Prevalecerán las próximas semanas baja en precios de crudo y depreciación del peso

Publicado el Enero 10, 2016, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

mezcla-pemex_01
La Jornada
La volatilidad en los mercados financieros internacionales, que derivó en la depreciación del peso frente al dólar a un nuevo mínimo histórico y en el desplome de la mezcla mexicana de petróleo a su menor nivel desde 2004, prevalecerá las próximas semanas y posiblemente será una característica repetitiva a lo largo del año, advirtieron analistas.

De acuerdo con especialistas de BBVA Bancomer, la divulgación de datos económicos poco favorables en la economía china provocó que la demanda esperada de petróleo bajara, lo cual desplomó en más de 11 por ciento el precio del crudo y llevó a la mezcla mexicana a un precio de 23.65 dólares por barril, su menor nivel desde 2004.

Lo anterior, agregaron, influyó claramente para que la paridad del peso frente al dólar cerrara la primera semana del año arriba de 18 pesos por divisa estadunidense (un nuevo mínimo histórico), debido al carácter de país exportador de petróleo de México y a la alta liquidez a nivel global.

Esta volatilidad global parece que será una característica repetitiva a lo largo del año, ya que ante la gran cantidad de factores que resultarán determinantes del desempeño de la economía mundial se suman fuertes desequilibrios y distorsiones que implican una muy elevada incertidumbre, sostuvieron analistas de Scotiabank.

Tensión a flor de piel entre los inversionistas

Agregaron que dicha incertidumbre mantendrá la tensión a flor de piel entre los inversionistas, lo que generará una hipersensibilidad de los mercados a los eventos e indicadores relevantes, así como a posibles sorpresas y choques que se salgan de lo usual.

De acuerdo con estimaciones del BBVA Bancomer la turbulencia en los mercados financieros internacionales durante la primera semana del año provocó que la moneda mexicana fuera la tercera con la mayor depreciación a nivel global, mientras los analistas de Scotiabank dijeron que la Bolsa Mexicana de Valores perdió en sólo una semana lo que se obtendría en dos años invirtiendo en Cetes de corto plazo.

Los analistas dijeron que las próximas semanas, los mercados seguirán atentos a la evolución de la situación en China, donde las autoridades financieras tienen serias dificultades para mantener el orden en sus mercados.

El 4 y 7 de enero la operación de la bolsa de China se detuvo para evitar un mayor deterioro cuando ya registraba una caída de 7 por ciento. Según el análisis de Scotiabank es posible que el origen de la caída se explique porque algunos inversionistas se anticiparon al fin de una prohibición establecida desde el 8 de julio de 2015 por la Comisión Reguladora Bursátil China, que determinó que los inversionistas que contaran con más de 5 por ciento de acciones de determinada empresa, tendrían prohibido vender durante seis meses.

Aunque dicho plazo debió terminarse el viernes 8 de enero, la Comisión decidió fijar nuevas reglas, como la eliminación del mecanismo preventivo para interrumpir la operación de la bolsa ante caídas pronunciadas.

El 8 de enero de este año, un día después de haber eliminado el mecanismo preventivo, la bolsa china se recuperó 2 por ciento, pero los números económicos del país asiático mandan una señal negativa, pues su actividad empresarial se contrajo por décimo mes consecutivo, la producción cayó en diciembre y el empleo se contrajo por vigesimosexto mes consecutivo.

Los especialistas destacaron que entre los factores que resultarán más importantes en el año estarán las decisiones de la política monetaria de Estados Unidos, en camino a su normalización; la política monetaria de otros bancos centrales poderosos, como el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra; y la evolución de la economía china, la cual se encuentra en franca desaceleración y con muchos problemas financieros y de política económica.

Adicionalmente mencionaron la existencia de procesos electorales en varios países, en especial las elecciones presidenciales en Estados Unidos; la evolución del mercado petrolero; el deterioro en las perspectivas de los mercados emergentes y diversos conflictos geo-políticos, en especial el conflicto en Medio Oriente entre Arabia Saudita e Irán, que podrían incrementarse de forma imprevisible.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: