El cardenal conoce la lista de los sacerdotes pederastas que fue protegiendo desde 1993 hasta la fecha. Esas listas deberían ser entregadas a la policía. Necesitamos saber quienes pasaron por la Casa Alberione y a dónde fueron enviados después, porque seguramente esos depredadores sexuales siguen abusando de niños hoy en día.

Y es que el cardenal ha reconocido un delito y por tanto debería ser enjuiciado. Si no es obligado por la justicia a entregar las listas, por lo menos, él sabe que está obligado moralmente a dar a conocer sus nombres y sus ubicaciones.

Los tres cardenales, Sandoval Íñiguez, Norberto Rivera y Francisco Robles, le deben una explicación a la feligresía y también le deben el acceso a la justicia a las víctimas de curas pederastas.

El Papa Francisco acaba de afirmar que los obispos que hayan protegido a curas pederastas podrán ser destituidos. Me parece que en México nos quedaremos con muy pocos, la mayoría de los obispos mexicanos han sido protectores de sacerdotes pederastas, algunos escondiéndolos en las casas o clínicas refugio, otros firmando acuerdos notariales con los padres de las víctimas para evitar el escándalo y salvaguardar el buen nombre de la Iglesia; el resto, ofreciéndoles los medios para huir o bien para que fueran defendidos en la cárcel y salir lo más pronto posible.

Actualmente hay sacerdotes pederastas huidos, como Eduardo Córdova Bautista quien fue y es protegido por el arzobispo de San Luis Potosi, Jesús Carlos Cabrero Romero, quien desde un principio despreció a sus decenas de víctimas y lo defendió al depredador sexual con sotana.

Si el Papa quiere demostrar que verdaderamente busca hacer justicia, tendría que demostrarnos su discurso con hechos, por ejemplo, cerrando de manera definitiva estas casas refugio o clínicas para albergar y esconder a los curas pederastas. Todas siguen abiertas y siguen siendo refugio de criminales. El Papa también está obligado a hacer públicas las listas de los curas pederastas que han pasado por estos lugares.

Hace unos días vi la película chilena “El Club” del director Pablo Larraín, ganadora del Oso de Plata del Festival de Berlín, que cuenta la historia de este tipo de casas y la perversidad con la que la Iglesia las ha administrado. La realidad siempre supera la ficción.
El Papa Francisco seguirá teniendo un discurso hueco, mientras a las víctimas se les siga negando el acceso a la justicia y la reparación y los obispos y cardenales, los príncipes de la iglesia, no sean enjuiciados por sus delitos.

www.websanjuanamartinez.com.mx
Twitter: @SanjuanaMtz
Facebook: Sanjuana Martinez