Exhiben en audio a Fausto Alzati, ex Secretario de Educación Pública

Publicado el Junio 16, 2014, Bajo Noticias, Política, Autor @gabriel_Mzuma.

Foto - scratch-radio.com

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Fausto Alzati, el ex Secretario de Educación Pública que renunció a su cargo en medio de un escándalo por acreditarse con grados académicos que no tenía, fue grabado en audio la noche en que canceló, a gritos y con groserías, la lectura de un poema de Aurora Reyes de 1948 que, dijo, ofendía al Presidente Enrique Peña Nieto.

Con información de Sin Embargo. La Nueva República retoma este artículo y lo comparte con sus lectores.

En el audio se escucha en estado de ebriedad, como acusaron distintos testigos.

► Ciudad de México – Con la llegada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a Los Pinos, Alzati regresó la Secretaría de Educación Pública federal. Actualmente es Director General de Televisión Educativa de la SEP.

Interrumpió la inauguración de una exposición de la muralista Aurora Reyes en las instalaciones de esta dependencia de la SEP, justo cuando se leía el poema “Hombre de México”, dedicado al ex Presidente Lázaro Cárdenas del Río.

Alzati gritó: “¡Basta, no escucho más!”.

En el audio entregado por otros testigos al portal SinEmbargo, se le escucha decir: “¡Arriba Peña Nieto! ¡Arriba Peña Nieto, sí o no! El que esté de acuerdo conmigo que diga: ¡Arriba Peña Nieto, ¿sí o no?!”

Algunos que están cerca de él dicen, sin mucho ánimo: “Sí, sí arriba Peña Nieto”.

Luego exige: “¡¿No? Grítenlo: Arriba Peña Nieto! Cierren las manos… [INAUDIBLE]”.

“Sí, sí arriba Peña Nieto”, dicen los otros.

Posteriormente ofende tanto a la artista mexicana como a los asistentes y a sus herederos:
“Ese pendejo trabaja [INAUDIBLE] su poema es una mierda, es una falta al gobierno. ¡Que sí! !Aurora mis huevos! Aurora se habrá muerto…”

Desde julio del 2013, Fausto Alzati Araiz es el Director General de la Televisión Educativa de la Secretaría de Educación Pública. Nació en la capital de Guanajuato y estudió la licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Durante el inicio del sexenio de Ernesto Zedillo fue asignado titular de la SEP, pero 54 días después fue forzado a renunciar a su cargo por promover en su curriculum un doctorado inconcluso. No había registrado su tesis de Economía Política y Gobierno en la Universidad de Harvard. Hasta 1997, Alzati obtuvo el título de doctor.

Aurora Reyes (1908-1985) fue la primera muralista mexicana, pintora y poetisa, y escribió el poema “Hombre de México”. Era recitado por uno de sus nietos la noche de la exposición.

A mitad de la lectura del poema, Alzati gritó que no quería escuchar más y suspendió el recital que inauguraba la exposición. Algunos presentes dijeron que Alzati gritó: “Aquí no vengan con sus cosas de AMLO”.

Acusó de “traidora” a la promotora cultural del Salón de la Plástica Mexicana y organizadora de la exposición, Lilia Cárdenas: “Me traicionaste”.

Es en ese instante, dijeron testigos, amenazó con quitar la exposición: “Mañana desmontan esa mierda”.

Poema “Hombre de México” (1948)

Algo oscuro ha pasado por el cielo de México.
Está herida la tierra
Y en los labios del viento
Silba el agudo filo de antigua profecía.

El horizonte ahoga un paisaje de alas
Ceñido en ondulantes anillos de serpiente.
¡Águila deshojada!
Un sueño de poetas llora un sueño de héroes.

Algo ha sabido el agua de litorales libres;
La nave de la espuma
Hace viajes de alarma entre azules y grises.

Inmóviles metales conspiran en las sombras
Batallones de arboles manifiestan sus brazos
La noche vigilante se apresta para el alba.

