Eligen en sólo ocho minutos al presidente del tribunal electoral.

Publicado el Abril 14, 2015, Bajo Nacional, partidos políticos, Autor Soquito.

Carrasco Daza obtuvo seis de los siete votos posibles, incluido el suyo. Insta a convencer que la independencia judicial no es “discurso artificial”

Seis magistrados, incluido el ganador, votaron en favor
En 8 minutos eligen a Carrasco en el TEPJF.

015n1pol-1

Constancio Carrasco Daza recibe los parabienes de Alejandro Luna Ramos.

No tardaron más allá de 8 minutos. Con la decisión tomada en privado, casi por consenso, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) sólo cumplieron con el ritual para elegir a quien desde hace tiempo se vaticinaba sería el último presidente de la actual integración de ese órgano, Constancio Carrasco Daza, quien logró 6 de los 7 votos posibles, incluido el suyo: ‘‘Voto por mí, sólo en congruencia para pedirle a mis pares un voto de confianza’’, justificó.

En su primer discurso bajo su nueva encomienda, el nuevo presidente del Tribunal Electoral, quien sustituye al magistrado Alejandro Luna Ramos, dijo: ‘‘Ante un escenario social y político como el que se presenta sería impropio asumir esta encomienda sin partir de un reconocimiento de la necesidad inaplazable de alcanzar legitimidad y credibilidad en las instituciones del Estado’’.

Transcurridos esos minutos solemnes del relevo, los sufragantes se volcaron –cual cargada partidista de viejo cuño– en halagos para el nuevo presidente del TEPJF. Manuel González Oropeza arrancó la tanda congratulándose ‘‘del voto abrumadoramente favorable a usted (sólo Flavio Galván votó por Pedro Penagos), que demuestra la labor tan satisfactoria que ha cubierto’’; María del Carmen Alanís no regateó elogios: ‘‘Usted sintetiza y armoniza nuestros diversos puntos de vista para orientarlos en un objetivo común’’.

Flavio Galván justificaría su disenso con una escueta frase, antes de teorizar sobre la evolución de la justicia electoral: ‘‘No son disidencias, son diferentes formas de votar’’.

Antes del concurso de elogios por parte de todos los magistrados, Carrasco pronunció su primer discurso, en el cual, por cierto, omitió toda alusión elementalmente protocolaria a su predecesor, Alejandro Luna Ramos. ‘‘Una función como la que hoy asumo exige muchos dones; por desgracia, en su gran mayoría no los poseo’’, deslizó con un dejo crítico, el único que se pronunciaría en su contra en la sesión.

Tras el desplante de modestia, Carrasco sostuvo: ‘‘Debemos superar la concepción en amplios sectores de la población de que la independencia judicial, la ética, la imparcialidad y la rendición de cuentas, son producto de un discurso artificial para reconocerlos verdaderamente como exigencias mínimas de una sociedad democrática’’.

Asumió las críticas a la labor del Estado de forma general y de las autoridades electorales en particular, que se dan, dijo, en el contexto de los debates comiciales y forman parte de un ‘‘ejercicio válido en una sociedad que en forma cada vez más contundente no vacila en cuestionar el desempeño público’’.

Carrasco no omitió abordar uno de los temas que más críticas han acarreado al TEPJF: la transparencia administrativa. ‘‘Las exigencias de transparencia relacionadas con la forma de ejercer el gasto público hoy imponen, en mínima congruencia con la forma en que esta integración materializa las decisiones para favorecer derechos humanos, en aplicación del artículo primero constitucional, nos exige una interpretación consecuente que privilegie la máxima publicidad al dar cumplimiento a este deber con los ciudadanos’’.

En su alocución, una de las más breves que ha pronunciado, pues es conocido como un orador prolijo, destacó que asume el cargo en medio de un proceso electoral que representa una ‘‘oportunidad invaluable para satisfacer un reclamo recurrente de la sociedad de frente a la justicia en la materia, credibilidad razonable’’.

Sostuvo que es un proceso que se realiza bajo el nuevo enfoque nacional que surge de una reforma electoral que calificó de vanguardista, pero que ‘‘resiente los claroscuros de un consenso alcanzado a partir de la diversidad de posturas partidistas’’.

Carrasco es el único de los magistrados con trayectoria en el ámbito penal. Ha sido juez del décimosegundo juzgado de distrito en materia penal en el Distrito Federal y secretario de estudio y cuenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En el ámbito del Poder Ejecutivo, Carrasco Daza ocupó el cargo de subprocurador de Justicia de Oaxaca.

Por: Alonso Urrutia
Periódico La Jornada
Martes 14 de abril de 2015, p. 15
Foto Cristina Rodríguez.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: