Cede una vez más México ante EU por acuerdo azucarero

Publicado el Junio 10, 2017, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.


PROCESO
Lejos del panorama positivo que pinta la Secretaría de Economía (SE) sobre los acuerdos que alcanzó con su similar de Estados Unidos en materia de comercialización de azúcar, el resultado de las negociaciones ponen en desventaja a los productores e industriales mexicanos.

El martes 6 la dependencia encabezada por Ildefonso Guajardo informó que México seguirá siendo el principal proveedor de azúcar en crudo a la Unión Americana. Eso sí, con las condiciones planteadas por los empresarios del país gobernado por Donald Trump.

La SE, encabezada por Ildefonso Guajardo, presumió en un escueto comunicado:

“Los acuerdos alcanzados mantienen los mismos volúmenes de azúcar mexicana a Estados Unidos que tenía anteriormente. Además, con los precios de referencia acordados con la industria mexicana, se protege a los cañeros mexicanos, incluyendo a los jornaleros y pequeños propietarios”.

México y EU firman acuerdo por conflicto azucarero

Situación no del todo cierta, ya que los cañeros mexicanos tendrán que disminuir sus precios, mientras que su producto se enfrenta a los precios del jarabe de alta fructosa proveniente de Estados Unidos que, por cierto, ingresan al país mediante prácticas de dumping.

Carlos Blackaller Ayala, líder de la Unión Nacional de Cañeros (UNC), señaló en declaraciones proporcionadas por ese organismo:

“En cuanto a los productores de caña, los acuerdos significan una merma de lo que pudiera alcanzar la materia prima, caña de azúcar. Es decir, el hecho de que tengamos que exportar como crudo el azúcar tiene menor valor, estaríamos como 200 dólares por tonelada más debajo de lo que en México tendría el precio de azúcar de caña mexicana”.

Agregó: “Al no atenderse el dumping del jarabe de fructosa, significará para los cañeros mermas por 120 dólares por tonelada de azúcar, esto implicaría que el productor de azúcar dejaría de percibir recursos. El productor de caña está perdiendo la oportunidad de tener un mejor ingreso”.

No es cosa menor, pues la importancia de la agroindustria de la caña de azúcar de México genera más de 500 mil empleos directos en 227 municipios de 15 estados de la República, donde habitan más de 13 millones de personas, según la misma UNC.

Nuevas condiciones

El nuevo acuerdo, del que no dio detalles la Secretaría de Economía, aumenta el precio del azúcar cruda mexicana, de 22.5 centavos de dólar por libra, a 23. Mientras que el del azúcar refinada pasa de 26 centavos de dólar por libra a 28, excluyendo el costo del transporte y el empaquetamiento de la materia prima.

También reduce el volumen de las exportaciones de azúcar mexicana refinada de 53% (del total de las exportaciones) a 30%, pero aumenta a 70% el volumen del producto crudo, que por cierto antes era de 47%.

Sobre el nivel de pureza de las exportaciones mexicanas del producto se reduce de 99.5 a 99.2%.

Por si fuera poco, México aceptó la condición de aplicar mayores sanciones a los productores del país que no cumplan con los primeros tres puntos del acuerdo en principio, y también se comprometió a ser el proveedor adicional de Estados Unidos, en caso de una mayor demanda del producto.

Para Blackaller Ayala, pese a que lo anterior también implica la suspensión de aranceles compensatorios hacia el mercado norteamericano, las restricciones son más estrictas.

“A petición de los refinadores y de los industriales norteamericanos han surgido nuevas restricciones mucho más estrictas a partir de los acuerdos de diciembre del 2014, que exigen que al menos 70% de las exportaciones mexicanas vayan en lo que denominamos azúcar crudo, lo más grave de esto es que se reduce el grado de polaridad de esta azúcar de 99.5 grados a 99.2”.

Esto significa, explicó, que la exportación es de menor calidad, con la finalidad de abastecer solamente a la industria refinadora norteamericana dominada sólo por dos empresas. “Esto es uno de los principales puntos que objetaríamos de estos acuerdos”, precisó.

El líder azucarero fue más allá:

“Lo importante es que México continuará abasteciendo las necesidades de azúcar norteamericanas. México conserva un status de privilegio al acceder al mercado norteamericano y libre de arancel, sin embargo, las restricciones nos limitan para desarrollar la participación del endulzante mexicano en un mercado de valor agregado, como sería la azúcar refinada u otras presentaciones que involucran mayor tecnología”.

México pierde competitividad

Juan Cortina Gallardo, presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA), aseguró que el azúcar mexicana pierde competitividad respecto de la industria del refino estadunidense, que cuenta con los inventarios suficientes para suministrar azúcar al mercado estadunidense durante todo el año.

“Dicho mercado es deficitario, aunque su demanda de endulzante crece año tras año, debido principalmente a que el consumidor norteamericano rechaza endulzantes derivados de organismos genéticamente modificados”, explicó Cortina en rueda de prensa.

Sobre el precio del azúcar crudo que pasó de 22.5 a 23 centavos por libra, el líder de la CNIAA aseguró que es “una garantía para los productores de caña de azúcar en México, aunque plantea un reto para la agroindustria azucarera nacional”.

Por lo mientras, la Cámara del ramo informó que los acuerdos estarán firmados antes de julio y entrarán en vigor en la zafra 2017-2018. “Con este acuerdo, Estados Unidos recibirá azúcar de menor calidad, con lo cual los costos de procesamiento serán mayores para ellos”, adelantó.

Alta fructosa, el gran pendiente

Pero el tema no para ahí. Carlos Blackaller Ayala puso el acento en el mercado de jarabe de fructosa que ha venido ingresando al país con características de precio dumping.

“Esto es, en el mercado norteamericano se comercializa en niveles de los 950 dólares la tonelada, y esa misma fructosa llega a México hasta con un 50% de descuento, una clara práctica de dumping, exactamente lo mismo de lo que se quejaban los azucareros de la Unión Americana, con el azúcar de caña mexicana, es lo que hay en el jarabe de fructosa”, aclaró.

En el mismo sentido, el empresario Cortina Gallardo reprochó que a diferencia de la agroindustria azucarera estadunidense, en México no hay subsidios para el sector azucarero, pero aun así, recordó, “no queremos que nos protejan de la competencia, sino que nos dejen competir”.

Para Juan Cortina, el resultado de los acuerdos logrados recientemente se pueden resumir de la siguiente manera:

“Con un gobierno proteccionista y cerrado, además de leyes laxas, la agroindustria azucarera de Estados Unidos buscará boicotear los acuerdos; sin embargo, la determinación del Departamento de Comercio para entender a detalle la controversia en materia de edulcorantes y su apertura a negociar, plantean una perspectiva positiva para México de cara a las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte”.

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