¿Hasta cuándo?, @CitlaFoto: CATARSIS

Publicado el Diciembre 13, 2013, Bajo Columna de opinión, Política, Autor @Sociologuito.

Radio la Nueva República | Opinión
Citlali @CitlaFoto diciembre 13 de 2013

Mírate.
Caminando con la cabeza baja, con los ojos en el suelo y el pensamiento difuso, distraído.

Mírame.
Observo a todos con precisión, me detengo en sus caras para tratar de adivinar qué pasará por su mente, por la del joven, de la niña, de la anciana, del matrimonio, del albañil. La inmensa mayoría con cara angustiada, monótona, ensimismada.

Y yo no sé qué hacer.
Me dan unas enormes ganas rebeldes de levantarme, caminar hacia el centro del vagón y gritarles, gritar, gritarme, gritarnos…

Decirte que me disculpes por no haber sido capaz de comunicar con eficacia y a las mayorías la importancia del momento que vivimos, las afectaciones de estas reformas que se aprueban…

Decirte que te levantes, que están vendiendo el país, mi futuro, el de tus hermanos y tus hijos, que el pasado ha sido acribillado y el futuro vendido.

También quiero sacar mi odio repentino, mi frustración, mi coraje. La rabia colectiva.

Gritarte: ¿por qué no hiciste nada!… Guardar un silencio, aguantar el llanto que se acerca y continuar.

Hoy tengo que estar aquí, recriminando y recriminándome. Porque si salimos a las calles, si marchamos, si gritamos, maldecimos, si golpeamos, si tú me llamas vándala, es porque ayer no fuiste capaz de detener la infamia, porque hoy nuestro futuro no tiene sentido, porque sabemos qué queremos pero no podemos… Hay vallas visibles e invisibles por todas partes.

Las universidades están llenas y hay muchos sin escuela.

No hay trabajo para los “viejos” por “viejos” y para los jóvenes por inexpertos.

Todo sube menos el ingreso y nuestro país rico en recursos es golpeado, pateado y escupido cada día. El campo abandonado, las minas concesionadas, las playas ofrecidas, los bosques explotados, las industrias nacionales inexistentes. El crimen, mi tío asesinado, la impunidad, la extorsión, las y los corruptos, los cómplices… Los vendidos y los vendedores.

Y hoy… ¡Hoy se ha consumado el atraco más grande del siglo!

Hoy se ha concluido el plan que se ha gestado décadas atrás. El petróleo ya no es nuestro.

Es cierto, nunca tuvimos un barril en nuestras casas, pero 4 pesos de 10 lo aportaba el crudo, aún cuando la extracción, la compresión, la transportación, la refinación y otros procesos que convierten el oro negro en productos y gasolinas, no se han realizado no por falta de capacidad, sino de voluntad.

Y el mensaje es duro: nuestros pequeños y pequeñas podrán pensar que de nada somos capaces, que necesitamos (de nuevo) de un príncipe extranjero.

Porque el petróleo era estratégico, el petróleo era seguridad, industria, desarrollo y futuro.

Hoy, quedamos más fuera que nunca de sus planes, hoy se acaba la industria petrolera mexicana, la soberanía recibe el tiro de gracia y hoy inicia la etapa de hambre, zozobra, violencia, pobreza y desempleo…

No exagero, el petróleo ya no es nuestro y el futuro es más incierto.
Y tú, ¿todavía sigues sin salir a la calle a manifestarte?

No me canso, tengo mucho que decir porque esta mañana decidí convertir el llanto en palabras. Tomo aire, respiro, me tranquilizo.

Pienso en la mujer que llevó a su hijo a golpear con una cuchara la valla “democrática” en el senado, explicándole como puedo por qué estaban ahí. En la niña que no tiene una muñeca en la mano, ni un aparato electrónico sino un megáfono pequeño de plástico y camina feliz, gritando junto a su madre.

Pienso en la señora que con bastón en mano me mira a los ojos y me dice que ella va de salida pero que está ahí por la juventud y por los que aún no nacen. En el señor de bigote que escribe, fuma, bebe coca y a pesar de las derrotas del pasado, es optimista y sonríe porque hay quienes aún sin miedo y con compromiso están ahí.

Pienso también en el que con su trabajo, su esfuerzo, su sacrificio y el apoyo de su esposa, hoy es empresario y sigue inculcándome que debo luchar contra esa minoría que toma decisiones. En mi madre que me respalda para que yo pueda manifestarme, en mis hermanos que también luchan. En el tabasqueño que sin descanso construye y cree en la revolución de las conciencias. En el amigo pequeño que con entusiasmo y pasión grita, defiende y lucha. En la querida amiga y compañera que ha estado en decenas de luchas y hoy aún se mira fuerte como un roble y con ternura nos hace galletas y nos anima.

En el que faltó a clase por simple cuestión de prioridades. En todas y cada uno de los que en otros estados no se dan por vencidos a pesar de la violencia, la represión, la indiferencia y la apatía. Pienso en los académicos, escritores, periodistas, intelectuales que al margen de su trabajo, se vuelven activistas porque en este país no hay de otra, se vuelve necesario… En quienes brincan los torniquetes, en los que defienden derechos humanos, en los que señalan y avisan que la ley antiprotestas es un riesgo.

Pienso en ti, en mi, en él, en ella, en nosotros y en ustedes. Y el mensaje entonces cambia, el mensaje es que aquí estamos y aquí seguiremos quienes vivimos conquistando la utopía hasta el día de nuestras muertes.

Fuente: http://sedeletras.wordpress.com/

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