Del cielo al suelo. Globo desinflado. Economía sin gas.

Publicado el Junio 19, 2015, Bajo Columna de opinión, Autor Ocelotl.

NIÑOS POBRES

La Jornada / México SA /Carlos Fernández-Vega

Después del maravilloso viaje por las nubes que a los mexicanos recién regaló el titular de la Secretaría de Hacienda, llegó la junta de gobierno del Banco de México y ponchó el globo aerostático del ministro. Del cielo al suelo, pues el organismo a cargo de Agustín Carstens advierte que parece difícil que se observe una importante aceleración del producto interno bruto en los siguientes trimestres a la luz del patrón histórico de crecimiento en la última década y media.

De acuerdo con Luis Videgaray, en su bola de cristal nítidamente se visualiza un ciclo de aceleración económica en el país, pero el Banco de México, más centrado, reconoce que en el primer trimestre de 2015 la actividad económica se moderó y que la perspectiva no es muy grata que se diga, en especial, dice, porque el escalamiento de problemas sociales o una implementación de las reformas estructurales que no satisfaga las expectativas podrían afectar la confianza tanto de empresas como de hogares (La Jornada, Roberto González Amador).

Por si fuera poco, la junta de gobierno del Banco de México subraya que la reciente recuperación del consumo privado puede debilitarse en ausencia de una mejora más clara de sus determinantes, y que la economía mexicana puede enfrentar un entorno externo más complicado de lo previsto en caso de una recuperación débil de la economía de Estados Unidos o de un periodo prolongado de incertidumbre como resultado de la normalización de la política monetaria de ese país. Añádase la posibilidad de un nuevo descenso de la plataforma de producción de petróleo y un mayor deterioro de la confianza del productor, y ¡listo!: el globo del ministro terminó en el suelo.

Esa es la más reciente lectura del Banco de México sobre la realidad económica nacional, pero en otras partes también hace aire. El Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la UNAM, por medio de su análisis Situación y perspectivas de la economía mexicana, elaborado por la Coordinación de Análisis Macroeconométrico Prospectivo, advierte que una de las principales fuentes de incertidumbre a nivel mundial durante el presente año ha sido la eminente normalización de la política monetaria estadunidense. Los analistas económicos coinciden en que un aumento en la tasa de interés de los bonos del Tesoro podría generar condiciones extremadamente adversas para las economías emergentes.

Así, detalla, se vislumbra un año muy complicado para la economía mexicana, sobre todo para el segundo semestre, tras el proceso electoral. De hecho, anota, entre los principales factores externos que constituyen riesgos para la economía mexicana se encuentran los bajos precios del petróleo y la alta volatilidad financiera mundial, que podrían generar una situación de mayor estancamiento interno en 2015 y 2016. El escenario externo más complicado sería aquel de tasas de interés altas, precios del petróleo bajos y gran volatilidad financiera mundial. Sin embargo, dado que la tasa de crecimiento del PIB de Estado Unidos fue de sólo 0.2 por ciento en el trimestre previo, es probable que postergue la decisión de aumentar la tasa de interés hasta el último trimestre de 2015.

Simulaciones basadas en el modelo econométrico utilizado por el citado instituto sugieren que si aumenta la tasa de interés de Estados Unidos se podría producir en México una fuerte devaluación de nuestra moneda y una fuga de capitales de alrededor de 17 mil millones de dólares. En este contexto, el Banco de México tendría que disminuir sus reservas para proteger el peso y el costo en términos de divisas sería muy alto para nuestro país. Como también se espera que los precios del petróleo se mantengan bajos, es muy probable que en los próximos meses tenga lugar una mayor contracción en la demanda agregada que podría tener un fuerte impacto en la economía mexicana.

En el mismo contexto, los pronósticos tendenciales del modelo econométrico del IIE de la UNAM sugieren que de no haber un cambio real en las circunstancias económicas internas, durante 2015 la economía mexicana sólo crecerá 2.4 por ciento con una generación de alrededor de 650 mil empleos. Lo anterior es previsible, dado que el desempeño de los factores internos que impulsan la demanda, tales como la inversión, el consumo privado y las exportaciones netas, no parecen observar una mejoría excepcional en su dinámica para el presente año.
La situación se agravaría, anota el IIE, si las reformas no son suficientes para consolidar las inversiones y surge, al mismo tiempo, algún episodio de volatilidad financiera mundial. En consecuencia, el presente año representa un reto para las autoridades económicas de nuestro país, pues deberían empezar a observarse mejores resultados. Si las reformas estructurales no consolidan una plataforma de flujos de inversión y crecimiento sostenido, sin duda permanecería la interrogante de cómo promover un crecimiento económico real.
Con la finalidad de enfrentar dichos problemas, propone,es claro que el Estado mexicano debería dirigir la política económica de manera inmediata hacia el fortalecimiento de la estructura productiva y la creación de empleo, lo que implica introducir cambios que permitan a los actores económicos sortear problemas estructurales, como el abandono del campo y el deterioro de la industria, que frenan el crecimiento sostenido y sustentable. Lo anterior pasa por impulsar una estrategia que logre articular una política de Estado que encadene la estructura productiva de nuestro país y permita redistribuir los resultados del crecimiento; condiciones necesarias para reconstituir el tejido social en México.

Adicionalmente, puntualiza, se requiere fortalecer el mercado interno, diversificar las exportaciones y disminuir la enorme dependencia de las importaciones que en su conjunto explican de manera importante los débiles estímulos netos por el lado de la demanda. Pero sin olvidar que dicha estrategia debería estar sustentada en la expansión de la inversión en infraestructura, ciencia y tecnología que permita a los empresarios producir con una mayor calidad, con costos competitivos y ayude a reducir nuestra dependencia de la economía norteamericana y diversificar nuestros mercados externos.

Las rebanadas del pastel

Entonces, el paseo por las nubes para el anecdotario, y el globo en el suelo.

Twitter: @cafevega
D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com

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