Prisa, rockstars y desencanto: tras mes y medio de vacaciones, regresa el Legislativo a trabajar

Publicado el Febrero 2, 2016, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

CONGRESISTAS-PEREZOSOS
Revolución TRESPUNTOCERO
Este primero de febrero, el Congreso de la Unión rompió un récord y no, no fue por el número de iniciativas aprobadas, dictámenes discutidos, millones de pesos del erario ahorrados o por el porcentaje de legisladores que asistieron a una sesión: se trató del tiempo en formalizar el regreso -después de mes y medio de estar, prácticamente, de vacaciones- a sus funciones parlamentarias.

Y es que más tardaron en llegar los diputados y senadores al Palacio Legislativo de San Lázaro, que la Sesión de Congreso General en comenzar y terminar. Cinco minutos. La sesión para formalizar el arranque del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones tardó únicamente cinco minutos.

Aunque el acto protocolario había sido agendado para las 11:00 horas, decenas de diputados y senadores arribaron antes para participar en la inauguración de la exposición Conmemoración de los 100 años del Congreso Constituyente y 99 Aniversario de la Promulgación de la Constitución de 1917que se realizó en el vestíbulo principal del recinto y en el que se expone el originar de la Constitución que está a punto de cumplir cien años.

Entre decenas de personas que ahí se dieron cita –entre asesores, fotógrafos, camarógrafos, reporteros, asistentes y demás comitivas- se pronunciaron sendos discursos sobre la vigencia de la Carta Magna, su trascendencia jurídica y política.

Flashes por doquier adornaban -como festivos juegos pirotécnicos- las intervenciones de los legisladores. El primero en hablar fue Jesús Zambrano Grijalva, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

El perredista afirmó que la Constitución de 1917, que actualmente nos rige, “sigue siendo factor de estabilidad y seguridad institucional”, por lo que “como ciudadanos y ciudadanas, legisladores de la República, honramos la Constitución todos los días, en el ejercicio de la representación política de la sociedad”. Aplausos al unísono.

César Camacho Quiroz, coordinador de los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en San Lázaro, le siguió en el discurso.

El expresidente nacional del tricolor se ufanó de que en los primeros tres años de la administración peñista, se haya efectuado el mayor número de reformas constitucionales -en lo que va del Siglo XXI- y afirmó que son estas las que permiten al texto emanado del Constituyente del 17, “seguir con vida”, como si, por ejemplo, la Reforma Energética se hubiera traducido en beneficios reales para la ciudadanía que debe aguantar que por todos los medios se le pretenda hacer creer -incluso en programas matutinos de revista- que a la economía mexicana nadie la para.

Durante el discurso de Zambrano hubo un guiño positivo a la necesidad de abrir el debate sobre la redacción de una nueva Constitución; sin embargo, Camacho adelantó, de manera velada, la que será la posición de su grupo parlamentario: el PRI está convencido de que la Constitución actual, sigue teniendo valor, por lo que en lugar de pensar en armar una nueva, llamó a impulsar la “constitucionalidad” de ésta, cualquier cosa que eso signifique, porque no abundó en detalles.

Terminada la presentación, los legisladores entraron al Salón de Sesiones seguidos de un enjambre de camarógrafos que corrían para instalar su tripie en lo más alto del “corral” para la prensa.

Fugaz protocolo

El ambiente al interior del salón parecía el de un mercado. A la distancia, los legisladores se asemejaban a decenas de hormigas que se diseminaban pavorosas dentro de un frasco invisible que les permitía entrar, pero no salir.

Grupúsculos aquí, grupúsculos allá; intercambio de saludos, lisonjas, apretados abrazos, sonrisas zalameras y cumplidos que perdían su sentido y significado inmediatamente después de ser pronunciado por una misma persona más de dos veces. Lugares comunes y vacuos.

Como rockstars, los legisladores con amplia trayectoria política -que no por ello impecable o beneficiosa para el resto de la población- eran perseguidos por sus correligionarios primerizos que los consideran ídolos y aspiran a seguir sus pasos.

Senadores como Javier Lozano o Mariana Gómez del Campo, eran interceptados en las escalinatas por sus fans, los diputados del blanquiazul que les pedían tomarse una foto, intercambiar teléfonos, que los agregaran al feis o que les dieran una cita. Ellos alentaban el paso, se detenían, sonreían, pero seguían escaneando el recinto en la búsqueda de un lugar menos concurrido.

Como niños pequeños, los diputados primerizos sacaban el celular y le pedían a cualquiera que estuviera cerca, incluyendo al personal de resguardo, que les tomaran la foto con sus ídolos.

Otros más consideraron que, a la usanza norteamericana, era la situación idónea para presumir a sus vástagos dónde trabaja papá o mamá. Menores de entre seis y 11 años recorrían las curules de San Lázaro vueltos locos por encontrar la letra y el numerito que identifica la gran silla desde donde sus progenitores deciden el rumbo del país.

Otros legisladores más, sin familiares que hayan querido acompañarlos o sin ídolos que perseguir, se atrincheraron en sus curules a hojear revistas con caricaturas.

La muchedumbre mantuvo el ánimo y el barullo multitudinario hasta que se oyó el tintineo de la campaña que los llamó al orden.

Zambrano pidió a la secretaría de la Mesa Directiva, informar del número de legisladores presentes. La diputada obedeció: 76 senadores y 372 diputados.

– “Hay quórum de Congreso General”

– “Se abre la sesión de Congreso General”, dijo Zambrano en punto de las 11:19 horas.

Después de entonar el Himno Nacional y de leer la mini acta, el perredista informó que se levantaba la sesión. Eran las 11:24 en punto.

Y llegaron los buenos deseos…

Los senadores salieron. El estacionamiento de San Lázaro perdió algunos huéspedes, pero no quedó libre de camionetas del año y coches de lujo. Apenas perceptible fue su retiro.

Gran parte de los diputados permaneció en el salón. El presidente de la Mesa Directiva convocó a la primera sesión ordinaria y mientras esta daba inicio, algunos aprovecharon para dar conferencias de prensa: los panistas, por ejemplo, acusaron al gobernador de Veracruz, el priista Javier Duarte, de tener vínculos con el crimen organizado y exigieron al dirigente nacional del tricolor, Manlio Fabio Beltrones, aclarar esta colusión.

¡Zas! Se escuchó en los pasillos de San Lázaro.

La campana volvió a sonar. El halo de orden que salió de su badajo silenció el barullo que por varios minutos se coló entre las curules y se adueñó de sus dueños.

Como lo marca el protocolo, uno a uno los grupos parlamentarios fijaron su posicionamiento de cara al nuevo periodo de labores; uno muy corto, por cierto, que termina el 30 de abril.

Manuel Clouthier Carrillo, único diputado federal electo a través de la figura de candidato independiente, exigió combatir sin simulación, desde el Legislativo, la corrupción que persiste en nuestro país.

El sinaloense argumentó que México ocupa el último lugar en materia de transparencia entre los 35 integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que lo posiciona por debajo de naciones, por ejemplo, Turquía.

“Atendamos ya el tema de financiamiento a los partidos políticos para gasto corriente, escuchemos a la sociedad que pide a gritos que se reduzca el recurso público a la burocracia partidaria”, clamó Clouthier desde la tribuna.

En su intervención, la diputada Melissa Torres Sandoval, del Partido Encuentro Social (PES), adelantó que para su partido, es urgente que los estados y municipios cuenten con un mando unificado en seguridad. También habló de la necesidad de regular las asociaciones religiosas, tema que es por lo menos de llamar la atención, en voz de un partido señalado de tener vínculos con la iglesia pentecostal.

Soralla Bañuelos de la Torre, de Nueva Alianza (NA) apuntó que su grupo parlamentario construyó una agenda legislativa con temas “en los que tenemos grandes coincidencias con la mayoría de las fracciones parlamentarias aquí representadas”; lo que se puede traducir en que seguirán aliados al PRI y al Partido Verde Ecologista de México (PVEM), pues en los meses anteriores, la votación de los 11 legisladores del partido de Elba Esther Gordillo, estuvo completamente alineado con los de estos dos.

La diputada hizo alarde de que “más de 360 mil maestras y maestros de educación básica y media superior participaron en evaluaciones de ingreso, promoción y permanencia, previstos por la Ley General del Servicio Profesional Docente” y adelantó que “para obtener mejores resultados es indispensable una reforma a las escuelas normales, que permita su actualización didáctica y tecnológica”. ¡Aguas! Se escuchó decir entre la oposición.

En su participación, el coordinador de Movimiento Ciudadano (MC), José Clemente Castañeda Hoeflich, reprochó que durante el primer periodo ordinario de sesiones, la Cámara de Diputados haya legislado “casi exclusivamente para el Poder Ejecutivo, en demérito de las agendas de todos los grupos parlamentarios y en ocasiones a contracorriente de lo que millones de ciudadanos esperaban de nosotros”.

Y es que, en efecto, así lo confirman las cifras: de 13 iniciativas enviadas por el Ejecutivo federal, los diputados aprobaron –en sólo tres meses- 12 y dejando pendiente de dictamen una sola; es decir, Peña Nieto tuvo el respaldo de la mayoría del Congreso, conformada por legisladores del PRI, PAN, PVEM, NA y PES, en 92% de las veces que así lo requirió.

“Continuamos observando un gobierno de la República indispuesto a debatir, a argumentar con solidez, incapaz de explicar y decir la verdad, alejado de las exigencias ciudadanas y sobre todo, sumido en la soberbia que desde hace más de tres años ha indignado a los mexicanos”, reclamó Castañeda.

Las posturas críticas terminaron con la intervención del diputado Virgilio Caballero Pedraza, vicecoordinador de Morena.

El también fundador del Canal del Congreso recordó que su grupo parlamentario ha presentado, a la fecha, 55 iniciativas, con temas relacionados a la austeridad republicana, el fortalecimiento de la educación laica y gratuita, para acabar con la corrupción, ampliar los derechos sociales, por la defensa de los recursos naturales, la disminución del financiamiento a los partidos políticos, en materia de desaparición forzada, por la representación de los pueblos indígenas, derogación del arraigo, entre otras. Todas ellas, en la congeladora parlamentaria del trabajo en comisiones.

“De cara al segundo periodo de sesiones ordinarias, Morena ratifica el contenido original de su agenda pero también advierte que se opondrá a los proyectos regresivos que ya se anuncian en materia de seguridad pública, privatización del agua, pérdida de derechos sociales, desmantelamiento de las instituciones de la seguridad social, compra de tiempos en radio y televisión con fines electorales y cesión de la soberanía nacional”, sostuvo Caballero en tribuna.

Abucheos abajo. Presión de derecha a izquierda con la exigencia de que el orador respete el tiempo, argumentaban a gritos los diputados oficialistas; la Mesa Directiva llama al orden.

Caballero exigió la comparecencia de Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, para que explique la evolución de las finanzas y la deuda pública; la caída de los precios del petróleo, la devaluación del peso y el débil crecimiento económico. De nuevo abucheos.

Cuatro intervenciones más, del PVEM, PRD, PAN y PRI. La crítica, lo de menos.

Discusión de un dictamen y terminaron. La sesión ordinaria duró sólo tres horas, había prisa, y mucha, por despedirse. El miércoles será otro día, no hay que olvidar que aún queda, un festejo más -el Día de la Candelaria- y esas festividades, religiosamente, se respetan.

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