Sector ferrocarrilero la promesa incumplida del desarrollo, hoy en manos de empresas extranjeras

Publicado el Junio 24, 2017, Bajo Economía, Autor LluviadeCafe.


REVOLUCION 3.0
El día de hoy se cumple 80 años de la expropiación de los ferrocarriles en México, decretada por el entonces presidente Lázaro Cárdenas del Río, con fundamento en la Ley de Expropiación de 1936.Fue un 23 de junio de 1937 cuando Cárdenas del Río decretó la nacionalización de la empresa Ferrocarriles de México, adquiriendo el 49 por ciento de las acciones que se encontraban en manos de capitales privados, principalmente extranjeros.

En entrevista sobre el tema, el investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (FEVaQ-UMSNH), Eduardo Nava Hernández, destacó que en la época del general Cárdenas la expropiación del sistema ferroviario y del petróleo, junto con la Reforma Agraria, fueron acontecimientos importantes que la gente terminó por entender como parte fundamental del “fortalecimiento nacional frente a los intereses extranjeros”.

Desde la época en que gobernaba este país Porfirio Díaz, explicó el académico, la creación de un sistema ferroviario en el país fue “la gran promesa de desarrollo”, ya que en aquel periodo se presentó como “la carta que abriría el camino al progreso de México”.

Sin embargo, apuntó, a ocho décadas de la expropiación realizada por Lázaro Cárdenas, las expectativas de crecimiento de la economía puestas en el sector siguen siendo “la gran promesa sin cumplir” de los gobiernos, que hoy no cuentan con un proyecto para la modernización del sistema de ferrocarriles, el cual se encuentra nuevamente en manos de capitales extranjeros.

Fue en 1994, durante el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León, cuando se dio la culminación de la privatización de Ferrocarriles de México, proceso mediante cual se puso en manos de dos empresas estadounidense, la Union Pacific y la Kansas City Southern, el sistema de redes ferroviarias más importantes del país.

Para el académico la privatización de los ferrocarriles mexicanos se da luego de que durante el cardenismo el gobierno invirtiera una importante cantidad de recursos para sanear los daños provocados a la infraestructura de este sector, derivado de los enfrentamientos armados que se dieron durante la Revolución Mexicana.

Agregó que, esta inversión era necesaria pues en esa época no estaba desarrollado aún el sistema carretero, por lo que el tren era el único medio de transporte para las mercancías y las personas.

Pero la privatización del sistema ferroviario también se realizó luego de que los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, se encargara de acabar con el sindicato, al realizar el despido masivo de cerca 50 mil empleados, así como tras despojar al sector ferroviario de su carácter de estratégico, esto como una medida para justificar su privatización.

Para Nava Hernández la privatización de los ferrocarriles fue parte de la oleada que todavía se vive en México, con la reciente aprobación de la Reforma Energética, la cual permite nuevamente la inversión de capitales extranjeros en este sector de la economía.

Para el académico, las consecuencias que la privatización del sistema de ferrocarriles trajo consigo son de una parte social, ya que con la eliminación de los viajes de pasajeros en tren, este perdió significado para la población que antes podía viajar de una forma más económica y conectarse con lugares alejados. Pero también son económicos, debido a que los beneficios de las inversiones realizadas por los gobiernos en las disfrutan particulares.

A lo anterior, se suman los problemas que el tren trae cotidianamente a las personas, al continuar transitando por los centros urbanos, “a pesar de que ya no es necesario debido a que ya no transporta pasajeros”, señaló el también docente.

Apuntó que, la falta de proyectos para sacar las vías de los centro poblacionales se debe a la escasa inversión en la mejora de la infraestructura ferroviaria de parte de las empresas privadas. Lo anterior, sin importar los accidentes que el constante transito del tren provoca. Como el ocurrido en octubre de 2015 en Morelia, cuando un menor sufrió la amputación de ambas piernas tras ser arrollado.

Hoy, subrayó Eduardo Nava, ni los gobiernos ni las empresas tienen un proyecto para modernizar el sector ferrocarrilero en el país, por lo que los ciudadanos deben continuar viviendo en la incertidumbre que genera que el tren transite a diario por las ciudades transportando, en muchas ocasiones, materiales peligrosos a través de una infraestructura vieja, con trenes armados de vagones que desechan en Estados Unidos

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