Cuautitlán Izcalli, agoniza de noche #KarimRenuncia

Publicado el Junio 17, 2014, Bajo Noticias, Autor @Sociologuito.

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Redacción Nuestro.mx | Lunes 16 de junio del 2014

Salir después de las diez de la noche en Cuautitlán Izcalli es imposible. El crimen se adueña de las calles. Los vecinos tuvieron que autoimponerse un toque de queda desde hace más de tres meses.

Esta es la primera de tres partes en las que se describe la extinción de la actividad nocturna en este municipio, cuyas calles fueron recorridas por NUESTRO para comprobar el encierro obligado que sufren los habitantes.

A partir de las 10:30 de la noche, las calles lucen desiertas y sólo se ven patrullas estatales, federales, del Ejército y de la Marina.

En la madrugada del 16 de marzo, en una clínica particular de la colonia Bosques del Lago, sólo estaba la familia López. Valeria y su hermano cuidaban a su mamá, hasta que, cerca de las tres de la mañana, un hombre tocó la puerta para pedir ayuda.

“Cuando la enfermera le abrió, él sacó una pistola, subió al cuarto y nos dijo ‘soy del Cártel del Golfo, denme todo lo que tengan’”, relató Valeria.

Las tienditas y los restaurantes ya modificaron sus horarios. Abrir por la noche es mucho arriesgue.

En el centro de Cuautitlán Alfredo Gutiérrez tiene una tienda. A las 10 de la noche está a punto de cerrar, al preguntarle por la inseguridad se limitó a decir: “Tenemos miedo, mejor calladito para no tener problemas y ya mejor váyanse”.

Cerca de ahí, en un restaurante de la cadena El Portón, se cambió el horario de servicio. “Ahora trabajamos de siete de la mañana a siete de la noche. La inseguridad nos afecta porque en Walmart se prohíbe contratar vigilancia privada”, aseguró Guillermo Casillas, gerente.

Jorge Salazar, gerente de otro establecimiento de la zona, señaló que la violencia los ha obligado a cerrar más temprano y les ha bajado la clientela.

Tanto Jorge como Guillermo acusaron que la policía sólo patrulla calles principales y no otras, que son las preferidas de los delincuentes para “trabajar”.

Infiltrados en la poli

Acudimos a las avenidas Del Parque y La Quebrada, en las inmediaciones de la clínica 57 del Seguro Social, cerca de la estación Lechería del Tren Suburbano. Ahí, la situación es similar.

A partir de las 9:30 de la noche la gente ya no pasa, a menos que se bajen del Tren o de un camión. Esa situación ocasionó el cierre de los locales de comida sin importar que estén ubicados junto al área de urgencias del hospital.

En la estación Cuautitlán del Suburbano y la Plaza Comercial La Joya, nos encontramos con Daniel, un policía estatal, que denunció que el crimen se ha infiltrado en la corporación.

“Aquí en Cuautitlán las colonias más pesadas son Cebadales, Lázaro Cárdenas y Galaxia Guadalupe… Nuestra chamba es atrapar a los ladrones, pero de más arriba los sueltan y vuelven a las mismas”, opinó Daniel, mientras Matías, su compañero, no dijo ni una palabra.

Berenice González, gerente del Cinemex, explicó que para enfrentar la inseguridad hancambiado los horarios de las películas y ahora la última función es a las nueve de la noche “con la intención de que a las 11 salgamos todos”.

Adiós, noches de antro

La situación empeora durante el fin de semana. Varios antros han cerrado por la violencia. Incluso, en lugares como el parque Espejo de los Lirios ahora realizan más tardeadas, en lugar de tener espectáculos nocturnos.

“Esperamos que vengan muchas personas y que vean que hay más cosas buenas que malas”, aseguró Mauricio Vázquez, encargado de difusión del Instituto Izcallense de la Juventud.

Su optimismo no es compartido por los ciudadanos. Vecinos saben que en el municipio operan al menos cinco cárteles. Para las autoridades sólo hay dos grupos delincuenciales disputando la plaza.

En tanto, la desolación ya es algo con lo que los habitantes tienen que convivir, muy a su pesar.

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