El desafío del PAN: su reconstrucción

Publicado el Enero 4, 2014, Bajo Columna de opinión, Estados, Nacional, Política, Autor Gloriamlo.

Álvaro Delgado
Política PAN

Aspirante a la dirección nacional del PAN, Juan Manuel Oliva considera urgente la “reconstrucción” de ese partido ante sus descalabros político-electorales de los últimos años. Las pretensiones de quien fue gobernador de Guanajuato cobran mayor ímpetu ante la aparente declinación de Josefina Vázquez Mota a tomar parte en la contienda interna del blanquiazul y la deslucida candidatura de Ernesto Cordero. Integrante de la ultraderechista organización secreta El Yunque y admirador de Felipe Calderón, a quien todavía llama “presidente”, Oliva sostiene: el PAN necesita “más diálogo con la militancia y menos diálogo con el gobierno”.

Ante la inminente renuncia de Josefina Vázquez Mota a contender por la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN) –“ella ya comentó que no va a participar”, revela el senador Ernesto Ruffo– y la apocada candidatura de Ernesto Cordero, se configura un polo opositor a Gustavo Madero que encabeza el controvertido exgobernador Juan Manuel Oliva.

Ante un PAN tan devastado que “urge reconstruirlo”, sin identidad ni proyecto de país, que “debe legitimarse desde la oposición” y cuya dirigencia debe tener “más diálogo con la militancia y menos diálogo con el gobierno” de Enrique Peña Nieto, Oliva niega que Madero tenga garantizada la reelección y asegura que de él será la victoria.

“Se compite para triunfar”, sentencia Oliva, quien se ufana de tener las prendas partidarias y de gobierno para imponerse en la primera elección abierta a toda la militancia panista. “Formo parte de un equipo nacional que sabe hacer lo que el partido necesita hoy: Reconstruir la casa, hacer estructura, ganar elecciones y gobernar bien.”

Reputado como eficaz operador político y electoral, aunque marcado también por escándalos de corrupción y su pertenencia a El Yunque –la organización secreta de ultraderecha de la que no reniega–, el exgobernador de Guanajuato ha armado una estructura “de la periferia al centro” con liderazgos ninguneados por Madero y su facción.

En su estrategia de alianzas –que inició desde que fue secretario general adjunto de Elecciones del CEN del PAN– inscribe a Felipe Calderón, a quien profesa admiración –“es 10 a uno mejor que el actual”–, lo mismo que a su mujer, Margarita Zavala.

Apenas el 26 de noviembre, Oliva viajó a la Universidad de Harvard, en Boston, Massachusetts, donde residen los Calderón, una visita que hizo pública en su cuenta de Twitter, aunque sólo difundió fotografías con panistas que ahí estudian, como Juan Carlos Mondragón y Carlos Orvañanos.

En amplia entrevista con Proceso, la mañana del miércoles 18, Oliva asegura que no se entrevistó en esa ocasión con Calderón. “Fui a ver a unos amigos, pero no hablé con él. Garantizo que el 26 de noviembre fui a Harvard y no lo vi a él”.

–¿Entonces a qué fue?

–Fui a ver a otras personas, pero no al presidente (sic) Calderón.

Una de esas personas con las que se entrevistó en Harvard es Margarita Zavala, reconoce Oliva, pero declina detallar los pormenores de ese encuentro con quien –es sabido– aspira a ser diputada federal en 2015 y candidata presidencial en 2018.

–¿Qué pacto hizo con ella?

–Sólo platicamos.

Lo que sí se configura en el PAN, acepta el guanajuatense, es una especie de tucom, “todos unidos contra Madero”, en el que participarían allegados a Vázquez Mota y Calderón. “Está en curso un diálogo para sacar lo mejor del PAN”.

–¿Un tucom?

–Hay que sacar lo mejor que tiene este partido, que es mucho, y el diálogo puede construir ese escenario.

El 7 de diciembre, en el acto de su lanzamiento, celebrado en Toluca, Estado de México, Oliva recibió el respaldo de Cordero, a cuyo desangelado informe como senador él también asistió. “Hoy en Toluca acompañando a mi amigo que comparte la visión de recuperar la dignidad de Acción Nacional”.

Josefina no va: Ruffo

Oliva irrumpe en el proceso interno del PAN cuando ya no cuajaron los dos prospectos hombres a relevar a Madero: El senador Juan Carlos Romero Hicks, exgobernador de Guanajuato, y el también senador Héctor Larios Córdoba.

Pero tampoco contenderá la única mujer, Josefina Vázquez Mota, como revela a Proceso el senador Ernesto Ruffo, quien asegura que la excandidata presidencial ya comunicó su decisión al grupo que la impulsó, Panistas por México, en el que participan los exgobernadores Carlos Medina Plascencia, Fernando Canales Clariond y Alberto Cárdenas.

