ejes y tramoyas o encargar otro fondo para el escenario. Hablamos de un viraje que implica incluso dejar de hablar de “audiencias” -entes pasivos de caprichosos apetitos que les reducen al papel de simples consumidores de productos visuales- para dar paso hacia “públicos inteligentes”, con acceso a una programación de excelente calidad en las más distintas expresiones de la actividad humana. Y aún más allá: que sea la misma ciudadanía la que produzca contenidos, en un esquema de participación incluyente.

Recientemente se ha dado a conocer una propuesta para que el Gobierno del Distrito Federal permita el uso de una de las señales digitales del Canal 21 a una asociación civil que se integrará con el esfuerzo inicial de diversos ciudadanos. Entre las personalidades que apoyan el proyecto, se encuentran Elena Poniatowska, Virgilio Caballero, Anabel Hernández, Epigmenio Ibarra, Humberto Musacchio, Javier Esteinou, John M. Ackerman, Jorge Meléndez, Jorge Saldaña, Laura Jarque, Lorenzo Meyer, Milagros Huerta, Omar Raúl Martínez, Pablo González Casanova, Pedro Moctezuma Barragán y Perla Gómez Gallardo, entre otros.

Un canal ciudadano en el Distrito Federal es un paso indispensable en la democratización del sistema de medios. Un proyecto de esa magnitud habría de generar una agenda realmente ciudadana, con independencia editorial y sin censura, así como ser garante del derecho a la información, la comunicación y la libertad de expresión. Pero sobre todo, promover a la democracia participativa como su principio fundamental y razón última de ser.

Por todo esto, vale recordar lo que sostuvimos desde la Reforma en Telecomunicaciones: el siguiente paso para los ciudadanos en la lucha por democratizar el país es crear nuestros propios medios.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK:

One Reply to "Un Canal Ciudadano para el DF"

gravatar

skyaramker  on Julio 29, 2013

Se necesita un canal de tv ciudadano democratico y plural solo me llama la atencion que de todos los nombre no aparece ningun joven, entonces la pluralidad solo es entre personajes que hicieron tv?