Madero presume: ganó el PAN, con los votos del PRI

Publicado el Diciembre 16, 2013, Bajo Columna de opinión, Nacional, Petróleo, Política, Autor Gloriamlo.

Gustavo Madero
Traidor a la patria

Montado en la aprobación de la reforma energética, el presidente del PAN, Gustavo Madero, la presenta como un triunfo suyo y del panismo “antiestatista”, pero conseguido mediante la aplanadora priista. No obstante, los legisladores de su partido que votaron contra la reforma explican que ésta se les impuso desde fuera del Congreso, con prisa y sospechosas presiones. El senador Javier Corral sugiere incluso que la dirigencia panista se convirtió en una operadora más del presidente Enrique Peña Nieto.

Igual que el presidente Enrique Peña Nieto, acusado por la izquierda de traidor a la patria, Gustavo Madero está feliz y anuncia: el Partido Acción Nacional (PAN) ha sepultado la expropiación petrolera, decretada en 1938 por el general Lázaro Cárdenas, y su “lápida” es la reforma energética.

“El PAN nace (en 1939) para combatir esta visión estatista del nacionalismo revolucionario, y justo esta reforma es la lápida de la visión estatista, nacionalista y revolucionaria que creó el PRI y que adoptó el PRD a lo largo de toda su historia como partidos políticos clientelares, corporativos y estatistas.”

–¿Y el PRI contribuyó a revertir la expropiación petrolera?

–Con los votos del PRI ganó la visión del PAN, la visión liberal, de una economía de mercado que triunfó en esta reforma. Fue la visión ideológica, política y económica del PAN la que se aprobó, cambiando la visión estatista, clientelar y corporativa del PRI que había sido la predominante durante estos 75 años de historia. Es una lápida a esa visión obsoleta.

–¿Se puso fin a un ciclo histórico?

–Pues es una lápida a esa visión obsoleta y es un reconocimiento a lo que debió haber sucedido hace ya tiempo en México.

Madero minimiza todas las críticas al sentido de las reformas constitucionales en la materia y al proceso desaseado y convulso que concluyó en la Cámara de Diputados el jueves 12. Nada abate su dicha, porque también fortaleció su proyecto de reelección como presidente del PAN con la aprobación de la reforma energética, sobre todo ante el senador Ernesto Cordero y la excandidata presidencial Josefina Vázquez Mota.

Viva la corrupción

A Madero tampoco lo acongojan las críticas, incluso de legisladores de su partido, acerca de que la apertura del sector energético al capital extranjero está desprovista de mecanismos para evitar y castigar la corrupción, como las previstas en el Pacto por México.

Verónica Sada Pérez, diputada federal por Nuevo León e integrante de la Comisión de Energía, votó en contra de la reforma energética porque el patrimonio de México queda expuesto a la profunda corrupción e impunidad.

“Ese es el principal motivo. Me preocupa la corrupción, pero en este caso lo que me preocupa más es el patrimonio de México. No me parece correcto que seamos saqueados por extranjeros, por trasnacionales, aprovechándose de nuestras debilidades.”

Lo mismo opina Patricia Lugo Barriga, diputada por Colima, quien también votó en contra:

“Más allá de si va a haber más o menos barriles de petróleo, la pregunta es si realmente van a ser para los mexicanos. Ahí están los casos de gobernadores enriquecidos y pueblos endeudados. ¿Y si esto no funciona quién lo va a sancionar? ¿La Función Pública? Perdón, pero ni en tiempos del PAN fue una secretaría con las facultades para aplicar sanciones como las que queríamos los ciudadanos.”

Justamente por la falta de medidas contra la corrupción es que decenas de legisladores del PAN analizaron votar en contra de la reforma energética, aunque al final sólo lo hicieron los senadores Ernesto Ruffo y Javier Corral, así como las diputadas y su compañero Alfredo Zamora.

Entre los diputados había muchas dudas y, en corto, decían que podrían votar en contra, aunque al final sólo fueron tres, revela Patricia Lugo: “Yo llegué a pensar que no pasaría, porque había muchas dudas. Supe de entre 10 y 15 diputados inconformes. Al final no, no sé si hubo alguna operación”.

Lo mismo pasó en el Senado: Ruffo afirma que llegó a haber 16 senadores que pensaron en votar en contra de la reforma energética, aunque al final sólo él y Corral lo hicieron.

El senador dice que esto alarmó hasta al coordinador de los priistas, Emilio Gamboa, quien le llamó la atención: “Era como un fantasma para el PRI. Gamboa me decía: ‘Ya, Ruffo, deja de operar esas cosas’”.

A su vez, el presidente del PAN le envió dos emisarios: “Sólo me sonreí. Y les dije: ‘Yo tengo mis convicciones y no me van a convencer de unas cosas a cambio de otras. A mí nunca me habló Madero de manera directa”.