Fue en una reunión, celebrada el 2 de diciembre, a la que no asistió Ruffo porque ocurrió en vísperas de la sesión del Senado en la que se aprobó la reforma electoral. “No pude ir a las últimas dos juntas de Panistas por México, y lo que conozco por terceros es que ella ya comentó que no va a participar”.

Ruffo aclara: “A mí no me consta en lo personal que lo haya dicho de manera directa. Me lo han dicho comentarios de quienes asistieron”.

–¿Pero ella sí se los comunicó en esa reunión?

–Es lo que tengo entendido, sí.

–¿Cuándo fue esa reunión?

–Una noche antes de que aprobáramos la político-electoral.

No le extraña a Ruffo la decisión de Vázquez Mota, porque estaba preocupada por no tener recursos económicos para una eventual campaña, a diferencia de Madero, y también porque se quedó con deudas contraídas en su campaña por la Presidencia de la República.

“Ella primero adujo que para una campaña interna se ocupa mucho dinero, que la gente de Madero tiene mucho dinero y cómo íbamos entonces a financiar su campaña. Me preocupó que nos estuviera poniendo el tema financiero por delante. Por eso ha estado dudosa. A lo mejor es como consecuencia de cómo se dieron las cosas en su campaña presidencial.”

El primer gobernador del PAN (1989-1995) revela también otras de las preocupaciones de Vázquez Mota: “Nos comentó que todavía hay adeudos de la campaña presidencial, no muy grandes, pero que los está afrontando ella. Es muy delicado. Por eso la cautela, se quedó atrapada en algunos adeudos”.

Ruffo asegura que, a petición de la coordinación de campaña, él pagó el primer acto de la contienda presidencial en Ensenada, Baja California, con la promesa de que le sería repuesto el dinero a la semana siguiente. “Nunca me repusieron nada y tuve que hacer mi campaña como pude”.

Enemigo político de Calderón desde que ambos contendieron por la presidencia del PAN, en 1996 –en la que el primero se impuso por 17 votos y se instaló en el PAN “la visión burocrática, propietaria, patrimonialista” –, Ruffo estuvo muy cerca de Vázquez Mota y le consta que el entonces titular del Ejecutivo nunca la apoyó.

“Siempre buscó el apoyo de Calderón, y yo le comenté que nunca lo iba a recibir, pero ella siempre mantuvo la fe en Calderón, hasta el desenlace de su campaña.”

–¿Cuando ofreció que, de ganar, Calderón sería procurador general de la República?

–Sí, eso fue hasta chusco.

–¿Cree usted que Calderón la traicionó?

–Por lo menos no la apoyó.

Confrontado también con Madero, entre otras razones por el Pacto por México –“la verdad me siento utilizado” –, Ruffo creyó que Vázquez Mota podría ganar la presidencia del PAN y darle un perfil ciudadano. Él y los otros exgobernadores ofrecieron apoyarla, revela, a cambio de incorporarlos al CEN.

“Los exgobernadores estuvimos dispuestos a apoyarla a cambio de que fuéramos miembros del CEN. No era una transacción, era una complementación para fortalecer al CEN, y entonces ella se sintió muy animada, y nosotros vimos que había la probabilidad electoral, con los antecedentes de ella.”

Sin embargo, desde el principio, la reserva de Vázquez Mota fue el dinero que, al parecer, es lo que la ha hecho desistir:

“El asunto financiero a ella le pesa mucho y nosotros tampoco somos proveedores financieros. Yo estoy acostumbrado a la antigüita: no se necesita tanto dinero. Hay quienes reparten dinero y prometen posiciones, y es contra lo que yo he estado luchando. Le dije: ‘Josefina, tan sencillo como que vayamos a cada comité municipal a recaudar firmas y ahí nos vamos a dar cuenta de cómo está la realidad, y eso no cuesta mucho dinero’. Pero ahí se quedó mi proposición, en el aire.”

–¿No le gustó?

–Parece que no.

“No soy corrupto”

“Por uno de los nuestros” es el lema con el que, el sábado 7, Oliva lanzó su movimiento por la presidencia del PAN y se sustenta en que él es, desde hace 25 años, un militante más, que fue en ascenso: Secretario de prensa del comité municipal de León, donde también se hizo cargo de las “comandancias” electorales; secretario de Organización del comité estatal, que luego presidió seis años consecutivos…

Egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, reportero de El Sol del Valle de México y corresponsal en Guanajuato de El Universal, presume haber sido subdirector de prensa en la administración de Medina Plascencia, en León; diputado local, senador, secretario de Gobierno y gobernador.

“No hay nada decidido”, reitera sobre la elección que decidirán 220 panistas, y asegura que, contrario a lo que quiere hacer creer Madero, en todo el país hay un ánimo de competencia y de querer escuchar.

