Tres años de crisis del mercado petrolero mundial

Publicado el Mayo 13, 2017, Bajo Nacional, Petróleo, Autor LluviadeCafe.


Contralinea: Fabio Barbosa
La crisis del mercado petrolero mundial se ha prolongado ya por tres años, y todos los países productores han sido afectados. Por ejemplo, el desplome de la producción texana, un estado de la unión americana donde se extrae más crudo que en todo México, enfrenta una caída dramática en las tasas de empleo petrolero.

Esta información es útil para poner en contexto del mercado regional, en el que estamos inscritos, los intentos que anuncia el gobierno de Enrique Peña Nieto de iniciar las subastas del petróleo no convencional (lutitas y Chicontepec).

A continuación la curva sobre el crecimiento del empleo petrolero en el estado de Texas, ilustrada en color naranja, muestra cómo a partir de la segunda mitad de 2014, el empleo petrolero se desplomó, aunque desde finales de 2016 parece iniciar una tenue recuperación. El único sector en crecimiento es la construcción curva en color verde, que aunado a las ramas manufactureras, moderadamente impulsan el empleo total.

En Texas existen dos grandes áreas aceiteras que producen en formaciones de lutitas, y la única en crecimiento es la llamada “Cuenca del Permico”, adyacente a Chihuahua; la otra, “Eagle Ford Shale”, adyacente a Coahuila y Tamaulipas, ha iniciado un acentuado declive; entre el pico en 2015 y la fecha actual, ha perdido un tercio de su producción.

La gráfica 2, a continuación, ilustra ese fenómeno.

Nótese que la producción de petróleo en lutitas en Estados Unidos se concentra en cuatro cuencas aceiteras, que aportan 85 por ciento de la producción de ese país: Bakken, en Dakota del Norte, adyacente a la frontera con Canadá, también presenta un tenue descenso, y Niobrara, ubicada mayormente en Wyoming, norte de Colorado, y una pequeña porción de Kansas, aparece con una producción apenas estabilizada.

Precisamente, la encuesta realizada entre petroleros texanos tiene como objetivo conocer la evaluación que los empresarios formulan sobre qué precio necesitan para reemprender un “aumento sustancial de sus actividades” que les permita remontar la crisis.

La caída de los precios afecta de manera diferente a las empresas, dependiendo de varios factores:

1) El potencial de sus áreas

2) Las innovaciones tecnológicas que han realizado para mejorar la productividad de sus pozos y los tiempos de perforación

3) Disminuir costos

4) Lograr financiamiento

5) Un factor que hoy sabemos ha sido importante en la feroz lucha por sobrevivir, su capacidad de conseguir descuentos de sus proveedores de bienes y servicios.

Al final del día, aquellas que no han sido capaces de adecuarse a las nuevas circunstancias, han cerrado parte de sus campos o de plano han sido expulsadas del mercado.

PERDIDA DE EMPLEOS AUN EN PERMIAN.

Incluso en cuencas que han elevado su producción, se han perdido puestos de trabajo. En la curva 3, se muestra que en el auge de las lutitas en 2014, el empleo llegó a 180 mil puestos, y para 2016 habían sufrido una disminución de más 20 mil (the área employment totaled 157, 600 in february 2017, dice el North American Shale Magazine).

Como ya se ilustró en la gráfica uno, en el área del Permico, cuyo centro es Odessa, a pesar de la crisis con su correspondiente caída del número de equipos y despido de trabajadores, la producción ha aumentado, pasando de un millón 800 mil barriles a 2 millones 200 mil, gracias a una serie de economías y técnicas para elevar la productividad.

El banco de la Reserva Federal de Dallas, Texas, realizó una encuesta en la que participaron 70 empresas de la rama de exploración y producción y 84 firmas del área de servicios de petróleo y gas. Entre las preguntas que los encuestados respondieron se encontraban las siguientes:

¿Cuál es el precio del crudo West Texas que usted cree es necesario para que la rama de perforación aumente sustancialmente?

¿Cuándo espera usted que la rama de perforación de petróleo crudo aumente sustancialmente?

Las respuestas mostraron algo muy importante. Antes buscábamos un promedio que nos permitiera aproximaciones de cuál podría ser el precio de equilibrio que permitiera la rentabilidad de las lutitas, pero la encuesta mostró que los promedios enmascaran realidades muy distintas entre las empresas.

En Texas existe un amplio rango de situaciones derivadas, como ya adelantamos, de la heterogeneidad de las áreas geológicas y las diferentes capacidades de las empresas para adecuarse a la crisis.

La gráfica 4 las divide en siete rangos: una ínfima minoría, acaso el uno por ciento, en el que se encuentra la famosa Enron Oil & Gas, presume que puede operar con retornos del 30 por ciento con precios iguales o mayores de 49 dólares; una segunda minoría, el 7 por ciento, asegura que requiere precios entre 50-54 dólares.

Más de la mitad de las empresas señalan que para que la crisis se supere, se necesitan precios del WTI entre 55 y 64 dólares. Este grupo está subdividido en dos, los que necesitan precios de 55 a 59 dólares y los que los requieren aún más elevados, de 60 a 64.

Un segmento del 10 por ciento aproximadamente, respondió que el precio necesario para un sustancial in cremento de la actividad, para ellos se ubica entre 70 y 74 dólares; finalmente otro 5 por ciento de los encuestados consideró que sólo podrían tener un crecimiento sustancial cuando el barril del West Texas se venda a 75 dólares o más.

Sobre los precios del gas parece que la visión general es que continuará la sobreoferta, pero sobre la fecha de la reanimación del mercado hubo coincidencia general, todos sostienen que ya comenzó. Haremos caso omiso de esta última respuesta que naturalmente expresa el optimismo necesario de cualquier emprendedor, porque si no creyera que la crisis es de corto plazo cerraría el changarro.

Sobre las estrategias de sobrevivencia

Aunque la encuesta del Banco de la Reserva Federal de Dallas se realizó el año pasado, suscitó una serie de análisis relacionados con el tema de cómo muchos empresarios texanos han logrado continuar operando a pesar de los bajos precios. Sólo destacaremos que entre las llamadas “eficiencias”, Enron Oil and Gas presume que en Permian puede hacer hoy, con mil equipos de perforación, lo que antes de la crisis requería 1 mil 500.

Otro conjunto de “economías” se han logrado sacrificando los empresarios el enorme conjunto de proveedores de servicios. La consultoría noruega Rystad Energy, en un análisis del pasado abril, sostiene que no son sostenibles, apenas aumenten los precios de los hidrocarburos también lo harán los de servicios, como aseguran ya empezó a ocurrir.

Podríamos concluir que los altos precios que los petroleros yanquis necesitan, son una señal de que los intentos de iniciar las subastas del petróleo no convencional (lutitas y Chicontepec) en México, no tienen realmente el objetivo de iniciar su desarrollo en el corto plazo.

El precio que necesita un contratista privado para tener un crecimiento sustancial en esas formaciones en México es aún más alto que en Texas, dada la inexistencia en nuestro país de las condiciones que allá existen.

En el caso poco probable de que la Ronda dos prospere, sólo tiene el objetivo de continuar entregando los espacios territoriales, aunque no incrementen producción, para colocar al nuevo gobierno, que iniciará en 2018, en situaciones de hecho que Peña y sus cómplices consideran, otra vez equivocadamente, imposibles de revertir.

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