Una compleja telaraña financiera rodea la compraventa de la nave industrial de Ricardo Anaya en Querétaro

Publicado el mayo 28, 2018, Bajo Nacional, Noticias, Autor @gabriel_Mzuma.

Imagen – UMNoticias (archivo)

Este reportaje periodístico aparece publicado orginalmente en Agencia Proceso y El Mañana. Por su relevancia, Radio La Nueva República lo retoma y comparte con sus lectores.

Como en 2012, el fantasma del lavado de dinero ronda el proceso electoral. Esta vez los protagonistas son tres bancos mexicanos, dos extranjeros y por lo menos ocho empresas del país con los mismos accionistas, incluyendo a Manuel Barreiro Castañeda, amigo y operador de la venta de la nave industrial del candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya.

De acuerdo con un informe del área financiera del gobierno federal que consta de 16 cuartillas, las triangulaciones para la compraventa de esa nave industrial ubicada en Querétaro y que fuera propiedad del candidato presidencial “generan sospecha de un posible lavado de dinero”.

El documento establece que la Unidad de Inteligencia Financiera, que depende de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), debe intervenir, pero sobre todo se debe “identificar el origen de los recursos enviados por Didelfut de Jalisco S. de R.L. de C.V., a las empresas Mas Sailing y Kross Equity desde cuentas de Monex”.

La agencia Proceso indagó sobre Didelfut de Jalisco y Tesorem, el vehículo financiero utilizado para recibir y otorgar los créditos con los que un prestanombres de Manuel Barreiro adquirió en julio de 2017 la nave industrial que Ricardo Anaya compró en 2014. El candidato del PAN-PRD-MC compró el predio en poco más de 10 millones de pesos y lo vendió en 54 millones.

Lo que se detectó es, primero, que los accionistas de Tesorem y Didelfut de Jalisco son los mismos; segundo, que ellos participaron en la creación de otras seis empresas, las cuales se cedían acciones entre sí; tercero, que en una de ellas se asentó la autorización para pedir a Bancomext un crédito de hasta 200 millones de pesos, mientras que al Banco del Bajío le pidieron esa misma cantidad a crédito simple.

Todas las empresas que intercambian acciones entre sí tienen algo en común: Manuel Barreiro Castañeda.

Los créditos

De acuerdo con el documento elaborado por un área financiera del gobierno, el entramado es el siguiente: Didelfut de Jalisco movió “vía Monex” dos montos: 16.5 millones de pesos a la empresa Mas Sailing, ubicada en el paraíso fiscal de Gibraltar, y 139 millones a la empresa Kross Equity, localizada en Suiza.

Esta última repartió el dinero en tres vehículos financieros: 38 millones a Meridiam Trus (propiedad de Manuel Barreiro), ubicada en Islas Turcas y Caicos, a través del banco First Caribbean.

Kross Equity envió otros 38 millones a Canada INC mediante el TD Bank, y los últimos 38 millones los mandó a la empresa mexicana Aurora Private mediante BBVA Bancomer.

Para adquirir la nave industrial que vendía la empresa de Ricardo Anaya, según el documento, Banco del Bajío transfirió los 16.5 millones de la empresa Mas Sailing y los 38 millones de Aurora Private a Tesorem. Así, esta sofom recibió 54 millones, con los cuales otorgó un primer crédito por 16 millones y un segundo por 38 millones a la empresa Manhattan Master Plan Development, creada por un prestanombres de Barreiro, que con ese dinero compró la nave industrial a Juni Serra, la empresa de Ricardo Anaya.

Según el documento federal, Tesorem confirmó que el 5 de julio de 2017 suscribió un contrato de crédito simple empresarial con garantía hipotecaria para Manhattan Plan por 38 millones 750 mil pesos, con una vigencia de 10 años.

“Los primeros 7 meses de la vigencia del contrato no se requirió pago de capital e intereses (periodo de gracia), de la 8 a la 25 mensualidad sólo se pagan intereses, y en la mensualidad 26 se requerirá un pago extraordinario de 22 millones aplicados a capital, así como 3.2 MDP por concepto de intereses devengados no pagados”, se establece.

En el mismo documento se advierte que el monto final por pagar sería 1.4 veces el capital, “cuando lo tradicional para este sector es que sea de 3 veces el capital en promedio… la tabla de amortización no corresponde a una tabla tradicional”.

Además, desde su fundación Tesorem sólo ha entregado cuatro créditos, dos de ellos para la mencionada nave industrial.

DIDELFUT

Con documentos del registro de la Secretaría de Economía, la agencia Proceso detectó que quien facilitó el dinero (Didelfut) y quien lo prestó (Tesorem) cuentan con los mismos accionistas.

Didelfut se constituyó en Jalisco el 21 de octubre de 2014. Sus accionistas fueron David Alberto Aarón Galindo González y Daniel Rodríguez Velasco; dio fe el licenciado Gabriel Villalever García de Quevedo. Poco después, el 23 de octubre, apareció Manuel Barreiro como gerente y Humberto Hernández Pérez como apoderado, y ese mismo día los accionistas “cedieron” sus partes a otras dos empresas: Constructora Baug e Inmobiliaria Tic Tac, ambas ubicadas en Querétaro.

Pero el 31 de enero de 2017 los exaccionistas de Didelfut fueron designados “delegados”. El 26 de abril siguiente esa empresa recibió una inversión de 5 millones de “MM Soluciones Unificadoras de México”, compañía queretana de telefonía cuyo propietario es Jorge Moreno Vargas.

A su vez, Tesorem se fundó en Guadalajara el 8 de agosto de 2013 y se dio de alta para operar el 27 de mayo de 2014. Dio fe de ello el mismo corredor, Gabriel Villalever García de Quevedo. Sus accionistas iniciales fueron Federico A. Urruchua Castañares y Javier González Perrusquía. Pero el 21 de agosto de 2014 se cambió de administrador y quedó David A. Arron Galindo González (dueño inicial de Didelfut) y el 22 de diciembre de 2015 se vendieron las acciones a Daniel Rodríguez Velasco (dueño de Didelfut) y Claudia Urruchua Castañares.

Baug, la empresa que recibió las acciones de los dueños iniciales de Didelfut, fue constituida por Manuel Barreiro y su esposa Ana Paula Ugalde Herrera el 24 de octubre de 2007, con 100 mil pesos como capital inicial.

Hay que recordar que los primeros accionistas de Didelfut también cedieron parte de sus acciones a la Inmobiliaria Tic Tac, empresa que fundaron el 20 de julio de 2009 David Herrera Montes y María Alejandra Herrera de la Mora, quienes cedieron al matrimonio Barreiro-Ugalde sus acciones el 17 de septiembre de 2009. Manuel Barreiro se quedó como administrador; en julio de 2010 recibió en donación las acciones de su esposa y recibió como nuevo socio a la empresa Baug.

Una sospechosa trama

Como se mencionó, Aurora Private –que el 5 de julio de 2017 le otorgó a Tesorem 38 millones de pesos para comprar la nave industrial de Ricardo Anaya– se creó el 24 de mayo de 2016 con 100 mil pesos iniciales y tuvo como accionistas a David Galindo González y Rodolfo Núñez Romero.

Sin embargo, Aurora incrementó sus fondos dos meses después de su constitución, ya que el 1 de junio de 2016 se tomaron dos acuerdos: el primero, que sus accionistas renunciaban a su derecho de preferencia a la hora de aumentar el capital, y se autorizó la emisión de acciones por 120 millones de pesos, las cuales “fueron suscritas mas no pagadas” por la empresa extranjera Custodial Services LTD, a la que se le dio como plazo el 31 de diciembre de 2016 para cubrir el monto correspondiente. En los registros no figuran más movimientos.

Y para cerrar esta sospechosa trama, se comprobó que los accionistas iniciales de Aurora Private, Tesorem, Didelfut de Jalisco, Constructora Novaris y el corredor público que dio fe de algunas de las empresas forman parte de la firma jalisciense RVG Abogados.

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