Asociación religiosa de EU denuncia pésimas condiciones de niños migrantes

Publicado el Junio 11, 2014, Bajo Derechos Humanos, Internacional, Nacional, Política, Autor @gabriel_Mzuma.

Foto: Imagenpoblana.com

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Un galpón (construcción relativamente grande) gigantesco a escasos metros de la frontera hace las veces de refugio y centro de detención improvisado para cientos de niños centroamericanos que fueron capturados por las autoridades migratorias.

Publicado en Noticias Terra. Nueva República retoma esta nota periodística para ofrecerla a sus lectores.

• Nogales, Son. (junio 11, 2014) – Llevan más de diez días ahí y sus rostros están tristes, desesperanzados y cansados según los describe una delegación de religiosos a la que le fue permitido visitar el sitio. Hasta la fecha la Patrulla Fronteriza no ha permitido el ingreso a los medios de comunicación.

“Parece una prisión ahí adentro y estos no son presos, son menores de edad, niños”, dijo el reverendo Jarrett Maupin, presidente de la Coalición Progresista Cristiana.

Los niños se encuentran tras de un cerco en la mitad del galpón donde pueden dormir cubiertos de unas mantas de aluminio, agregó.

“Cuando nos vieron entrar se acercaron al cerco, mirándonos, pensando ahí viene la ayuda”, dijo el pastor John Torres de la Iglesia de Nueva Vida en Glendale, Arizona. “Es terrible lo que están pasando estos niños que están sufriendo”, agregó.

Los religiosos identificaron desde bebés en brazos de una hermana o madre adolescente hasta jóvenes de 18 años. La mayoría son de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Muchos de los menores empezaron su viaje para llegar a Estados Unidos hace varias semanas por lo cual su estado de salud puede ser delicado, dijo Torres. Durante el trayecto desde Centroamérica los niños y jóvenes viajan en los trenes expuestos a los elementos experimentando deshidratación y hambre.

“Muchos de ellos no se han bañado en más de diez días”, dijo Torres, pero aclaró que recientemente se instalaron duchas.

Maupin enfatizó que las autoridades seguían de cerca el caso de tres jovencitas que alegaron haber sido víctimas de abuso sexual durante su paso por México.

“Lo antes que podamos sacarlos de aquí será mejor”, dijo Maupin.

Los menores centroamericanos a diferencia de los mexicanos no pueden ser deportados inmediatamente a su país sin ser procesados de acuerdo a las leyes migratorias de Estados Unidos y tratados internacionales.

Cada caso puede variar dependiendo si se trata de un menor que tiene familiares en Estados Unidos con quien puede ser reunificado o un caso de asilo político.

Su custodia está a cargo del Departamento de Salud y Servicios Humanos pero debido a la falta de capacidad en los centros de detención para menores han tenido que permanecer en este centro de procesamiento, según la Policía de Inmigración y Aduanas.

Esta dependencia también informó que el centro de procesamiento en Nogales puede albergar hasta 1.500 niños y se espera que lleguen cientos más en los próximos días.

La violencia en sus países de origen perpetuada por el crimen organizado, la pobreza y la injerencia de traficantes de seres humanos son algunas de las razones que han contribuido a la llegada de los menores por la frontera de Texas.

En el Valle de Rio Grande en Texas la Policía de Inmigración y Aduanas vio un incremento en las detenciones de menores no acompañados del 168% en comparación al año pasado, obligando a las autoridades a tener que trasladarlos a sitios provisionales como el de Arizona.

Más de 47.000 niños inmigrantes han llegado a los Estados Unidos por la frontera suroeste desde octubre del año pasado a la fecha, según datos de la Policía de Inmigración y Aduanas. Pero las autoridades pronostican que este año el número alcance los 90.000.

Durante las últimas semanas también ha habido un influjo de madres con niños presentándose en la frontera de Texas, las cuales fueron procesadas con una cita pendiente con autoridades de migración y liberadas en Arizona.

La llegada de cientos de mujeres con infantes y bebés a las terminales de autobús ocasionó la protesta de la gobernadora de Arizona Jan Brewer.

La cónsul de Guatemala, Jimena Diaz dijo que muchos de los recién llegados han sido influenciados por la idea equivocada de que en Estados Unidos se están dando beneficios migratorios a las madres con niños.

El presidente Barak Obama se refirió a la situación como una “crisis humanitaria”.

Paralelamente, el miércoles, varias organizaciones defensoras de los derechos civiles sometieron una queja legal contra la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos representando a más de 100 menores en todo el país que contactaron desde marzo.

La Unión Americana de Libertades Civiles junto a otros grupos denunció que los menores son detenidos por más de 72 horas en sitios de detención temporal los cuáles no están capacitados para atender a menores. También denuncia abuso sexual y físico, al igual que la negación de necesidades básicas como agua y comida.

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