Columna: El examen de promoción del INEE. Una experiencia -Por @AGpeMD

Publicado el Julio 7, 2015, Bajo Columna de opinión, Autor Rucobo.

5LM5Fa3g_200x200

El examen de promoción del INEE. Una experiencia
Columna de Anel Guadalupe Montero Díaz
07 julio 2015

El pasado domingo 21 de junio, presenté el examen de promoción para supervisor escolar.

Fue una prueba de 8 horas dividida en dos sesiones de cuatro horas cada una –por la mañana y por la tarde- con un receso para tomar alimentos.

Al salir, las preguntas obligadas ¿Cómo te fue en el examen?¿Cómo viste las preguntas? ¿está fácil? ¿hubo problemas, protestas o alguna contingencia antes, durante o después de la prueba?

Desde el primer momento, me decidí a narrar mi experiencia tal cual, para dejar testimonio acerca de un momento histórico que –estaba convencida- sería para bien: la evaluación docente como único medio de promoción en el sistema educativo nacional.

Sin embargo, la cuestión no es tan fácil y pecaría de ingenua si no reconozco la posibilidad de ser parte de un juego de simulaciones entre la SEP, el SNTE y los Gobernadores de los Estados, por mencionar a algunos.

Mi participación activa a favor de la evaluación, la buena fe con la que me presenté al examen y la esperanza de que las cosas cambien para mejor, no serían entonces cualidades que eso que llaman “reforma Educativa” demanda de los profesores mexicanos para promover esa característica que ni Sylvia Schmelkes puede definir: la calidad educativa. Al contrario.

Encuentro por lo menos cinco razones para afirmar lo anterior

1.- Los mejor evaluados en el concurso de oposición para obtener plaza docente, aún siguen esperando.

“Mario Nápoles fue el primer lugar en la lista de prelación en el examen nacional del concurso de Oposición para el ingreso a la Educación Media superior del ciclo escolar 2014-2015 en el Estado de Durango y actualmente no tiene una plaza”

No solamente Mario, cientos de aspirantes siguen esperando sentados que la evaluación sea, efectivamente, la única forma de obtener una plaza en el Sistema Educativo Nacional.

¿Así pasará con los puestos de promoción o como afirmaban algunos representantes sindicales: “los puestos ya están dados”?

2.- El infame comunicado 129

Es difícil decidir qué es peor, si la publicación en la página de la SEP del comunicado 129, donde se anuncia la suspensión definitiva de la evaluación (demostrando que la Autoridad Educativa, la encargada de hacer cumplir la ley, no tiene empacho en ser la primera en transgredirla), la torpe disculpa del Secretario de Educación, apelando a los significados de la palabra “suspensión” o la demostración tácita de que en México, lo educativo siempre estará supeditado a lo político.

En base a lo anterior, cabe la pregunta ¿quién garantiza que no pasará lo mismo con las listas de prelación de los resultados del examen? ¿cómo evitar que la lista de “recomendados” del SNTE y de la SEP, se impongan ante las listas de resultados de la evaluación del INEE?

3.- El SNTE avala la evaluación

Aquí en Veracruz, el sempiterno líder magisterial (más añejo que la propia Elba Esther) y su hijo (actual Secretario General del SNTE 32) han promovido la evaluación (el examen del INEE) como la única forma legítima de obtener plazas y ascensos.

Qué raro.

Lo anterior implica que el SNTE no solamente ha delegado su poder, sino que estos líderes magisteriales han renunciado al ejercicio del mismo. Si, según la Reforma Educativa, los líderes del SNTE han cedido su influencia, liderazgo y radio de acción a favor de la Reforma Educativa. Así, por decreto.

Sin embargo, es interesante observar un raro fenómeno: los primeros en responder a la convocatoria para el examen de promoción en la función, fueron docentes afines al SNTE, algunos ya desempeñándose en el cargo por el que competirían en la prueba.

Para acabar de redondear el misterio, apenas una semana después de la evaluación, Juan Nicolás Callejas hijo declaraba a los medios jarochos que el gobierno de Enrique Peña Nieto incumple al magisterio veracruzano debido a que el Gobierno Federal no ha capacitado a los profesores, como lo exige la Reforma Educativa .

Cualquiera que conozca un poco el modus operandi de estas “capacitaciones”, entenderá la broma –que no da risa- planteada por líder magisterial de la Sección 32 en Veracruz.

Los encargados de impartir los cursos en Veracruz, son los Asesores Técnico-Pedagógicos, que en su mayoría se definen por la lealtad al superior antes que por su capacidad profesional, más aún, esta cualidad estorba.