“Les he dicho a los panistas que escuchen a todos y piensen qué quieren: ¿Quieren un presidente famoso, un presidente en Coyoacán?, ¿o quieren un presidente como nosotros? Yo voy a ganar. ¿Por qué? Porque creo en el poder de la estructura y en el PAN de la militancia.”

Hoy el PAN está deshecho e inexistente a nivel nacional, con presencia en sólo la mitad de los 2 mil 457 municipios del país. “Se tiene presencia sólo en mil 200 municipios, ¿y el resto? ¿Cuántos subcomités existen en el DF, cuántos en Baja California, en el Estado de México? Esa estructura no existe. Hemos dejado caer la estructura del PAN en los últimos años y es importante esa reconstrucción”.

El 2013, reconoce, el PAN ganó más de lo que tenía, pero se ufana de que se le debe a él la estrategia.

“Yo propuse al CEN que el trabajo electoral se hiciera en dos rutas: La ruta técnica, a cargo de Arturo García Portillo, y la ruta política, a cargo de un servidor. Instituimos las mesas políticas y de diálogo. Fue obviamente una aportación que se hacía desde Guanajuato y que instrumentamos en 14 estados. Hubo gente que la aceptó y otros que no, pero donde se aceptó fue un resultado contundentemente positivo.

–¿Usted creó eso?

–Su servidor con un grupo de hombres que trabajaban en la secretaría general adjunta de elecciones y obviamente en coordinación con el CEN. Pero ahí estuvimos operando y esa fuerza se dio, la fuerza de la militancia a la que yo me refiero. Hoy esas mesas políticas son estatuto obligatorio.

Oliva propone, también, “construir un proyecto de nación que vaya más allá de un Pacto por México, que tenga un plan de gobierno para la nación, para los estados y municipios, y que considere también un nuevo sistema político mexicano democrático y humanista”.

Ese proyecto no existe (“yo he preguntado y el tema es el pacto, la plataforma electoral pasada, y hay que construir algo mayor”), pero además el PAN debe retomar su papel de oposición.

“El PAN tiene que legitimarse desde la oposición. Y en ese sentido lo que haga el PAN será por México, no por Peña ni por el PRI. Llamar a las cosas por su nombre: Apoyar lo bueno, pero también no estar de acuerdo con lo que no está bien hecho.”

–¿Qué podrían esperar Peña Nieto y el PRI de un PAN presidido por usted?

–Diálogo abierto, donde un PAN que tiene que legitimar su posición desde la oposición, valga la redundancia, tendría la calidad para decir sí a lo que conviene a México y no a lo que no conviene a México.

Presidente del PAN cuando Vicente Fox ganó la gubernatura, en 1995, Oliva escaló hasta convertirse en gobernador, en el año 2000, cuya gestión se caracterizó por señalamientos de corrupción, despilfarro, opacidad y cercanía con la Iglesia católica, a cuyos jerarcas él se rindió.

Él niega ser corrupto y alega que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que en los órganos locales se hicieron las auditorías a los señalamientos de malos manejos, y que él no tiene nada que ocultar. “Estoy dando la cara”.

–¿Está consciente que “Oliva es corrupto” marcará la campaña?

–Y yo respeto. Y aquí estoy dando la cara. Si políticamente quieren aprovechar esa circunstancia que fue aclarada por la Corte, nosotros la vamos a respetar.

Niega haberse enriquecido y que la casa que habita le costó 6 millones de pesos, cuatro y medio de los cuales los obtuvo de un crédito hipotecario. “No soy socio de ninguna empresa ni tengo empresas en el extranjero, no tengo propiedades en la playa”.

–¿Y prestanombres?

–¡No! (ríe). Nada eso. Aquí estoy, trabajando por el PAN.

Oliva: con yunques,
tecos, masones…

Según él, no hubo los despilfarros y la opacidad que se le achacan en la Expo Bicentenario ni en las expropiaciones de tierra para la refinería.

Identificado por sus compañeros de El Yunque con el seudónimo Eugenio Paccelli, Oliva niega responder, a pregunta expresa, si buscará la presidencia del PAN con el apoyo de esa organización secreta.

“Yo voy a buscar la presidencia con el apoyo de todas las personas que militan en Acción Nacional”, puntualiza, y describe que planea construir una fuerza electoral “potente”: Además del CEN y los estatales, crear ocho comités regionales, 14 mil subcomités y 140 mil comités de sección.

–¿Usted sigue militando en El Yunque?

–Aquí me ve. Yo estoy militando en el PAN. Yo voy a respetar todas las expresiones que existan en el PAN. Esta garantía es importante. Y voy a respetar la expresión de la militancia.

Niega también que, de ganar él la presidencia, el PAN sería más confesional: “Sería un PAN con identidad. Aquí no se trata de ser o no ser confesional, se trata de ser congruentes con la plataforma política, con la doctrina y con la proyección de principios”.

Proceso 1939
Post: Gloriamlo

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