¿En donde estas creciendo silencioso gigante?
¿Qué paisaje florece distancia en tu mirada?
¿Qué sombras te transitan? ¿Qué verdades te hablan?

Nutrido de hambres públicas,
De olvidos de ceniza,
De espinas colectivas,
De muchedumbres-lágrimas.
¡Ya levántate y surge!
Ya congrega y trasciende
Esta imposible angustia panorámica

Múltiple voz eleva sus hojas verticales
Clamando por el fruto maduro de tu frente.
¡Desolada bandera! Otra vez patria suave…
Ya vienen otra vez los mercaderes.

Ya vienen a llevarse tu riqueza,
Tus cándidos tesoros,
Tu color solferino,
Tu morado rabioso
Y únicos en el mundo, los ojos de tus niños

Se acabaran tus pueblos de gardenia,
Tus provincias de nardo,
Tus novias de amapola,
Tu cempasúchil de oro
Y los intensos campos de tu flor madreselva.

Ya no tendrás esquinas con vueltas de cilindro,
Ni jardines de mantos,
Ni ventanas de celo,
Ni serenata tierna.
Ni habrá más lotería de cartoncitos.

Apagarán tus júbilos de cohete y chinampina,
La deslumbrada luz de tus “castillos”,
Aquella verde danza de tu ancestral amiga
Y tu alucinación de maguey líquido.

Se romperá el hechizo de tus sirenas,
Centro de zapateado y conquián
Los irisados gallos de las peleas
Y los viernes de cábala y copal.

En mecánico ritmo tomarán la armonía
Del ardiente prodigio que modela tu mano
La magia de tu lenta caricia, la alegría
De los florecimientos de tu amor artesano.

Tus veneros de azul serán cegados
En el color caliente de tu sangre.
Envolverán en dólares tus huesos
Y en humo celofán tu joven aire.

Escucha cómo crecen las tinieblas del odio,
Oye cómo caminan los desiertos del hambre,
Cómo construye firmes paraísos la fiebre
Y murmura cuchillos la prisión de la sangre.

Ven a ver cómo lloran las escuelas.
¡Que cielos de amargura filtran las vecindades!
Las mujeres con alma de montaña
Amasan en su rostro silencios vegetales.

Ven a cumplir tu entero destino, sombra clara;
Te invocamos anónimo y auténtico,
Hermano sin ayer y sin mañana
¡Ven a morirte, Hombre de México!

Te espera la impaciencia,
Lo encuentros te buscan,
Arden las multitudes,
Se queman las palabras.
Surge ya, ¡capitán de la angustia!
Te llama la voz verde de las cañas.

Por este barro en marcha que somos,
Por el amor del agua,
Por la muerte del árbol inocente
Y su cosecha trágica.

Por tu serena dignidad de cacto
Erguido en los desiertos de la sed,
Tu corazón de tuna colorada,
Y tu canción de miel.

Por el incomprendido desorden de tus sueños
Allí, de donde parten los caminos de sal,
Por la lluvia vendida,
Por el pan traicionado,
Por los ojos nocturnos del jacal.

Por el sol,
Por la nube,
Por la flor,
Por la palabra “Tierra”,
Por la voz “Libertad”,
Por los dioses de elote del cañaveral.

México, abre los brazos, ¡crécelos!
-mar que has purificado los ríos de otras aguas-
Acoge nuestra voz.
¡Recíbela! ¡Levántala!
Y coloca tu cifra de justicia
En el cielo más alto del amor.

Abre tu antiguo rostro golpeado de infinito,
El volcán de tu entraña,
Tu potencia de abismo azul.

Alcanza los contornos morenos de la raza,
Desnuda las tinieblas,
Multiplica las flechas de la luz.

Crece los brazos, ¡crécelos más!
Y en un himno de cumbres liberadas que crispe el huracán.
Irrumpan el espacio de la Indoamérica
Las palomas de azúcar de la paz.
Ven a cumplir tu entero destino, sombra clara;
Te invocamos anónimo y auténtico,
Hermano del ayer y del mañana
¡Surge ya!, ¡Hombre de México!

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