Filosofía Alternativa: Articulista invitado, José Alberto Domínguez Chávez, con; “Crónica de viaje 2da parte”.

Publicado el Septiembre 9, 2016, Bajo Cuento, Opinión, Autor Rucobo.

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“Crónica de viaje 2da parte”
Articulista invitado: José Alberto Domínguez Chávez
09 septiembre 2016

Después de la odisea que viví ese día muy temprano, salí de aquel baño completamente renovado, el mundo se veía de otro color, todo comenzaba a tomar forma de nuevo, mire mi reloj y me percate que aun era muy temprano para ser exacto mi reloj marcaban las 8:35 a. m.
Me dispuse a salir de la terminal pasando por los filtros de migración y aduanas en donde una multitud de gente se concentraba para recoger su equipaje, entre el bullicio del aeropuerto y altavoces que anuncian salidas y llegadas de vuelos me dispuse a salir del lugar.

Una vez afuera busco entre mi mochila una cajetilla de cigarros y tomo uno, pero no encontré encendedor así que busque entre la gente a alguien que tuviera fuego sin tardar siquiera un minuto en encontrar mi objetivo, amablemente me acerque a una joven mujer y de la forma más atenta le pedí su fuego, el cual lo obtuve con una especie de fastidio por parte de ella, quien al darle las gracias no me contesto es más ni me volteo a ver, “púdrete” pensé para mi y me dispuse a caminar hacía la avenida para tomar un taxi mientras disfrutaba el placer de fumar en una mañana fresca y nublada, luego me acorde que en metro podría llegar más pronto, cambié de opinión y decidí tomar el metro.

Pronto me encontraba bajando hacía la estación aeropuerto para comprar mi boleto, me dirijo a la taquilla y tardo dos minutos para que me atiendan, al otro lado de la ventanilla se encontraba algo, una especie humanoide que luego supe que teóricamente era del sexo femenino, era un bodoque que al verlo sentí como si me encontrara no se a la entrada de otra dimensión o del infierno, la belleza definitivamente no era lo suyo y la amabilidad mucho menos, aquella mezcla de Charly Valentino, Miguel Galván y El Manotas, solo lanzo un gruñido que me hizo retirar por instinto la mano de la ventanilla cuando le pagué y me dio el boleto, que por cierto me dio mal el cambio y al momento de querer hacer mi reclamo me serrucho con un “El que sigue” ignorándome por completo, bueno pues, ¿qué le pasa a este adefesio? Pensé para mi que mejor opté por retirarme antes de que me fuera a dar una mordida o algo asi. Cruce hacía el andén del tren a esperar a que llegara y no tarde mucho ya que llego con ese zumbido tan característico, cuando paso frente a mi vagón tras vagón pues lógicamente mi vista estaba puesta en el, cuando curiosamente me di cuenta que los vagones venían atiborrados de gente y pude ver como un tipo iba pegado literalmente al vidrio de una de las puertas cual si fuera un peluche de Garfield pegado con ventosas al vidrio trasero de un carro algo así parecía ese hombre.

El tren se detuvo y abrió sus puertas saliendo del interior una cantidad exagerada de gente de todo tipo, hombres de traje, jóvenes estudiantes, mujeres trabajadoras, darketos, emos, uf, de todo como en botica, luego subimos los que esperábamos, luego otros, y luego más y más y mas… ¡santo Dios! Pensé, ya no cabemos y ¡la gente se seguía subiendo a huevo! Incluso un sujeto por más que intentó empujarse el mismo hacía dentro no pudo y lo único que logro fue salir disparado hacía afuera cual flecha en un arco de cazador, allá fue a dar y finalmente la puerta se cerró.

Aplastado contra la pared del vagón viajaba yo, “hubiera sido mejor en taxi que imbécil” me dije a mi mismo, mientras trataba de mejor pensar en otra cosa, los olores propios de gente amontonada pronto hicieron su aparición, olía a PACUSO, “Pues por qué chin… dos no se bañan” me pregunté, luego recordé el baño helado que había tomado en la mañana y de nuevo sentí coraje con el empleaducho del hotel que olvido prender la caldera.

El tren se detuvo y bajamos para dirigirme al metro Oceanía y ya tomar hacia Pino Suárez, el siguiente tren estaba más desahogado, aunque de nuevo me tocó parado pero ya no apretujado contra la pared, enseguida de mi se paró un sujeto que era una imitación de Mick Jagger de los Rolling Stones pero región 4 y versión chilanga mismo que para no moverse mucho se sujetó del tubo que para eso es, esto implicaba que subiera el brazo y lo pusiera ala altura de mi nariz, sentí un recto de derecha contundente en mi sentido del olfato directamente del tufo emanado del enjambre de pelos que este ingrato traía bajo la axila, una mezcla de cebolla taquera con cominos era el bouquet que emanaba de la Buchaca de este aborigen chilango, “MIERDAAA, EL PUTO TAXI” me recriminé a mismo y trate de voltearme cuando del otro lado al darme la vuelta me encuentro a centímetros de la cara de un figurín que casi me pica un ojo con su muy prominente nariz, un serio adversario de Cyrano de Bergerac, “Que clase de nariz” me dije a mis adentros y con curiosidad me dispuse a examinar a ese hombre, lentes oscuro tipo aviador, cabello relamido hacía atrás, piercing en el narizón, cadena en el cuello como para amarrar la bicicleta y una camiseta con la leyenda de “Me duele la cara de estar tan guapo” y me pregunte: ¿será sarcasmo? Que espectáculo de personajes como si estuviera en el teatro en serio.

El tren hizo su parada y yo me bajé, tomé la puerta de salida y comencé a subir por una escalinata bastante larga, al salir quede impactado con la fenomenal vista, ante mi se erguía majestuosa la catedral metropolitana, lucía fabulosa, me di la vuelta y seguí contemplando la belleza del zócalo capitalino, a mi izquierda palacio nacional y frente a mi la bandera más hermosa del mundo de descomunal tamaño, me encontraba en pleno centro, en el corazón de México…
CONTINUARÁ

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One Reply to "Filosofía Alternativa: Articulista invitado, José Alberto Domínguez Chávez, con; “Crónica de viaje 2da parte”."

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CyrusFernan  on Septiembre 9, 2016

Jajajajajaja agradable, fluido y comico, cualquier viaje en cualquier ciudad es una aventura llena de tragedias, risas y cavilaciones… Perooo en la CDMX ese viaje es Especialmente Pintoresco