¿De qué serviría que el Gobierno Federal diseñara, impartiera y capacitara a los responsables de las cuestiones técnico-pedagógicas en el Estado, si el SNTE avala la permanencia de directores de área, ATP´s, directivos y supervisores escolares que se prestan a simular cursos transgrediendo la normatividad a discreción, moviendo fechas a su antojo y legitimando formas de corrupción que afectan a toda la base magisterial?

¿A qué juega el SNTE?

4.- El INEE apenas publicó en el DOF los criterios con los que calificarán las evaluaciones de promoción a cargos con funciones de dirección y supervisión en educación básica y media superior para el ciclo escolar 2015-2016

Es decir, muchos profesores como yo, presentamos un examen del que todavía no se sabían los criterios para la calificación de la evaluación. Esto no solamente es ilógico, es inmoral.

Por si fuera poco, el examen fue por computadora, lo que implica que los resultados están al momento, pero por órdenes del INEE serán publicados hasta el 26 de julio de este año. Sin mayores explicaciones.

Por eso, entiendo a los profesores que exclaman no temer a la evaluación, sino a la corrupción que impera en nuestro país en todos los órdenes de gobierno, sindicato y sociedad civil.

¿Quién vigila al vigilante? ¿cómo confiar en eso que llaman “transparencia”, cuando con sus decisiones (esperar más de un mes para conocer los resultados del examen) fomentan el sospechosismo y la preocupación por el proceso completo.

Cabe aquí un dato que no es menor:

“De acuerdo al Índice de Percepción de la Corrupción 2014, elaborado por Transparencia Internacional, México obtuvo una puntuación de 35 sobre 100 y se ubicó en la posición 103 junto con Bolivia, Moldavia y Níger.

La escala va de cero (percepción de altos niveles de corrupción) a 100 (percepción de bajos niveles de corrupción)”

Y todavía se preguntan por qué desconfían los profesores que de buena fe acuden a presentar la evaluación, de que los resultados son los justos y de que éstos se respetarán en aras de hacer respetar la ley.

5.- El examen en sí

El 21 de junio, presenté un examen diseñado por el CENEVAL, donde las preguntas presentaban múltiples problematizaciones de conceptos, leyes y autores.
Sobra decir que en más de un caso, “LA respuesta” no estaba presente como tal, debido a un pequeño detalle: la problematización implica el uso de diferentes tipos de criterio según la interpretación del sustentante, por lo que este tipo de exámenes se prestan mucho mejor a argumentaciones cara a cara, que no tienen nada que ver con escoger uno de cuatro incisos.

Al acceder al examen, fui la número 18. La contraseña de la computadora y el nombre de usuario me fueron proporcionados por un joven que hacía las veces de “orientador” para aquellos profesores que tenían alguna duda en cuestiones operativas o de informática.

La presencia de estas personas y la posesión de información clave para acceder al examen me hizo reflexionar –a la mera hora- mientras estaba frente a la pantalla de la incomodísima laptop, si esta situación jugaría a favor de algunos y en contra de otros sustentantes.

Si hubiera sabido que ese sería el modus operandi, no hubiera accedido a ser evaluada, por que la cosa no termina ahí ¿cómo puedo comprobar que efectivamente contesté tal o cual pregunta en base a mis conocimientos, ante una autoridad (El INEE) que cede su responsabilidad a quién sabe quién en Veracruz –un estado que no se caracteriza por la transparencia- y que aparte no acepta reclamo alguno de mi parte en cuestión de revisión de examen?

Desde mi óptica y en base a la experiencia, puedo afirmar que esta prueba es más una legitimación de la corrupción que una forma de promover eso que llaman “calidad educativa”. Los incómodos al sistema (SNTE, SEP o Gobernadores de los Estados) serán despedidos –ahora sí-, con todas las de la ley.

Y mientras escribo este artículo, me vienen a la mente las palabras de Emilio Chuayffet: “esperamos renovar el 60% de la plantilla de maestros en 12 años” , aquí la pregunta es ¿a costa de lo que sea, utilizando “la evaluación” como forma de legitimar el jaque de los incómodos? Todo parece ser que así será.

Esa es mi opinión.

¿Usted qué opina, estimado lector?

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK:

One Reply to "Columna: El examen de promoción del INEE. Una experiencia -Por @AGpeMD"

gravatar

David  on Julio 7, 2015

El patrón es la sociedad civil cuando la sociedad pueda evaluar al sus servidores públicos desde la presidencia y si no pasan despedirlos, entonces adelante la demás evaluaciones