Los hermanos Koch y la compra de la democracia en EE.UU.

Publicado el Mayo 14, 2015, Bajo Noticias, Autor LluviadeCafe.

Obama y sus 2 millones de deportaciones, por Rubén Luengas

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Charles y David Koch, mejor conocidos como “los hermanos Koch”, magnates del petróleo y los químicos que destinarán cerca de 1000 millones de dólares para la campaña electoral con la que los republicanos aspiran a recuperar la Casa Blanca cuando termine la administración de Barack Obama , en enero de 2017.

Para los hermanos Koch, la democracia es sólo una mercancía que se compra y que puede comprarse porque los Koch no son los únicos que conocen esa triste realidad del país que se presenta ante el mundo como modelo de lo que debe ser la democracia. “El dinero es la leche materna de la política” y los hermanos Koch tienen mucho dinero como para poder comprarla. Son peces gordos entre los adoradores de Mammón: “el demonio de la avaricia que domina al mundo”.

En enero de 2010 la Suprema Corte de Justicia de EE.UU. anuló casi un siglo de leyes y doctrina política al determinar que el gobierno no puede prohibir la participación de grandes corporaciones en la elección de candidatos, ya que eso significaría una “violación del derecho de la libre expresión” contenida en la Constitución. Es decir, las empresas tienen como tal los mismos derechos que las personas para expresar y apoyar sus preferencias políticas, pudiendo a partir de esa decisión gastar el dinero que se les antoje, sin límite alguno, para apoyar a sus candidatos o para oponerse a los que no les gustan en carreras electorales hacia la presidencia o para “elegir” representantes y senadores en el Congreso: really very nice, isn’t it?

Barack Obama calificó entonces la decisión como un revés para la democracia: “Con este fallo, la Suprema Corte ha dado luz verde a una nueva estampida de dinero de intereses especiales en nuestra política. Es una victoria mayor para las grandes petroleras, los bancos de Wall Street, las empresas aseguradoras de salud y los otros intereses poderosos que emplean su poder cada día en Washington para ahogar las voces de los estadunidenses comunes”.

El liderazgo republicano celebró por su lado la decisión como un triunfo para la “libre expresión”. “Con la decisión monumental de hoy, la Suprema Corte tomó un paso importante en la dirección de restaurar los derechos de la Primera Enmienda (de la Constitución) de estos grupos, al fallar que la Constitución protege su derecho de expresarse sobre los candidatos políticos y temas hasta el mismo día electoral”, dijo el líder de la que entonces todavía era minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Entre Noticias recomienda el artículo de la periodista argentina Sandra Russo en el que afirma literalmente que: “Los Koch están hoy atrás de innumerables fundaciones, como Kochtopus, el Cato Institute y Alec, que directamente se ocupa de redactar leyes a la medida de las corporaciones.

Después esas leyes son promovidas por un monumental y monstruoso dispositivo que incluye a legisladores –han sido donantes de unas 1500 campañas políticas–, por medios y periodistas que entrevistan a académicos que por otra parte producen miles y miles de papers y trabajos que les dan la razón a los Koch. Siguen financiando a decenas de colegios y universidades (la lista es demasiado larga, pero algunos ejemplos son Alma College, American University, Andrew College, Arkansas Tech University, Ball State University, Barton College, Colorado College, Chapman University, Baylor University, College of New Jersey, Delaware State University, Duke University, MIT, Florida Atlantic University, George Fox University, Georgia State University, Loyola University, Michigan State University y siguen muchas más). En ellas han colocado más de 60 millones de dólares en donativos. Gary Nelson, presidente de la Asociación Americana de Profesores, señala que el dinero tiene una condición comprobable en cada una de esas casas de estudio: la agenda corporativa es el único punto de vista que se imparte en las aulas. “Están comprando una agenda ideológica”.

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