Las trasnacionales

La diputada Sada Pérez aclara que no descalifica de suyo la reforma energética contra la que votó, pero está en desacuerdo con el desaseo y las prisas para aprobarla, sobre todo advierte que México está desprovisto de una estructura que garantice honestidad, transparencia y combate a la corrupción.

“Los casos de corrupción no serían menores, porque estamos hablando de contratos de miles de millones de dólares”, dice Sada, y sostiene que en caso de que un proceso de licitación sea turbio o no sea en beneficio de México, sólo podrían intervenir la Secretaría de la Función Pública (SFP) o la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

“Me parece que, hoy por hoy, en las administraciones priistas y las panistas no hemos tenido un combate a la corrupción de parte de esos dos organismos, no se han fincado responsabilidades y a las que se fincan no se les da seguimiento”, dice la legisladora, hija de Rogelio Sada Zambrano, quien renunció al PAN el año pasado.

Sada, quien fue subgerente de ventas de Pemex Refinación en la Región Norte de 2005 a 2012, califica de “riesgosa” la reforma y advierte que, más que la corrupción en sí, lo grave es el riesgo de que los extranjeros se apropien del patrimonio de México:

“La discusión aquí es que la reforma energética es tan atrevida, tan modernizadora, que necesitaría la fuerza de una estructura legal que realmente combata la impunidad y la corrupción. Tendría que haber un andamiaje previo en el país para tener una reforma energética de este tamaño.”

–¿Debió aprobarse primero este andamiaje anticorrupción y luego la reforma energética?

–Exactamente. De cualquier forma sería riesgoso. Hay aspectos positivos de la reforma, pero en el país, donde hay tanta impunidad, esto puede ser aprovechado por intereses muy poderosos de las trasnacionales petroleras, intereses incluso de mexicanos con mucha fuerza, y acabar como acabamos con el caso de los bancos o entregando las minas a los extranjeros.

Lugo Barriga, a su vez, afirma que votó en contra de la reforma energética, no sólo por las dudas sobre el tema –“todo se hizo fuera” del Congreso–, sino por la falta de compromisos del gobierno de Peña, como la consulta popular.

Para la legisladora, el destino de los hidrocarburos y las medidas contra la corrupción y la impunidad son fundamentales, pero éstas no existen y por eso no podía avalar la reforma: “Una cosa es comprometernos en un acuerdo y otra es votar a ciegas”.

Y si para el gobierno de Peña y la dirigencia del PAN no es prioridad el combate a la corrupción, para ella sí. “Pero no veo señales claras de que se quiere hacer nada al respecto”, dice.

El senador Ruffo, primer gobernador que tuvo el PAN, advierte que decidió votar en contra de la reforma energética, entre otras razones, porque el Congreso ha sido sometido por los acuerdos del Pacto por México. Reprocha: “¿Y nosotros qué? Supuestamente somos un poder. Nos tratan como si fuéramos la cola de un papalote”.

También le irritó que se haya homologado el IVA en la frontera: “Todo esto me llevó a votar en rebeldía, porque veo que las formas de la política son todavía las feudales de siempre”.

Ahora, luego de aprobarse la reforma energética, el PRI vuelve a traicionar acuerdos, advierte Ruffo: “Empieza a asomar la palabra engaño. Veo intenciones perversas. Mi experiencia es que el dinosaurio es el dinosaurio”.

Promesas olvidadas

Ya desde la Plataforma Electoral registrada ante el Instituto Federal Electoral (IFE), que denominó “Un México con futuro”, el PAN soslayó el combate a la corrupción, vocablo que sólo aparece de manera aislada y en sólo cinco ocasiones en las 98 páginas y 20 mil 688 palabras del documento.

Una de las ocasiones en que el PAN menciona la palabra corrupción es en la propuesta para lanzar una “Cruzada Nacional por la Cultura de la Legalidad” y otra en la promesa para crear el “Instituto Mexicano para el Fomento de la Cultura de la Legalidad”.

Explica: “Crearemos un organismo público cuyo objetivo sea desarrollar y fortalecer una cultura de la legalidad entre los servidores públicos y los ciudadanos, para abatir la corrupción y la impunidad, conjuntando los esfuerzos de los tres poderes, de los tres órdenes de gobierno y de la sociedad civil”.

El PAN no sólo no ha presentado una iniciativa con este propósito, sino que tampoco promovió la aprobación de las medidas para prevenir y atacar la corrupción consideradas en el Pacto por México, cuyas iniciativas presentó Peña Nieto a través del PRI aun antes de su toma de posesión.

En realidad, la postura del PAN ante la reforma energética es parecida a la que asumió ante el multimillonario rescate de la banca privatizada a través del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) que avaló exactamente hace 15 años, también el día de la Virgen de Guadalupe, junto con el PRI.

Presidido por Felipe Calderón, el PAN prometió en 1998 que no habría impunidad en los abusos de banqueros, políticos y funcionarios que se beneficiaron con créditos multimillonarios, pero al final avaló el endeudamiento, solapó toda la corrupción y se inició la extranjerización de la banca.

Sin embargo, Madero niega que no haya compromisos contra la corrupción, en particular en la reforma energética, y asegura que la Cámara de Senadores aprobaría varias iniciativas a más tardar el domingo 15.

“Se van a aprobar en el Senado todos los temas que están incluidos en la reforma energética, en los que se combate la corrupción a través de tres instancias que auditarán permanentemente al sector energético; está triplicado el esfuerzo de vigilancia y auditoría para ver el desempeño de los contratos y de los pagos que se hagan por parte de la paraestatal como por parte de los particulares.”

–¿Por qué no se aprobó también en la Cámara de Diputados?

–Porque lo que estamos impulsando son los cambios constitucionales. Las leyes secundarias hay tiempo para poderlas aprobar y van a salir de manera oportuna para que entren en vigor antes de la aplicación misma de la reforma constitucional.

Aclara: “No se está aprobando, se está avanzando. No se ha concluido, pero antes de que entre en vigor esta reforma energética ya van a estar funcionando la fiscalía anticorrupción y todos los mecanismos que están en la reforma energética”.

Faltar a la palabra

Al igual que el PRI y el gobierno de Peña, el PAN no sólo abjuró de su firma en el Pacto por México, donde dispuso que “en todos los casos la nación recibirá la totalidad de la producción de hidrocarburos”, sino que lo aprobado por el Congreso no está incluido en la Plataforma Electoral que ofreció a los mexicanos en las elecciones de 2012.

En efecto, en el documento registrado por ley ante el IFE hay una descripción breve sobre “inversión complementaria” en el sector:

“Impulsaremos una reforma que permita la inversión complementaria a la pública para que se puedan dar mayores inversiones en transporte, procesamiento, almacenamiento y distribución, tanto en la cadena de gas como de los distintos petrolíferos.”

Por eso, en su discurso para argumentar su voto en contra, el senador Corral aludió a este compromiso y recriminó también que el PAN y el PRI violen con la reforma energética lo que firmaron en el Pacto por México: “Se mantendrá en manos de la nación, a través del Estado, la propiedad de los hidrocarburos y de Pemex como empresa pública. En todos los casos la Nación recibirá la totalidad de la producción de hidrocarburos”.

Pero además, añadió Corral, la reforma energética “va a contrapelo de la posición histórica y programática del PAN en esta materia”, porque “no hay en ninguna de las plataformas ni documentos básicos del partido, pasando por el discurso de don Manuel Gómez Morín en contra de la expropiación petrolera, que plantee regresar el petróleo a los extranjeros por la vía de contratos de explotación directa”.

Y como Ruffo, advirtió de las trampas del PRI: “Ya hemos visto cómo se las gasta el PRI y cómo, a la hora en que se unen los intereses económicos, reculan. Incluso terminan violando un mandato constitucional para emitir la legislación secundaria en telecomunicaciones. Cuando el negocio se pone por delante, la Constitución es lo de menos”.

Y más aún: “La ausencia de medidas de control, transparencia y autonomía presupuestal, así como de combate a la corrupción en el sector energético, es el gran faltante del paquete de iniciativas. No hay la voluntad del gobierno y de sus ayudantes en el PAN para ir a un combate frontal a la corrupción hasta las últimas consecuencias”.

Dimensionó el problema: “Estamos ante el último bien del dominio de la nación que falta por privatizar, y eso debe ser cotejado con una evaluación real sobre la experiencia privatizadora en México. ¿Dónde está el éxito, dónde el crecimiento económico, dónde la mejor distribución de la riqueza? En México los pobres son cada vez más pobres y los ricos más ricos”.

Hay países donde la izquierda y la derecha protegen los bienes de la nación, dijo, y puso un ejemplo: “Ahí está el referente grotesco pero imbatible del dictador genocida Augusto Pinochet; nunca planteó privatizar el cobre en la República de Chile”.

Más que con Andrés Manuel López Obrador, Corral dijo coincidir con Cuauhtémoc Cárdenas. Y criticó a su partido: “No me avergüenza tener coincidencias con líderes de izquierda como el ingeniero Cárdenas, pero si esa es la observación mayor que se hace a mi postura, la acepto: la prefiero antes que convertirme en una extensión de los afanes, los objetivos, las estrategias y la operación del gobierno de Enrique Peña Nieto bajo las siglas del PAN”.

En la entrevista, Madero reitera que el PAN siempre ha promovido la apertura al capital privado nacional y extranjero en el sector energético. “Es la visión histórica de nuestro partido. El alcance de esta iniciativa, como está reconocido, es de la inspiración de la doctrina panista, más allá de una Plataforma electoral”, expresa.

–La Plataforma Electoral es lo que se plantea a los ciudadanos y esto no lo decía. ¿Le parece éticamente válido?

–Es éticamente válido, y política y legislativamente correcto.

–¿No es un engaño decir una cosa y luego hacer otra?

–No, siempre hemos dicho lo mismo. El PAN no ha variado esa posición histórica.

Fuente: Proceso 1937
Post: Gloriamlo

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